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Jornada de movilización en Francia: se esperan más de 170 manifestaciones de empleados públicos
Una jornada de huelga para influir en el presupuesto: los empleados públicos, entre ellos los bomberos, se manifiestan este martes 29 de septiembre en toda Francia, convocados por una amplia coalición sindical. Su objetivo es presionar al Gobierno a dos días de la presentación del proyecto de presupuesto para 2027.
Tras el anuncio, a principios de septiembre, de una nueva congelación del índice utilizado para calcular los salarios de los funcionarios, la CGT, FO, CFDT, UNSA, FSU, Solidaires, CFE-CGC y FA-FP organizan más de 170 manifestaciones en todo el país. Reclaman una subida salarial y «recursos presupuestarios acordes» con las misiones de los servicios públicos.
Las marchas de Arrás, en Paso de Calais, y Marsella, en Bocas del Ródano, estarán entre las primeras en comenzar durante la mañana. Se espera que la manifestación de París arranque a las 14:00.
Los sindicatos esperan reunir al mayor número posible de funcionarios para influir en las decisiones del Gobierno sobre el próximo presupuesto, cuya presentación está prevista para el jueves. También quieren «enviar un mensaje a los candidatos a la presidencia» ante el inicio de una campaña electoral propicia a los «ataques contra los funcionarios», señaló el jueves Laure Revel, de la CFDT.
Los bomberos salen a la calle
Tras un verano marcado por incendios que pusieron a los bomberos a dura prueba, estos han decidido concentrarse en la capital para sumarse al resto de los empleados públicos.
Las autoridades esperan la participación de entre 5.000 y 10.000 bomberos. Primero marcharán en una columna propia desde la plaza de Italia hasta la Bastilla y después se unirán al resto de los manifestantes, que partirán de la plaza de la República hacia la plaza de la Nación.
En la otra marcha, que reunirá al resto de los empleados públicos, los sindicatos centrarán sus reivindicaciones en el poder adquisitivo de los funcionarios, erosionado por la inflación y la falta de aumentos del índice salarial en los últimos años.
La CGT ha prometido una «jornada negra» en la función pública. Las autoridades prevén que participen entre 20.000 y 40.000 personas, sin contar a los bomberos. El principal sindicato de docentes de primaria, Snuipp-FSU, estima que el 40 % de los maestros secundará la huelga, informó el lunes a AFP.
La pérdida de poder adquisitivo de los empleados públicos
Se espera que la huelga cause solo perturbaciones puntuales en las redes de transporte de SNCF y RATP.
«No podemos tener servicios públicos de calidad si no hay condiciones de trabajo de calidad: se trata de reconocer el trabajo que se realiza», afirmó el lunes en France 2 la secretaria general de la CFDT, Marylise Léon.
La dirigente sindical lamentó que haya «responsables políticos que hoy solo hablan de nosotros en términos de partidas, hojas de cálculo de Excel y presupuesto».
Desde 2017, el índice utilizado para calcular los salarios de los empleados públicos solo se ha incrementado en 2022, un 3,5 %, y en 2023, un 1,5 %: un aumento total ligeramente superior al 5 %. Entre tanto, según el instituto de estadística Insee, la inflación acumulada desde 2017 alcanzará el 24,17 % a finales de 2026.
Continúan los bloqueos de institutos
En paralelo a las manifestaciones de los empleados públicos, se espera que continúen los bloqueos de institutos, un movimiento que comenzó la semana pasada en centros de las afueras de París.
Desde hace una semana, estudiantes de secundaria se movilizan frente a sus centros para protestar, entre otras cosas, por las aulas y los horarios sobrecargados y por la falta de profesores. Algunas concentraciones han derivado en daños materiales o en el lanzamiento de artefactos pirotécnicos.
El lunes, el movimiento se extendió a otras regiones. Junto con la marcha de los bomberos, se perfila como uno de los principales focos de atención de las autoridades.
