Internacionales
Nuevas restricciones financieras y de viajes: así aumenta Estados Unidos la presión sobre Cuba
Estados Unidos endureció este miércoles 30 de septiembre las restricciones sobre Cuba con nuevas limitaciones a los viajes educativos y las transacciones financieras, una decisión que La Habana denunció como un intento de «obstaculizar» las reformas económicas que lleva adelante en medio de una profunda crisis.
Las medidas entraron en vigor en momentos de fuerte tensión entre ambos países, después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmara ante la Asamblea General de la ONU que Cuba «está fracasando como nunca antes y caerá», mientras que su secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró esta semana que la isla «ya ha caído».
En este contexto, China salió en defensa de La Habana. El embajador del gigante asiático en Cuba, Hua Xin, aseguró que Beijing «no se queda con los brazos cruzados ante las dificultades que enfrenta el pueblo cubano» y destacó la ayuda que su país está brindando, principalmente en materia energética y alimentaria.
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Menos viajes y más restricciones financieras
Entre las medidas que comenzaron a regir este miércoles se destaca la eliminación de la autorización para los viajes educativos grupales conocidos como «pueblo a pueblo», que hasta ahora permitían a estadounidenses visitar Cuba en el marco de programas de intercambio.
Los viajes educativos deberán realizarse a partir de ahora con el auspicio de una organización aceptada por la legislación estadounidense y los estudiantes tendrán que estar acompañados por esa institución.
Quienes hayan realizado antes de este miércoles al menos una transacción relacionada con un viaje, como la compra de un billete de avión, podrán mantener la autorización.
Washington también prohibió asistir u organizar reuniones y conferencias profesionales en la isla y endureció las restricciones financieras.
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El Departamento de Estado prohibió las transacciones directas o indirectas de ciudadanos estadounidenses con entidades incluidas en su lista de sancionados, en la que figuran organismos vinculados al aparato militar y de inteligencia cubano.
Además, los bancos estadounidenses ya no podrán procesar determinadas operaciones relacionadas con Cuba cuando tanto el origen como el destino de los fondos se encuentren fuera de Estados Unidos, ni abrir o mantener cuentas para ciudadanos cubanos considerados empresarios independientes del sector privado.
Cuba denuncia un intento de frenar sus reformas
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó las acciones de la Administración Trump como «otra oleada de medidas de bloqueo contra el pueblo cubano» y sostuvo que afectan tanto al sector público como al privado.
«Se ataca de forma abierta tanto al sector público como al sector privado, ese que algunos funcionarios estadounidenses dicen que quieren ayudar a su desarrollo», escribió Rodríguez en la plataforma X.
Según el canciller, Washington pretende «obstaculizar el proceso de transformaciones económicas en curso», en referencia al paquete de 176 reformas económicas y sociales aprobado por el Gobierno cubano el pasado junio.
Las medidas buscan liberalizar y descentralizar parcialmente una economía golpeada por una crisis que responde a factores internos y externos.
Cuba atraviesa además una importante crisis energética desde mediados de 2024, agravada este año por las restricciones estadounidenses al suministro de petróleo y por la falta de inversiones para renovar sus centrales termoeléctricas.
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Trump y Rubio elevan la presión sobre Cuba
Las nuevas restricciones llegan después de una sucesión de medidas y declaraciones de la Administración Trump que han elevado la presión sobre La Habana.
Durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas la semana pasada, el inquilino de la Casa Blanca calificó a Cuba de «Estado fallido» y aseguró que la isla «está fracasando como nunca antes y caerá».
Su secretario de Estado, Marco Rubio, fue aún más lejos el pasado lunes 28 de septiembre al afirmar que “Cuba ya ha caído”.
“No tiene una economía funcional y está gobernada por personas que siguen predicando sobre una Revolución que lleva muerta 20 años. Nunca ha funcionado», declaró en una entrevista con ‘Fox News’.
Rubio aseguró además que, mientras Trump esté en la Casa Blanca, Washington no permitirá «que Cuba se convierta en una base de operaciones contra Estados Unidos».
Desde principios de año, Washington ha aplicado una política de «máxima presión» que incluye restricciones al suministro de petróleo y medidas contra personas y entidades vinculadas al Gobierno cubano o que operan en sectores estratégicos de la isla, como la energía, las finanzas, la minería y la defensa.
Sin embargo, Trump dejó abierta el sábado la posibilidad de una salida negociada. El mandatario aseguró que confía en llegar a un acuerdo con La Habana y consideró que probablemente no será necesaria una operación militar contra Cuba.
Por su parte, el Gobierno cubano rechaza las acusaciones estadounidenses. Rodríguez sostuvo que Cuba «no es una amenaza» para Estados Unidos y acusó a Washington de utilizar la fuerza y la intimidación para justificar sus medidas contra la isla.
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China: «No nos quedamos con los brazos cruzados»
En medio del aumento de la presión estadounidense, China reafirmó su respaldo al país latinoamericano y puso el foco en la asistencia que está prestando para intentar aliviar la crisis energética.
«China está haciendo los máximos esfuerzos para ayudar a Cuba», aseguró el embajador Hua Xin en declaraciones al pódcast ‘Es la idea’, del portal oficialista ‘Cubadebate’.
El diplomático recordó que en 2025 entró en funcionamiento un proyecto de parques fotovoltaicos de 35 megavatios con asistencia china y que este año avanza la construcción de otros 15 parques, con una capacidad conjunta de 85 megavatios, cuya finalización está prevista para octubre.
«Exhortamos a Estados Unidos a cesar de inmediato todas las acciones hostiles y de injerencia contra Cuba»
También señaló que ya llegó a la isla el primer lote de materiales para otro proyecto de generación y almacenamiento de energía fotovoltaica de 200 megavatios. China ha donado además dos partidas de 5.000 sistemas solares domésticos instalados, entre otros lugares, en policlínicos y centros sociales.
La energía solar se ha convertido en una de las principales apuestas de La Habana frente a la crisis eléctrica. El Gobierno cubano impulsa la construcción de 92 parques con una potencia instalada total de unos 2.000 megavatios, aunque la frágil red eléctrica dificulta que esa capacidad pueda ser aprovechada plenamente.
Hua Xin reiteró además el rechazo de Beijing a las sanciones estadounidenses y aseguró que China «apoya firmemente a Cuba en la salvaguardia de su soberanía, seguridad e independencia«.
«Exhortamos a Estados Unidos a cesar de inmediato todas las acciones hostiles y de injerencia contra Cuba», declaró.
Asimismo, el embajador reconoció la gravedad de la situación que atraviesa el país. Hua Xin aseguró que él también vive «el apagón y la falta de agua, cada día», aunque expresó su confianza en que Cuba tiene «un futuro brillante».
Con EFE y medios locales
