Internacionales
Maduro y Cilia Flores se declaran no culpables de nuevos cargos por conspiración para torturar opositores
El depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon este jueves no culpables ante un tribunal federal de Nueva York de los nuevos cargos por conspiración para cometer torturas contra opositores políticos. Maduro calificó las acusaciones de la Fiscalía estadounidense de «falsas acusaciones y testimonio», mientras que Flores afirmó que es «completamente inocente». La ampliación de la causa también incluye a la exprimera dama en la imputación por conspiración para cometer narcoterrorismo y llevó al juez a aplazar el inicio del juicio hasta el 14 de junio de 2027.
La comparecencia se realizó ante el juez federal Alvin Hellerstein, en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Maduro sostuvo que rechazaba la acusación en su totalidad, pero el magistrado interrumpió su intervención e hizo constar la declaración de no culpabilidad. Flores también negó los cargos.
La nueva acusación, presentada la semana pasada, amplía el proceso penal que ya enfrentaba la pareja en Estados Unidos. Ambos se habían declarado no culpables de las imputaciones relacionadas con el narcotráfico, que señalan a Maduro por presuntamente utilizar su posición de poder para facilitar el envío de cocaína. La Fiscalía extendió ahora a Flores el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, hasta entonces dirigido únicamente contra el exmandatario.
Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.
La Fiscalía acusa a Maduro de ordenar torturas
Según los fiscales de Nueva York, Maduro habría dirigido a funcionarios venezolanos para que torturaran a dirigentes opositores y miembros de las Fuerzas Armadas señalados de conspirar contra su Gobierno. El objetivo, de acuerdo con la acusación, era obtener información sobre posibles disidentes y neutralizar amenazas a su permanencia en el poder.
Uno de los episodios descritos en el documento se remonta a 2014. La Fiscalía sostiene que Maduro ordenó secuestrar a militares para obtener información sobre posibles opositores y pidió a los funcionarios que «los presionaran más» cuando algunos se negaron a colaborar.
Flores habría respaldado el plan durante una reunión y descartado una alternativa basada en infiltrar las filas de los sospechosos, según la acusación. Sin embargo, ninguno de los dos está acusado de haber ejecutado personalmente actos de tortura: los cargos se refieren a una supuesta conspiración para cometerlos.
Si fueran condenados por todos los cargos, ambos afrontarían una pena mínima obligatoria de 50 años de prisión, según la información presentada en el proceso.
La captura y el futuro del proceso judicial
Maduro y Flores fueron capturados el 3 de enero durante un bombardeo militar estadounidense en Caracas y trasladados a Nueva York para responder por los cargos relacionados con el narcotráfico. Desde entonces permanecen detenidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Tras la captura, Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro, asumió el liderazgo de Venezuela y aumentó la cooperación con Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, presentó la operación y el restablecimiento de las relaciones con Caracas como logros de su política exterior.
Leer tambiénGobierno y oposición de Venezuela retoman el diálogo con las elecciones como tema central
La relación entre ambos países estuvo marcada durante años por las sanciones estadounidenses contra altos funcionarios venezolanos y empresas estatales, justificadas por Washington por denuncias de violaciones de derechos humanos, corrupción y fraude electoral. Maduro, por su parte, acusó a Estados Unidos de buscar su salida del poder para obtener un mayor control sobre los recursos naturales del país.
La incorporación de los nuevos cargos llevó al juez Hellerstein a aplazar el inicio del juicio dos semanas, hasta el 14 de junio de 2027. La causa continuará así con una acusación ampliada, que reúne las imputaciones por narcotráfico y narcoterrorismo con las nuevas denuncias de conspiración para cometer torturas.
