Connect with us

Internacionales

Aranceles, Taiwán y guerra en Irán: las claves de la visita de Trump a Xi Jinping en China

Published

on

El líder de la Casa Blanca, Donald Trump, vuelve a China en una visita oficial por primera vez desde 2017. El viaje está programado entre el miércoles 13 y el viernes 15 de mayo, cuando se espera que emerjan temas como la venta de armas estadounidenses a Taiwán, los controles chinos sobre las exportaciones de tierras raras y la turbulenta relación comercial entre ambos países.

Está previsto que en la mañana del jueves 14 Trump participe en una ceremonia de bienvenida y se reúna a solas con Xi Jinping, antes de una visita conjunta el Templo del Cielo, un complejo religioso del siglo XV de gran simbolismo para Beijing. En la noche, el republicano asistirá a un banquete de Estado.

Ambos presidentes volverán a coincidir en un almuerzo el viernes 15, antes de que el avión presidencial Air Force One despegue rumbo a Washington.

La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, detalló que Trump y Xi discutirán la creación de una nueva Junta de Comercio para fomentar el diálogo entre sus naciones en materia económica, así como el impulso de sectores clave como la energía, la industria aeroespacial y la agricultura. Kelly aseguró que existe «una excelente relación» entre ambos mandatarios.

Desde el otro lado del océano Pacífico, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, declaró que su Gobierno está dispuesto a colaborar con Estados Unidos, siempre que sea sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo.

Archivo: el presidente estadounidense Donald Trump estrecha la mano del presidente chino Xi Jinping durante una reunión bilateral en el Aeropuerto Internacional de Gimhae, en el marco de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en Busan, Corea del Sur, el 30 de octubre de 2025.
Archivo: el presidente estadounidense Donald Trump estrecha la mano del presidente chino Xi Jinping durante una reunión bilateral en el Aeropuerto Internacional de Gimhae, en el marco de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en Busan, Corea del Sur, el 30 de octubre de 2025. © Reuters/Evelyn Hockstein

El encuentro en Beijing marca el comienzo de lo que podría ser una serie de encuentros inusitadamente seguidos entre EE. UU. y China, cuyos líderes podrían verse hasta cuatro veces en ocho meses. Trump planea recibir este 2026 a Xi Jinping en la Casa Blanca, antes de que el republicano asista posiblemente a la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se celebrará en noviembre en Shenzhen, China. Además, el líder chino podría asistir a la cumbre del G20 el mes siguiente en el complejo turístico de Trump en Doral, Florida.

Durante su visita de 2017, Trump anunció acuerdos comerciales no vinculantes por valor de 250.000 millones de dólares, algunos de los cuales nunca se materializaron. Otra ronda de pactos anunciada en 2020, por un valor de 200.000 millones de dólares, tampoco llegó a concretarse en su mayoría no antes de que finalizara el primer mandato del republicano.

Leer tambiénChina pide más «estabilidad» en las relaciones internacionales antes de recibir a Trump

Una relación comercial hostil

Donald Trump regresó a la Casa Blanca con la intención de inclinar la balanza comercial mundial a favor de Estados Unidos con una política arancelaria que detonó el tablero de la economía global. Con ese propósito, el republicano anunció a inicios de 2025 aranceles del 34% sobre todos los productos chinos. Beijing respondió con tasas aduaneras compensatorias y otras restricciones a las exportaciones de minerales de tierras raras, necesarios para las fábricas estadounidenses.

En una escalada diplomática que se midió en millones de dólares, los aranceles mutuos llegaron a alcanzar el 145%. Las tensiones se relajaron con una pausa arancelaria de 90 días pactada en mayo y prorrogada posteriormente en agosto.

Los dos líderes se reunieron en Corea del Sur en octubre y extendieron la tregua por un año más. La Casa Blanca ha informado de conversaciones más recientes sobre la extensión de ese lapso en la que estarían de acuerdo ambas partes, un anuncio que podría oficializarse en Beijing.

Pese a la tregua arancelaria, China compró casi 50.000 millones de dólares menos en productos estadounidenses el año pasado que en 2022, según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

Parte de esa disminución se debe a la suspensión de las compras de soja por parte de China durante la guerra comercial. La Administración Trump ha manifestado su deseo de el gigante asiático importe más productos desde Estados Unidos, con el objetivo de reducir aún más el desequilibrio comercial, que ascendió a 202.000 millones de dólares en 2025. Beijing podría ser la sede de la firma de acuerdos en esa materia.

Des ouvriers transportent de la terre contenant des métaux rares destinés à l'exportation dans un port de Lianyungang, province du Jiangsu, Chine, le 31 octobre 2010.
FOTO DE ARCHIVO: Trabajadores transportan tierra que contiene elementos de tierras raras para su exportación en un puerto de Lianyungang, provincia de Jiangsu, China, 31 de octubre de 2010. REUTERS – CHINA STRINGER NETWORK

Otro efecto de la guerra comercial entre ambas potencias fue la limitación a las exportaciones hacia China de chips informáticos avanzados y tecnología relacionada, como las máquinas para fabricar dichos chips, impuestas durante el primer mandato de Trump.

En ese sentido, la visita oficial de Trump a Beijing será seguida con atención desde las sedes de los gigantes tecnológicos, donde mantienen la esperanza en que ambos presidentes acuerden relajar las restricciones a la exportación de chips hacia China impuestas por Estados Unidos.

Como muestra del peso que tendrá la relación comercial durante la visita oficial a Beijing, Trump viajará acompañado de 16 ejecutivos, entre ellos Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple; Larry Fink, de BlackRock; o Kelly Ortberg, de Boeing, así como responsables de Blackstone, Mastercard, Meta y Visa

Leer tambiénTira y afloja de Trump y China: ¿por qué los chips son claves para su tregua?

La sombra de Taiwán

Dos semanas antes de la reunión entre los presidentes de las dos mayores economías del mundo, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, declaró en una conversación telefónica con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, que la relación bilateral se había mantenido generalmente estable, pero que Taiwán seguía representando el mayor riesgo para sus lazos, por lo que el Gobierno de Beijing reiteró que la isla sería una prioridad absoluta en las conversaciones.

«Al presidente Xi no le gustaría que lo hiciéramos y hablaré de ello. Es uno de los muchos temas que trataré»

También lo será para Trump, quien aseguró el lunes 11 de mayo que planteará una discusión sobre la venta de armas a Taiwán por parte de Washington, el principal aliado de la isla, un tema que ha sido por años un motivo de fricción en las relaciones bilaterales con el gigante asiático, que reclama la isla como propia. Trump aprobó en diciembre de 2025 el mayor paquete de armas para el territorio taiwanés hasta la fecha, por un valor superior a los 11.000 millones de dólares.

«Voy a hablar de eso con el presidente Xi», aseguró a los periodistas en la Casa Blanca tras ser preguntado sobre el apoyo que EE. UU. ha brindado durante mucho tiempo a la defensa de la isla asiática. «Al presidente Xi no le gustaría que lo hiciéramos y hablaré de ello. Es uno de los muchos temas que trataré», insistió el republicano.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, destacó que «la postura de China contra la venta de armas de Estados Unidos a la provincia china de Taiwán ha sido coherente y clara».

Un barco de la Guardia Costera de Taiwán patrulla cerca de la isla de Dadan, con la ciudad china de Xiamen visible al fondo, en la isla de Dadan, en Kinmen, Taiwán, el 18 de octubre de 2025.
Un barco de la Guardia Costera de Taiwán patrulla cerca de la isla de Dadan, con la ciudad china de Xiamen visible al fondo, en la isla de Dadan, en Kinmen, Taiwán, el 18 de octubre de 2025. © Ann Wang, Reuters

Otro de los temas que Trump aseguró llevar en la agenda es el caso de la detención de Jimmy Lai, un veterano defensor de la democracia y el crítico más acérrimo de China en Hong Kong, quien fue condenado en febrero a 20 años de cárcel por dos cargos de conspiración para colaborar con fuerzas extranjeras y un cargo de publicación de material sedicioso.

«Jimmy Lai causó muchos problemas a China. Intentó hacer lo correcto. No lo logró, fue a la cárcel y la gente quiere que salga y yo también quiero que salga. Así que volveré a mencionarlo», señaló Trump, añadiendo que ya había sacado a colación el caso de Lai con su homólogo chino.

No obstante, el portavoz chino no brindó muchas esperanzas en este punto al afirmar que el tema de Hong Kong es un asunto interno de China. «El Gobierno central apoya a los órganos judiciales de Hong Kong en el desempeño de sus funciones conforme a la ley», añadió Guo Jiakun este martes 12 de mayo, en la víspera de la llegada del estadounidense.

Trump también reveló que sacaría a relucir el caso del fundador de la iglesia de Sión, el pastor Jin Mingri, quien fue arrestado a finales del año pasado.

El futuro de Irán

Con la economía mundial estrangulada por Teherán tras el cierre del estrecho de Ormuz, es previsible que las conversaciones entre Trump y Xi incluyan la situación en Medio Oriente.

El Gobierno chino tiene gran influencia sobre la República Islámica al ser el principal comprador de su petróleo, por lo que muchos lo consideran como un potencial mediador extraoficial en los diálogos de alto el fuego. Trump intentó sin éxito que Beijing utilizará ese poder para abogar por la reapertura del estrecho de Ormuz, cerrado por la República Islámica tras los ataques recibidos de EE. UU. e Israel el 28 de febrero.

Aunque China no presionó a Teherán por la reapertura de la vía marítima, sí utilizó su influencia para abogar por el alto al fuego que permanece hasta hoy.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

El presidente chino, Xi Jinping, junto a la bandera del Partido Comunista de China.
El presidente chino, Xi Jinping, junto a la bandera del Partido Comunista de China. © France 24

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, también instó recientemente a China a presionar a Irán para que abra la vía marítima. «Irán es el mayor patrocinador estatal del terrorismo y China le compra el 90% de su energía, así que está financiando al mayor patrocinador estatal del terrorismo», añadió en entrevista con ‘Fox News‘.

La volatilidad del líder de la Casa Blanca y la firmeza de Beijing ante políticas hostiles dibujan un escenario de alto riesgo en la visita de Trump a la nación asiática, cuyos efectos amenazan con sentirse en todo el mundo. 

Con Reuters, EFE, AP, AFP y medios locales

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.