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En pleno choque con Trump, Lula defiende a Brasil en la ONU: «No cabe en el patio trasero de nadie»
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo este martes de la defensa de la soberanía y la democracia el eje de su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales en las que buscará un cuarto mandato.
«Brasil no cabe en el patio trasero de nadie», afirmó Lula desde la tribuna de la ONU, al advertir sobre las «tentaciones hegemónicas» de «la mayor potencia del mundo», en alusión a Estados Unidos. El mandatario dijo que América Latina necesita «socios con una agenda positiva» y no presiones externas.
En su décima intervención ante la Asamblea General y la última de su actual mandato, Lula aseguró además que la región vuelve a presenciar «injerencia externa en procesos electorales» y que «la democracia está nuevamente en jaque».
«No permitiremos que los enemigos de la democracia internos y externos atenten contra la voluntad popular».
De cara a las elecciones del 4 de octubre, calificó al sistema electoral brasileño como «moderno y robusto» y presentó los comicios como una disyuntiva entre «democracia y negacionismo« y entre «un futuro de mayores oportunidades» y «un pasado de exclusión».
«La democracia brasileña pertenece a los brasileños. Brasil continuará siendo un país soberano. Nadie, nadie nos alejará de ese camino».
Críticas a Nicaragua y un mensaje sobre Venezuela
En su discurso, el líder brasileño también apuntó contra el Gobierno de Daniel Ortega.
«Nicaragua no resolverá sus problemas impidiendo a la oposición que se presente a elecciones», afirmó, en referencia a la exclusión sistemática de opositores de los comicios en el país centroamericano.
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Sobre Venezuela, sostuvo que su pueblo «merece definir su propio destino», al tiempo que rechazó «la división del mundo en zonas de influencia» y las «investidas neocoloniales por recursos estratégicos».
Lula también condenó las sanciones y el bloqueo económico contra Cuba, que calificó como un «castigo colectivo impuesto a 10 millones de personas», y reclamó una respuesta internacional a la crisis humanitaria en Haití.
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«El momento más crítico» de la ONU
En el plano global, Lula afirmó que Naciones Unidas atraviesa su «momento más crítico» desde su primera intervención ante la Asamblea General, en 2003. Cuestionó tanto la «insensatez» de las grandes potencias como el «inmovilismo» del Consejo de Seguridad.
«Las concesiones a la ley del más fuerte pasaron de los límites», aseguró.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo de que los conflictos regionales tomen una dimensión global. El mandatario pidió una salida negociada para la guerra en Ucrania y exigió acciones del Consejo de Seguridad para poner fin tanto a ese conflicto como al de Irán.
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Clima, petróleo y «tecnoligarcas»
Lula dedicó también parte de su intervención a la crisis climática. Defendió que Brasil continúe explorando nuevos yacimientos petroleros, incluso frente a la costa amazónica, pero aseguró que el país «no renunciará» a su agenda ambiental y avanzará hacia la descarbonización de su economía.
«La selva vale más conservada que destruida», afirmó, luego de destacar que la deforestación en la Amazonía brasileña se redujo a la mitad desde el inicio de su tercer mandato, en 2023.
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También apuntó contra los «tecnoligarcas», a quienes acusó de impulsar una «carrera sin frenos éticos» en torno a la inteligencia artificial y las redes sociales. Lula reclamó reglas para el sector y advirtió que sería una «omisión histórica» no establecerlas.
En el plano doméstico, defendió además la distribución del ingreso, la generación de empleo y la valorización de los salarios como pilares de su gestión, y respaldó la reducción de la semana laboral para garantizar dos días de descanso.
Con EFE
