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Muerte del fundador de Mango tiene a su hijo mayor bajo la mira de las autoridades: ABC del enigmático caso
Jonathan Andic, hijo del fundador del emporio de moda española Mango, Isak Andic, fue detenido este martes 19 de mayo por los Mossos d’Esquadra —la Policía regional de Cataluña—, en el marco de una investigación por la misteriosa muerte de su padre en diciembre de 2024, tras caer por un precipicio de la montaña de Montserrat, a pocos kilómetros de Barcelona.
Andic fue trasladado a declarar en un juzgado del municipio catalán de Martorell, en el arco metropolitano de Barcelona, tras un año y medio de investigaciones sobre las circunstancias del fallecimiento del empresario.
Sin embargo, horas después, Andic evitó la entrada en prisión tras pagar una fianza de un millón de euros.
Un portavoz autorizado de la familia aseguró que la colaboración de Andic con las autoridades en la investigación «ha sido y será máxima», y reiteró que la familia confía en su inocencia.
Isak Andic era el hombre más rico de Cataluña cuando falleció el 14 de diciembre de 2024, a los 71 años, al caer desde una altura de 150 metros durante una excursión con su hijo mayor para visitar las cuevas de salitre de Collbató, en Barcelona, una ruta sin grandes dificultades que transcurre por el macizo de Montserrat.
Inicialmente, su muerte se consideró un accidente, pero la Policía catalana declaró en octubre de 2025 que se estaba investigando como un posible homicidio. La detención del mayor de los tres hermanos se produjo a punto de expirar la última prórroga del caso acordada por el juzgado.
Sospechas de incongruencias en el testimonio
Los investigadores de la muerte de Isak Andic identificaron lo que consideran varias incongruencias en las dos declaraciones de Jonathan Andic, el único testigo de la caída letal. Entre ellas, afirmaciones sobre el lugar del incidente, el punto donde estacionó el auto o si tomó fotos durante la excursión.
Algunas de las ubicaciones detalladas por el hombre no coinciden con las que marca el GPS de su teléfono móvil, según los expertos del caso.
También emergieron contradicciones al explicar las circunstancias de la caída de su padre, en medio de un camino donde los peritos consideran difícil que un cuerpo pueda despeñarse sin que se ejerza cierta fuerza sobre él.
Las pesquisas también buscan revelar si Jonathan Andic, de 45 años, tenía una mala relación con su padre. Esta hipótesis ha sido rechazada de forma casi unánime por los allegados del empresario fallecido interrogados como testigos, incluidos sus dos hijas, Judith y Sarah, su tío e incluso directivos y trabajadores de Mango, según fuentes cercanas al caso.
Otra circunstancia de la que sospechan los investigadores es que, antes de salir de excursión a la montaña de Montserrat, el detenido pidió al escolta de Isak Andic que los dejara solos con el pretexto de hablar en privado con su padre.
Reapertura del caso
La jueza que lleva el caso de la muerte de Isak Andic archivó provisionalmente la causa en enero de 2025, después de considerar que los resultados de la autopsia y los primeros informes apuntaban a una muerte accidental.
Sin embargo, la reabrió dos meses después, ya que los investigadores no quedaron convencidos con las explicaciones de Jonathan Andic. Entonces, se incorporaron ampliaciones de atestados policiales, entre ellas las declaraciones de familiares y miembros del entorno de la víctima y el detenido que fueron interrogados como testigos por el juez instructor.
Tras la reapertura de la causa, los Mossos d’Esquadra dieron un nuevo impulso y centraron sus pesquisas en Jonathan Andic, cuyo teléfono fue incautado por la Policía catalana en septiembre de 2025 cuando salía de la sede central de Mango. El artefacto fue solicitado con el fin de reconstruir las llamadas, mensajes telefónicos y hasta imágenes de vídeo o fotos relacionadas con la muerte de su padre.
Los peritos indagan sobre la posibilidad de que Andic haya eliminado contenido del dispositivo en los meses transcurridos hasta marzo del 2025, cuando cambió de teléfono móvil tras haber perdido el anterior.
El hijo del empresario fue interrogado en más de una ocasión por la Policía catalana, antes de su imputación. La investigación permanece bajo secreto de sumario, resaltó la institución policial este martes.
Pasadas las 13:00 (hora local) de este martes, Jonathan Andic llegó a un juzgado de instrucción de Martorell (Barcelona) para comparecer ante la jueza que instruye la causa por la muerte de su padre. Las cámaras de la prensa agolpadas a las afueras del tribunal captaron también la entrada de su abogado.
Heredero de un imperio de la moda
El empresario Isak Andic llegó cuando era un niño a Cataluña, en la década de 1960, desde su natal Estambul. Más de dos décadas después, abrió la primera tienda de Mango en Barcelona, una marca que se posicionaría con el tiempo como una de las mayores cadenas de moda rápida en España, al punto de considerarse el rival directo de Zara.
En el momento de su muerte, el presidente no ejecutivo de Mango gozaba de un patrimonio neto de 4.500 millones de dólares, según la lista de Forbes.
Un año después de la caída mortal en Montserrat, Mango registró un récord de ventas por 3.800 millones de euros (4.410 millones de dólares), impulsada por las 2.900 tiendas abiertas en 120 mercados de todo el mundo.
Jonathan Andic, quien trabajó en la primera línea de Mango hasta junio de 2025, ahora es vicepresidente de la junta directiva y lidera la gestión de las sociedades patrimoniales familiares, que ha heredado a partes iguales junto con sus dos hermanas.
Con EFE, AP, Reuters y medios locales
