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¿Qué se sabe de la muerte de Presley Gerber, el hijo de la supermodelo Cindy Crawford?
“Eras un niño tan feliz. ¿Qué te ha pasado?”. La pregunta se la hizo Presley Gerber en la serie de videos de Instagram que denominó ‘Lunes de salud mental’, en la que comenzaba la semana reflexionando sobre el camino cuesta arriba que recorría para tratar de encontrar su centro nuevamente.
A horas de un nuevo lunes, Presley fue encontrado muerto en su habitación del centro de rehabilitación de Los Ángeles donde estaba internado para tratar sus problemas de adicciones y salud mental.
El hijo de la supermodelo Cindy Crawford y el empresario Rande Gerber tenía 27 años. Había heredado la belleza de su madre, un ícono de la moda en los años 90. Heredó incluso el lunar junto a la boca que se convirtió en el sello de las míticas campañas protagonizadas por Crawford para Revlon y Pepsi, entre otras marcas.
Al igual que su madre y su hermana menor Kaia, se dedicó al modelaje desde muy temprana edad. A los 16 años, debutó en la pasarela como figura de Moschino en un desfile en Los Ángeles. Aún no se había graduado de la secundaria.
En 2018, protagonizó una recordada campaña junto a Crawford, que reproducía el icónico comercial de Pepsi estrenado en el Super Bowl de 1992, en el que ella descendía de un deportivo rojo con lentes oscuros y jeans cortos para comprar una soda en una máquina dispensadora.
Esta vez era él quien insertaba las monedas y ella la que llegaba a buscarlo en el auto rojo, como una celebración de la maternidad, igual que la famosa portada de la revista ‘W’ en la que ella se mostraba desnuda y plena, embarazada de su primer hijo.
Allie Jenkins, representante de Crawford y Gerber, confirmó la muerte del joven y pidió respeto a la privacidad de la familia “durante este momento tan difícil y doloroso».
La Policía de Santa Mónica detalló en un comunicado que había atendido una llamada sobre una posible sobredosis, agregando que «hasta el momento no hay indicios de que se trate de un crimen».
El Departamento Forense de Los Ángeles informó luego que esperaba estudios adicionales para determinar la causa de la muerte del modelo, sin precisar la naturaleza de los análisis ordenados, y aclaró que la conclusión al respecto podría “tardar algunos meses”.
“Lo que pasó es que la vida pasó”
La vida de Presley Gerber se dividió en un antes y un después del modelaje. De ser un adolescente activo y enérgico, ávido patinador y surfista entusiasta, pasó a centrarse en las demandas de su nueva carrera.
La disminución en la actividad física le pasó factura y, como el mismo Presley reconoció después, la medicación para controlar los trastornos derivados de la nueva rutina afectó su calidad de vida.
«Para mí hicieron falta 10 años mirando atrás y pensando en ‘bueno, ¿qué cambió?’ Muchas veces la gente preguntaba algo como: ‘Eras un niño tan feliz; ¿Qué te ha pasado?'» recordó en uno de los videos de Instagram que publicaba con la intención de “provocar conversaciones reales sobre las cosas que la mayoría de la gente oculta”.
«Lo que pasó es que la vida pasó y no pude preocuparme por una sola cosa, que era mi próxima comida y luego volver al océano”, comentó en la misma publicación. “Como que tenía que empezar a ganar dinero, tenía que empezar, conseguir un trabajo”.
Mientras sus padres guardaban la misma discreción que ha caracterizado toda la vida pública de ambos, su hermana Kaia lo elogiaba con entusiasmo por su disposición a compartir sus desafíos.
«Mis padres durante la mayor parte de nuestras vidas fueron muy, muy reservados y no compartieron nada, y ahora tenemos a este maestro absoluto, mi hermano, que dice: ‘Voy a ser muy humano para todos'», declaró Kaia en una entrevista con la revista Vogue. “Solo puedes ocultarte hasta cierto punto al mundo. E intentar tapar algo solo hace que la persona sienta que te avergüenzas de ella”, agregó.
Mientras intentaba encontrarse a sí mismo, Presley luchaba también por mantenerse conectado con el mundo e hizo colaboraciones benéficas con organizaciones no gubernamentales, entre ellas A Sense of Home, una iniciativa que atiende a personas sin hogar en Los Ángeles.
Miraba también el mundo a través de la fotografía, como un entusiasta de este arte. «Siento que la gente pasa cada día junto a una cantidad incontable de belleza en el mundo, y espero no perderme todo eso”, declaró en 2016 a Vogue, cuando debutó en la pasarela. Así explicaba su interés por las imágenes que compartía profusamente en su Instagram.
¿Un experimento fallido?
Presley causó preocupación con varias de sus publicaciones. En diciembre pasado habló abiertamente de los medicamentos que consumía, como antidepresivos y Xanax para sus ataques de pánico.
«Lamentablemente, he sufrido muchas pérdidas de diversas formas últimamente. No es una excusa, pero es la razón por la que me encuentro en esta situación ahora», confesó en un video que luego eliminó.
En marzo hizo otra publicación desde una clínica de bienestar de Cancún, México, donde revelaba que planeaba tomar “una dosis de inundación de ibogaína”, un potente psicodélico cuyas propiedades están en estudio actualmente para tratar la adicción a los opioides.
El consumo de ibogaína, al que se atribuyen problemas cardiacos potencialmente mortales, está prohibido en Estados Unidos. La sustancia ha sido incluida por el Gobierno federal en la categoría más restrictiva de medicamentos ilegales y de alto riesgo.
Sin embargo, el presidente Donald Trump firmó en abril una orden ejecutiva en la que pedía “acelerar drásticamente” la investigación sobre el uso de varias drogas psicodélicas (entre ellas la ibogaína) para tratar problemas de salud mental como la depresión severa, el trastorno de estrés postraumático y la adicción a los opioides.
La iniciativa, impulsada por organizaciones de veteranos y defendida por el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. ha contado con un inusual apoyo bipartidista.
«Sabía por qué estaba allí. Me enfrenté a lo que había estado huyendo, y en algún momento de todo eso empecé a encontrar el camino de vuelta a mí mismo», relató Presley sobre su experiencia con la ibogaína, agregando que «rezaba para que fuera la última vez» que tenía que recurrir a ella.
En esa ocasión, sus dos padres lo felicitaron. «¡Eres un guerrero! ¡Atravesaste el fuego para encontrarte a ti mismo! ¡Qué orgullo!», escribió Cindy Crawford en respuesta a su publicación en Instagram. Rande Gerber también elogiaba su valentía. “Enfrentarse a lo difícil requiere verdadera fuerza, y verte encontrar el camino de vuelta a ti mismo lo es todo”, celebró.
Con AP, EFE y medios locales
