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Sarkozy evita volver al brazalete electrónico: la justicia francesa alega su «avanzada edad»
El expresidente francés Nicolas Sarkozy no tendrá que cumplir su pena bajo vigilancia con un brazalete electrónico como castigo por la financiación ilegal de su campaña de reelección en 2012, según informó el miércoles una fuente cercana al proceso.
Sarkozy, de 71 años, se ha enfrentado a una serie de acusaciones desde que dejó el cargo tras un único mandato (2007-2012). El exmandatario ha negado todas las alegaciones en todos los casos presentados en su contra.
En 2025, se convirtió en el primer presidente de la Francia moderna en ingresar en prisión, cumpliendo 20 días en un caso relacionado con la presunta financiación libia de su campaña electoral de 2007. El juicio de apelación de este caso sigue en curso.
Además, Sarkozy cuenta con dos condenas definitivas en otros procesos:
Caso Bygmalion: el tribunal supremo del país confirmó el año pasado una pena de seis meses, al considerar que gastó en exceso en su fallida campaña de 2012 a través de una empresa de relaciones públicas llamada Bygmalion, intentando posteriormente encubrirlo.
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Caso Bismuth: En 2024 agotó sus recursos legales en este caso, en el que se le acusó de intentar obtener favores de un juez hace una década. Este caso se descubrió mediante escuchas telefónicas a una línea secreta que Sarkozy usaba bajo el alias «Paul Bismuth».
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Sarkozy ya cumplió una sentencia con brazalete electrónico que le fue retirado en mayo del año pasado tras varios meses, también debido a su edad.
El pasado martes, un tribunal decidió que no tendría que volver a utilizar el rastreador en relación con el caso Bygmalion debido a su vejez, tras haber rechazado anteriormente su solicitud de fusionar ambas sentencias para evitar pasar más tiempo bajo vigilancia.