Salud
¿Tu hijo tiene dificultades para hablar? Señales que indican cuándo acudir al logopeda
SANTIAGO DE COMPOSTELA, GALICIA/ DIARIO DE SALUD.- El desarrollo del lenguaje se considera uno de los aspectos más importantes dentro de la evolución de los niños. Durante sus primeros años de vida, los pequeños de la casa aprenden a comunicarse con su entorno, expresar necesidades y establecer relaciones sociales a través del lenguaje.
En algunos casos, este proceso no avanza al ritmo esperado y aparecen dificultades como la pronunciación, comprensión o fluidez al hablar, a lo que conviene prestarle especial atención.
El Colegio Profesional de Logopedas de Galicia confirma que cuatro de cada cinco personas necesitarían la atención de un logopeda en algún momento de su vida. Por ello, los especialistas subrayan la importancia de reconocer de forma temprana determinadas señales que puedan indicar la necesidad de una intervención profesional.
Karen Núñez, logopeda en los centros Mindplace de Sanitas, explica que el lenguaje va más allá de pronunciar correctamente las palabras. Es una herramienta fundamental que ayuda al niño a relacionarse con el entorno y sentir seguridad al comunicarse. Cuando aparecen dificultades tempranas, lograr detectarlas a tiempo facilita la intervención y orienta a un mejor desarrollo.
No existe un calendario que marque cuándo tiene que desarrollar el lenguaje nuestro hijo, pero sí hay referencias que ayudan a identificar si el proceso está siendo el adecuado. Cada niño evoluciona a su propio ritmo, influido por diversos factores biológicos, ambientales y familiares. Es normal que cuando estas dificultades son persistentes, generen frustración en los niños, lo que muchas veces hace que el pequeño evite hablar, se enfade porque no le entendemos o no comprenda los mensajes que le decimos. En este momento es recomendable acudir a un especialista.
La posición de los dientes, la movilidad de la lengua, la respiración oral, un frenillo lingual corto o hábitos como el uso prolongado del chupete pueden afectar a la comunicación
La comunicación empieza antes incluso de que las primeras palabras aparezcan. A lo largo del primer año de vida, los bebés se comunican mediante balbuceo, contacto visual, la respuesta cuando decimos su nombre o gestos como señalar o pedir algo más. Esas respuestas son parte del lenguaje prelingüístico y es esencial para el desarrollo posterior del habla. Si estas señales aparecen con poca frecuencia o no existen, conviene realizar una evaluación.
Estas alarmas de retraso en la aparición del lenguaje pueden ser un aviso para acudir al logopeda. Por ejemplo, cuando a los dos años de edad, el niño no combina palabras casi o tiene un vocabulario muy reducido, dificultades para pronunciar algunos sonidos o problemas para comprender instrucciones sencillas. También pueden aparecer bloqueos o repeticiones frecuentes al hablar, especialmente si generan tensión o evitación al comunicarse. En edad escolar, los errores continuos en la relación entre sonidos y letras o las dificultades para estructurar frases también pueden estar vinculados con alteraciones del lenguaje.
Aparte del propio desarrollo lingüístico, existen otros factores que pueden influir en el habla. La posición de los dientes, la movilidad de la lengua, la respiración oral, un frenillo lingual corto o hábitos como el uso prolongado del chupete pueden afectar a la comunicación. Del mismo modo, problemas auditivos leves, infecciones de oído recurrentes o alteraciones respiratorias pueden dificultar la percepción de algunos sonidos.
Esta es la razón por la cual una intervención temprana y colaboración entre distintos profesionales sanitarios pueden resultar clave para orientar el desarrollo del niño y favorecer una comunicación segura y autónoma.