Internacionales
Cuba encadena dos apagones nacionales en menos de 24 horas y no logra levantar la red eléctrica
Cuba vive otra jornada a oscuras. El sistema volvió a caerse este lunes 3 de agosto en pleno operativo de recuperación, apenas unas horas después del apagón que dejó sin servicio a los cerca de diez millones de habitantes de la isla el domingo, poco antes de las 23:00 hora local.
El director de noticias de la televisión estatal, Lázaro Manuel Alonso, atribuyó la recaída a una falla en la reconexión y escribió en redes sociales que, pese a los avances de la jornada, «una oscilación desencadenó el colapso».
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El sábado, una desconexión parcial del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) ya había dejado a media Cuba sin electricidad, y veinticuatro horas más tarde el corte se convirtió en nacional.
En julio se habían producido tres apagones generales en poco más de una semana, junto con un récord de déficit: hasta el 74% del país sin servicio de manera simultánea, en este caso no por una avería puntual sino por incapacidad de generación.
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Sobre las causas, hay dos versiones: La Habana responsabiliza al embargo comercial estadounidense vigente desde hace más de seis décadas, mientras que Washington sostiene que los apagones son consecuencia de la mala administración de la economía estatal cubana.
Las cifras del propio sistema apuntan a un problema doble, entre máquinas antiguas y combustible que no llega.
Un parque térmico de hace medio siglo
El Gobierno describe la situación del SEN como crítica y extremadamente tensa. La mayoría de las centrales termoeléctricas, que aportan alrededor del 40% de la generación, se construyeron en los años sesenta y setenta, y a diario más de la mitad de las 16 unidades disponibles queda fuera de servicio por averías o mantenimiento.
Los especialistas calculan una vida útil de entre 30 y 35 años para ese tipo de infraestructura, un plazo que se acorta cuando no se cumplen los mantenimientos del fabricante y se quema petróleo pesado, con alto contenido de azufre que corroe las instalaciones.
Estimaciones independientes ubican entre 8.000 y 10.000 millones de dólares el costo para reflotar la red eléctrica.
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El crudo venezolano se cortó en enero
El otro 40% de la generación depende de motores que funcionan con diésel y fueloil importados, que hoy se encuentran prácticamente parados.
En enero, tras la caída de Nicolás Maduro y la amenaza de Washington de aplicar aranceles a los países que abastecieran a La Habana, se interrumpió el flujo de crudo venezolano, principal sostén energético cubano durante dos décadas. México también suspendió sus envíos.
En los últimos siete meses llegó a la isla un solo cargamento importante: el petrolero ruso Anatoli Kolodkin, con 740.000 barriles, unas 100.000 toneladas, que apenas alivió los cortes durante unos quince días, sobre todo en la capital.
La apuesta oficial pasa por la energía solar, con respaldo chino: un programa de 92 parques fotovoltaicos y unos 2.000 megavatios de potencia instalada, de los cuales 54 ya inyectan energía, según la Unión Eléctrica.
El aporte se nota mientras hay sol, pero el país instaló muy pocas baterías de almacenamiento, así que el pico de demanda nocturno vuelve a quedar en manos de las viejas térmicas.
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Veinte horas sin luz y cacerolazos
En La Habana los cortes diarios superan las veinte horas y en el resto de las provincias llegan a extenderse hasta tres días seguidos. A eso se suma un transporte público casi detenido, hospitales que sostienen servicios mínimos y una escalada de precios en los mercados informales, con los alimentos y los medicamentos a la cabeza.
El malestar ya se hizo visible en la calle, con cacerolazos, sentadas en avenidas de La Habana y quema de basureros. Y el regreso del servicio tampoco significa demasiado: cuando el SEN logra levantarse, la generación alcanza para proveer a buena parte del país apenas un par de horas de electricidad por día.
Con EFE y Reuters
