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Indonesia extiende la búsqueda de 130 desaparecidos tras el naufragio de un barco en el mar de Java
En Indonesia, las embarcaciones de rescate se enfrentaron a un mar agitado, con olas de hasta tres metros, para alcanzar a primera hora de este 13 de septiembre la última posición conocida de un ferri que navegaba con 243 personas —213 pasajeros y 30 tripulantes— entre las islas indonesias de Java y Borneo y que perdió contacto con la empresa naviera a cargo al menos dos horas antes, sobre las 2:00 hora local.
El capitán del barco había alertado previamente de difíciles condiciones climáticas y fuerte oleaje antes de emitir una llamada de socorro, en la que informó que el buque se estaba inclinando.
I Putu Sudayana, director de la Agencia de Búsqueda y Rescate (Basarnas) en la ciudad portuaria de Banjarmasin, donde debía llegar el crucero, aseguró que la firma responsable del buque también fue alertada por el capitán acerca del vuelco del navío.
«Según la información que recibimos, basada en la vigilancia por helicóptero, el barco volcó, pero no se ha hundido», agregó durante una conferencia de prensa.
Para la tarde del domingo, las autoridades habían desplegado equipos con apoyo de ocho embarcaciones, entre ellas cuatro buques de la Armada, y dos helicópteros.
Luego, las autoridades recibieron la confirmación de que la embarcación se había hundido. El ministro de Transporte, Dudy Purwagandhi, sostuvo que las causas del naufragio están siendo investigadas.
En su más reciente actualización, Basarnas indicó que se había logrado la evacuación de 107 sobrevivientes y la recuperación de seis fallecidos con la ayuda de remolcadores y otras embarcaciones en la zona, mientras otras 130 personas continúan desaparecidas.
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El mal clima y el oleaje, posibles causas del vuelco
En la tarde del domingo, los equipos centraron la búsqueda alrededor de las coordenadas donde el ferri Virgo Transport 8 había volcado.
El navío de 119 metros fue construido en Japón en 1987 y había zarpado un día antes desde Surabaya, en Java Oriental, con destino a Banjarmasin.
Se cree que las difíciles condiciones climáticas y el oleaje están entre los causantes del hundimiento. «Es extremadamente riesgoso para las embarcaciones. Incluso la nuestra, que mide 40 metros de largo, corre un gran riesgo», afirmó Sudayana.
Las embarcaciones están entre los principales medios de transporte en el archipiélago indonesio, formado por más de 17.000 islas y con una población de más de 270 millones de habitantes.
Los accidentes marítimos son comunes debido a infraestructuras precarias, la sobrecarga de pasajeros y mercancías, el cumplimiento laxo de las normas de seguridad y las inclemencias meteorológicas.
Heri Purwanto, director de la Autoridad Portuaria de Banjarmasin, sostuvo que el buque llevaba también al menos 89 vehículos.
«Respondimos rápidamente al reporte del incidente. Nuestro enfoque principal y la máxima prioridad en este momento es la seguridad de todas las personas a bordo del barco, y estamos llevando a cabo una operación de rescate coordinada», subrayó.
Familias angustiadas y el relato de un superviviente
Cientos de familiares de pasajeros y tripulantes del Virgo Transport 8 se agolparon en un centro de mando en el puerto de Trisakti, a la espera de noticias sobre sus seres queridos. Muchos revisaban angustiados las listas oficiales de pasajeros y de rescatados publicadas por las autoridades.
«Estoy muy triste, conmocionado. Hasta el momento, no he recibido ninguna información nueva», afirmó a AFP el familiar de uno de los pasajeros.
«Me quedé en shock cuando vi el nombre de mi tío en la lista de pasajeros», añadió por su lado una mujer que se hace llamar simplemente Bunga. «Pero me sentí aliviada después de que los funcionarios me dijeran que lo habían rescatado».
Los viajeros rescatados fueron trasladados a otros barcos y algunos de ellos serían trasladados a un puerto de Java Oriental, según declaró el jefe de Basarnas en Banjarmasin.
En un centro de rescate, Rinto Arahab, uno de los sobrevivientes del naufragio, contó que se aferró a las barandas del barco después de que este volcara y que luego logró trepar a un punto más elevado de la embarcación siniestrada mientras esta se sacudía y daba vueltas en el agua.
«Me sentí resignado –le confesó a Reuters, ya a salvo en la ciudad de Banjarmasin–. Solo podía rezar por mi salud».
Una mujer, que se identificó como Putri, afirmó que había estado hablando por teléfono con su esposo, Herman, quien se encontraba en el barco, antes de que se perdiera la señal. «Después de eso ya no hubo más contacto, no pudimos comunicarnos con él», añadió, angustiada.
Con Reuters, AP, AFP, EFE y medios locales
