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Turquía: más de 60 detenidos en redadas contra la comunidad LGBTIQ+ en bares y viviendas

La Policía turca lanzó varias redadas en la noche del domingo 13 de septiembre en bares y en los hogares de activistas de la comunidad LGBTIQ+ que derivaron en la detención de al menos a 60 personas, según informaron las autoridades. Las operaciones tenían como objetivo reforzar los valores familiares tradicionales, según informaron funcionarios y activistas.
La comunidad LGBTIQ+ de Turquía ha sido un blanco frecuente del gobierno, cuyo presidente, Recep Tayyip Erdogan, la ha tildado de «movimiento desviado» de «pervertidos» responsables de la caída de la tasa de natalidad.
La redada del domingo se produjo un día después de que, a petición de las autoridades, se bloquearan las cuentas de más de una docena de organizaciones LGBTIQ+ turcas en X, según un organismo de vigilancia.
«Como parte de las operaciones ‘Mi familia está a salvo’ (…) llevadas a cabo en colaboración con nuestras fuerzas de policía y la gendarmería, se han iniciado procedimientos legales contra 162 sospechosos, 9 organizaciones y 13 empresas en… un total de 15 provincias», publicó el ministro de Justicia, Akin Gurlek, en X. Muchas de ellas se encontraban en los alrededores de Estambul y Ankara.
Gurlek afirmó que las redadas formaban parte de la «Década de la Familia» proclamada por Erdogan, cuyo objetivo es «proteger a nuestros hijos, la institución de la familia y el orden social».
Al menos 63 personas fueron detenidas, según los fiscales de Ankara, Estambul e Izmir, citados por la agencia estatal de noticias Anadolu.
Los activistas por los derechos LGBTIQ+ y de las mujeres constituyen uno de los principales focos de resistencia contra el gobierno conservador de raíces islamistas que está en el poder desde 2002.
En Estambul, la policía realizó redadas en varios bares gay y en un club nocturno considerado un refugio para la comunidad LGBTIQ+, según los videos difundidos por medios progubernamentales.
Otro de los objetivos de la redada fue un hammam (baño de vapor árabe) para hombres que, según las autoridades, operaba como un lugar de prostitución.
La organización de derechos LGBTIQ+ Kaos GL, cuyas oficinas fueron allanadas y cuyos líderes fueron detenidos, manifestó previamente que «casi 50 defensores de los derechos de las personas LGBTIQ+ (…) han sido detenidos o están sujetos a procedimientos legales que implican interrogatorios o detenciones» en todo el país.
Las autoridades judiciales de Ankara justificaron que Kaos GL publicó «contenidos obscenos» en su sitio web y en sus redes sociales, y que dicho contenido era accesible para menores, según relató la organización.
Si bien las relaciones entre personas del mismo sexo no constituyen un delito en Turquía, la homofobia está muy extendida.
«Violación flagrante»
La Unión Europea (UE) expresó el lunes su preocupación por las redadas policiales dirigidas contra la comunidad LGBTIQ+ de Turquía e instó a Ankara a garantizar el respeto de los derechos humanos.
«La Comisión está preocupada por las recientes detenciones y los procesos judiciales iniciados contra activistas LGBTIQ+, asociaciones de derechos humanos y empresas», señaló Christian Wigand, portavoz de la Comisión Europea, antes de añadir que ese organismo está siguiendo «de cerca los acontecimientos».
El relator del Parlamento Europeo sobre Turquía, Nacho Sánchez Amor, interpretó el domingo las detenciones como «una escalada impactante de la represión» en el país. Los esfuerzos de Turquía por ingresar a la UE se han congelado en los últimos años, pero sigue siendo un socio comercial y político clave.
«Esta imposición de una agenda moral es una violación flagrante de los derechos fundamentales y de los compromisos internacionales de Turquía, lo que lleva al país por un camino oscuro», escribió Sánchez en X.
Ozgul Saki, diputada del partido de izquierda prokurdo DEM en Estambul, afirmó en X que «no se puede prohibir ni restringir la existencia. ¡Los derechos LGBTI+ son derechos humanos!».
La Asociación de Derechos Humanos condenó las redadas. «Esto no es una investigación judicial; es una operación política destinada a obligar a la sociedad a adoptar un modelo familiar monolítico y a purgar a la comunidad LGBTIQ+ y a la sociedad civil independiente con el pretexto de proteger a la familia y a los niños», apuntó.
El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), de tendencia religiosa conservadora, se ha mostrado cada vez más crítico con los grupos LGBTIQ+ para ganarse el favor de los sectores más conservadores de su base. En 2015, prohibió el Orgullo de Estambul, que en años anteriores había contado con decenas de miles de asistentes. Desde entonces, las autoridades han dispersado violentamente cualquier intento de concentración para celebrar el Orgullo.
Este verano, a un crucero LGBTIQ+ que recorre el Mediterráneo y que había llegado a Turquía en múltiples ocasiones se le negó el permiso para atracar.
Si bien el Imperio Otomano, predecesor de la república moderna de Turquía, despenalizó la homosexualidad en 1858, aún existe una discriminación social significativa.
Con AFP y AP
Este artículo fue adaptado de su versión original en inglés
