Salud
“La sangre refleja lo que ocurre en el cerebro”: el hallazgo que podría cambiar el diagnóstico del alzhéimer
Dr. Carlos Cruchaga
WASHINGTON,EE.UU./ DIARIO DE SALUD.- El investigador español Carlos Cruchaga, especialista en neurogenética y neurodegeneración de la Washington University in St. Louis, aseguró que los avances científicos de los últimos años están revolucionando la forma de detectar enfermedades como el alzhéimer y el párkinson.
Durante el Congreso Barcelona-Pittsburgh Biennial Conference, el experto explicó que la sangre puede revelar señales biológicas de lo que sucede en el cerebro mucho antes de que aparezcan síntomas clínicos.
“En la sangre se refleja lo que pasa en el cerebro”, afirmó Cruchaga.
El cerebro deja “huellas” en la sangre
Según el investigador, uno de los mayores avances recientes ha sido el descubrimiento de biomarcadores capaces de detectar proteínas asociadas a enfermedades neurodegenerativas.
Uno de los ejemplos más prometedores es la proteína TAU-217, considerada actualmente uno de los indicadores más precisos para detectar alzhéimer.
Cruchaga explicó que esta proteína se produce exclusivamente en el cerebro, pero gracias a las nuevas tecnologías ya puede medirse en sangre.
“Si somos capaces de medirla en sangre, podemos saber qué está pasando dentro del cerebro”, señaló.
Hasta hace pocos años, gran parte de la comunidad científica consideraba imposible encontrar marcadores sanguíneos fiables para estas enfermedades.
Sin embargo, las investigaciones recientes cambiaron radicalmente esa visión.
El papel oculto de la inflamación
El científico también detalló que enfermedades como el alzhéimer, el párkinson, la demencia frontotemporal o la demencia de cuerpos de Lewy comparten un elemento común: la acumulación anormal de proteínas en el cerebro.
No obstante, explicó que el verdadero daño neurológico parece estar relacionado con mecanismos inflamatorios y alteraciones del sistema inmunitario.
“Muchas de las proteínas alteradas en estas enfermedades están relacionadas con la inflamación y la respuesta inmune”, indicó.
Su equipo utiliza análisis genéticos, proteómica, metabolómica y estudios de líquido cefalorraquídeo para reconstruir los procesos biológicos que desencadenan la neurodegeneración.
Enfermedades que comienzan décadas antes
Cruchaga subrayó que patologías como el alzhéimer pueden empezar entre 15 y 20 años antes de que aparezcan los primeros síntomas visibles.
Según explicó, existen múltiples factores involucrados: predisposición genética, fallos celulares para eliminar proteínas tóxicas, inflamación crónica y factores ambientales.
“No es una enfermedad que aparezca de un día para otro. Es un proceso largo y extremadamente complejo”, advirtió.
Hacia diagnósticos más rápidos y tratamientos personalizados
El experto considera que los biomarcadores sanguíneos transformarán el futuro de las demencias.
Además de facilitar diagnósticos más tempranos, permitirán seleccionar tratamientos específicos y monitorear en tiempo real si las terapias están funcionando.
En el caso del alzhéimer, explicó que algunos tratamientos actuales buscan eliminar proteínas como la beta amiloide acumulada en el cerebro, y los niveles de TAU-217 podrían ayudar a comprobar si el tratamiento está teniendo efecto biológico.
Aunque el avance es más sólido en alzhéimer, Cruchaga aseguró que investigaciones similares ya están avanzando en otras demencias y enfermedades neurodegenerativas.
