Internacionales
Israel promete intensificar los ataques contra Hezbolá a pesar del alto el fuego
Luego de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijera este lunes 25 de mayo que su país intensificaría los ataques contra Hezbolá, su ejército aseguró estar atacando el Valle de la Bekaa, al este del Líbano (una de las áreas que habían sido menos afectadas por violaciones del alto el fuego), así como «otras zonas» de su nación vecina.
Israel y Hezbolá, milicia respaldada por Irán, han seguido intercambiando golpes a pesar de la tregua iniciada el 16 de abril, que se pactó como parte de los esfuerzos para detener la guerra que Estados Unidos e Israel libran contra Irán.
Teherán ha exigido el cese de los ataques israelíes en Líbano como condición en las conversaciones con Washington para poner fin al conflicto bélico.
Netanyahu ha estado bajo presión para abordar el aumento del uso de drones explosivos por parte de Hezbolá para atacar a las tropas israelíes, que sufrieron una baja producto de esas acciones el domingo.
El primer ministro dijo que él y el presidente estadounidense, Donald Trump, acordaron en una conversación telefónica que Israel conservaría el derecho a enfrentarse a amenazas percibidas en todos los frentes, incluido el Líbano.
El jefe de Gobierno redobló ese mensaje el lunes por la noche a través de un vídeo publicado en Telegram: «Estamos en guerra con Hezbolá e intensificaremos nuestros ataques».
Asimismo, aseguró que el ejército israelí no quitará «el pie del acelerador», sino que lo «pisará aún más».
La escalada en medio de negociaciones
La promesa de Netanyahu y los últimos ataques israelíes tienen lugar cuando parecía que Estados Unidos e Irán se acercaban a un posible acuerdo el domingo 24 de mayo, y mientras altos funcionarios iraníes viajaban a Doha para buscar fórmulas de paz.
Los militares israelíes han permanecido desplegados en una amplia franja del sur del Líbano desde la tregua del 16 de abril, con su fuerza aérea atacando lo que describe como posiciones de Hezbolá y sus fuerzas terrestres demoliendo ciudades donde, según afirma, la milicia tiene poder.
Hezbolá ha disparado drones explosivos contra tropas israelíes y hacia ciudades del norte de Israel, que han dejado al menos 11 soldados muertos desde la tregua, según Tel Aviv. Por su parte, al menos 608 personas en Líbano han muerto en ataques israelíes durante el mismo periodo, según la Organización Mundial de la Salud.
El Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública libanés amplía ese balance: desde el 2 de marzo y hasta el 25 de mayo, han muerto 3.185 personas y otras 9.633 resultaron heridas en ataques y bombardeos israelíes contra el país mediterráneo.
Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.
Ante el temor a nuevos asaltos israelíes sobre Beirut, que sufrió semanas de intensos bombardeos antes de la tregua del 16 de abril, los ciudadanos comenzaron a huir de los suburbios del sur de la capital el lunes por la noche, luego de conocerse el mensaje de Netanyahu, según fuentes de seguridad libanesas.
Israel considera los suburbios del sur de la capital libanesa como un bastión de Hezbolá. Excepto un ataque dirigido a un comandante de la milicia chií en la zona a principios de mayo, no ha habido ofensivas contra Beirut ni sus alrededores desde la tregua del 16 de abril.
En respuesta a una publicación en la red social X de la Presidencia libanesa, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, dijo que las «actividades» de Israel al sur de Líbano tienen como único propósito proteger a sus ciudadanos de los ataques de Hezbolá y “desmantelar el reino del terror que construyó allí».
«Esto es el resultado del fracaso total del gobierno libanés en cumplir con sus compromisos», agrega la publicación del ministro.
Un funcionario estadounidense dijo que Hezbolá «ha ignorado repetidas peticiones para cesar el fuego contra Israel, incluido un ultimátum reciente», según Reuters.
La fuente acusó a la milicia de intentar descarrilar las negociaciones entre Israel y Líbano disparando cohetes y drones contra el Estado judío.
«Nunca se esperará que Israel absorba pasivamente ataques contra sus fuerzas y civiles», afirmó el funcionario.
La tregua ayudó a permitir negociaciones entre Israel y Líbano, mediadas por Estados Unidos en Washington, donde una ronda el 15 de mayo vio a ambas partes acordar una prórroga del alto el fuego de 45 días.
Asimismo, el medio israelí ‘Haaretz’ reportó que el ejército del Estado hebreo prepara «un ataque a gran escala contra Hezbolá», y que se encuentra a la espera de que altos mandos den luz verde para llevar adelante la ofensiva.
La ultraderecha israelí pide más
Por otra parte, dos ministros de extrema derecha de Netanyahu le pidieron este lunes que reanudara los bombardeos de Beirut en respuesta a los drones kamikaze.
«Los drones explosivos que dañan a nuestros combatientes no son un decreto del destino», declaró el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, en un comunicado.
«Por cada dron explosivo, 10 edificios deberían caer en Beirut», agregó.
Smotrich, líder de un pequeño partido de extrema derecha en el gabinete de Netanyahu, ha hecho comentarios en varias oportunidades que van más allá de la política oficial israelí, incluyendo que el país debe anexionar el sur del Líbano y Gaza.
Otro ministro ultranacionalista, Itamar Ben Gvir, afirmó que Israel no debe normalizar la realidad de los drones explosivos.
«Es hora de que el primer ministro dé un golpe en el escritorio de Trump y le diga que estamos volviendo a la guerra en Líbano«, indicó.
El pasado 24 de mayo por la noche, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, intensificó su retórica contra el Estado libanés, al afirmar que la gente tiene derecho a salir a la calle y derrocar al Gobierno en poder de Joseph Aoun, aunque no llegó a hacer un llamamiento directo a los partidarios de la milicia para que lo hicieran.
Con Reuters, EFE y medios locales
