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«Deje de atacar civiles»: ONU y UE condenan a Rusia tras amenazas de recrudecer los ataques contra Kiev
Al menos cinco países europeos por separado convocaron este martes 26 de mayo a los representantes diplomáticos rusos después de que el Kremlin amenazara con golpear múltiples objetivos en la capital ucraniana e instara a los extranjeros a evacuar la ciudad.
Asimismo, el Consejo Europeo señaló que extendió hasta el 28 de mayo de 2027 las sanciones del bloque de 27 países contra Rusia, en respuesta a «graves violaciones o abusos de los derechos humanos, la represión de la sociedad civil y la oposición democrática y el menoscabo de la democracia y el Estado de derecho».
Moscú advirtió el lunes «ataques sistemáticos» contra objetivos militares y centros de toma de decisiones en Kiev, un día después de uno de los bombardeos más intensos contra la capital ucraniana desde el comienzo de la guerra.
En consecuencia, el Kremlin instó al personal diplomático extranjero a abandonar el vecino país, en medio de un recrudecimiento de su ofensiva militar contra la nación invadida desde hace más de cuatro años. Además, Moscú pidió a la población civil que se mantenga alejada de las instalaciones militares y gubernamentales.
Rusia justificó su anuncio al señalar recientes ataques del Ejército de Kiev contra zonas ocupadas por Rusia en territorio ucraniano. «Ante los continuos ataques terroristas del régimen de Kiev contra civiles rusos, Rusia atacará las instalaciones de la industria de defensa ucraniana en Kiev. Los ciudadanos extranjeros, incluidas las misiones diplomáticas y su personal, deben abandonar la ciudad lo antes posible», declaró la Cancillería del Kremlin en un mensaje difundido en sus redes sociales.
El deseo de Rusia de sembrar el terror en la capital ucraniana hace parte de la represalia militar por el ataque que Moscú atribuye a Kiev contra una residencia estudiantil en Starobilsk, en la región ucraniana de Lugansk ocupada por el Kremlin.
Una veintena de personas murieron, la mayoría jóvenes mujeres, en la explosión registrada el 22 de mayo. Por esos hechos, el Gobierno de Vladimir Putin señaló ante la ONU al Ejecutivo de Volodímir Zelenski de «crímenes de guerra», pero el Ejército ucraniano negó las acusaciones al asegurar que atacó una unidad de élite de comunicaciones y drones en la zona.
«Rusia ha alcanzado un nuevo y atroz nivel de agresión contra Ucrania»
La respuesta rusa fue más allá del ámbito diplomático, con una de las ofensivas más intensas contra Kiev, en la que murieron cuatro personas el 24 de mayo. Ucrania acusó a las fuerzas invasoras de usar un misil balístico Oreshnik, capaz de transportar ojivas nucleares a más de diez veces la velocidad del sonido, lo que despertó la condena de otros socios europeos, como el presidente francés, Emmanuel Macron, o la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.
Este martes, el representante permanente de Ucrania ante la ONU, Andrii Melnyk, denunció, junto a los embajadores de más de 40 países, una «escalada inaceptable» de los ataques rusos a su país este fin de semana y pidió un alto el fuego «total, inmediato e incondicional».
«Rusia ha alcanzado un nuevo y atroz nivel de agresión contra Ucrania al intensificar aún más sus ataques contra la población civil y las infraestructuras civiles», declaró Melnyk ante el Consejo de Seguridad, donde también condenó «las recientes amenazas de Rusia contra las instituciones diplomáticas y las embajadas en Kiev».
La UE reprende a los delegados rusos
El servicio diplomático de la Unión Europea convocó a la encargada de negocios de Rusia, Karen Malayan, según informó el martes el portavoz de política exterior del bloque, Anitta Hipper. La funcionaria comunitaria afirmó que la recomendación de Rusia para evacuar Kiev constituye una escalada inaceptable, y pidió a Moscú que «deje de atacar a civiles».
La delegación de la UE permanecerá en Kiev, añadió el portavoz. Las misiones de Francia y Polonia también adelantaron públicamente que no se marcharían. Ningún país ha anunciado la retirada de la capital ucraniana.
La convocatoria de la representante rusa en la UE se replicó en múltiples naciones de los Veintisiete, como Países Bajos y Alemania. Este último declaró en un comunicado del Ministerio de Exteriores: «Hoy le hemos dejado claro a Rusia que no nos dejaremos intimidar por las amenazas y seguiremos apoyando firmemente a Ucrania».
Asimismo, el ministro de Asuntos Exteriores noruego, Espen Barth Eide, anunció que había llamado al embajador ruso, Nikolai Korchunov, para abordar «las amenazas explícitas contra el personal extranjero en Ucrania».
Se sumó Suecia, con la convocatoria al embajador ruso para «condenar las falsas afirmaciones de Rusia sobre violaciones del espacio aéreo en la región nórdico-báltica y las amenazas contra Letonia y otros países de la región».
Polonia también convocó al enviado de Rusia e instó al cese inmediato de la agresión «ilegal» contra Ucrania, en palabras de un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores.
El Gobierno francés —a través del portavoz de Exteriores francés, Pascal Confavreux— calificó la amenaza rusa como «una nueva forma de intimidación procedente de Moscú».
Ucrania intentó restar importancia a la amenaza rusa, mediante un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores en el que aseguró que el nivel de amenaza por parte de Rusia «sigue siendo el mismo que en años y meses anteriores» para la capital y otras regiones del territorio nacional.
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Embajada rusa en Berlín niega ataques contra diplomáticos
La embajada rusa en Berlín respondió a la convocatoria de su representante, Sergei Nechayev, en un comunicado publicado en redes sociales, en el que aseveró que Moscú «nunca ataca deliberadamente» la infraestructura civil ni las misiones extranjeras.
La sede diplomática en territorio germano insistió en que el objetivo de Moscú es lanzar «ataques quirúrgicos» contra objetivos militares en la capital ucraniana.
«Los ataques contra objetivos militares en Kiev fueron una respuesta al monstruoso atentado terrorista perpetrado el 22 de mayo de 2026, en el que veintiuna personas murieron en el ataque y otras 65 resultaron heridas», aseguró Nechayev en el escrito.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, comunicó el lunes al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, que los inminentes ataques contra Kiev son una respuesta a los «continuos ataques terroristas» ucranianos y le recomendó evacuar a su personal diplomático de la capital.
Rubio no especificó si el Departamento de Estado estadounidense tomaría esa medida, pero expresó su preocupación ante la posibilidad de que la «terrible» guerra en Ucrania se intensificara aún más.
Rusia lanzó más de 100 drones y dos misiles balísticos contra Ucrania durante la madrugada de este martes, según informó el martes la fuerza aérea ucraniana.
¿Qué objetivos puede golpear Rusia en Kiev?
El jefe del comité de asuntos de defensa del parlamento ruso, Andrei Kartapolov, reveló que el congreso y la presidencia de Ucrania no entran en la lista de posibles objetivos marcados por el Kremlin.
Kartapolov afirmó que los posibles ataques podrían tener como destino los búnkeres subterráneos utilizados por diversas ramas de las fuerzas armadas de Ucrania, los organismos de seguridad y otras estructuras gubernamentales.
«Se trata de instalaciones bien camufladas y fortificadas, y nuestra tarea consiste en localizarlas y atacarlas con las armas de las que disponemos», declaró Kartapolov en un pronunciamiento difundido por ‘Parlamentskaya Gazeta’, la publicación oficial del parlamento ruso.
Bajo esta amenaza, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, mostró su preocupación por la escasez de los sistemas de defensa aérea de fabricación estadounidense, necesarios para detener los misiles balísticos rusos, debido a la guerra con Irán.
«Lamentablemente, desde hace mucho tiempo no se ha avanzado con Estados Unidos en la ampliación de la producción de capacidades antibalísticas», señaló el líder de Kiev.
Con Reuters, EFE y AP
