Connect with us

Internacionales

Entre Tijuana y EE. UU., así sortea la selección de Irán su odisea para jugar el Mundial 2026

Published

on

Fraternidad. Tijuana se convirtió estos días, por accidente, en sede mundialista. Decenas de residentes llegaron a despedir a su selección por adopción. No es la de México. Es la iraní, instalada en la ciudad fronteriza para establecer su campamento después de varias restricciones de viaje impuestas por Estados Unidos. Esto en medio de la tensión entre Washington y Teherán desde el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero.

Mariachis tocando serenatas. Tijuanenses coreando «Irán, hermano, ya eres mexicano». Los jugadores entrenando al aire libre para compartir con quienes los han acogido. Rodeados de la Guardia Nacional y un estricto esquema de seguridad, los iraníes ahora son parte del paisaje en una ciudad que conoce de memoria las restricciones estadounidenses, por ser uno de los puntos clave del cruce fronterizo de miles de migrantes.

Una aficionada despide a los jugadores de la selección de Irán afuera del hotel este domingo en Tijuana (México). Cientos de aficionados de la selección de Irán se congregaron en las inmediaciones del hotel donde se hospeda en la ciudad mexicana de Tijuana para despedir al equipo antes de su viaje a Estados Unidos, donde disputó su primer partido de la Copa Mundial frente a Nueva Zelanda.
Una aficionada despide a los jugadores de la selección de Irán afuera del hotel este domingo en Tijuana (México). Cientos de aficionados de la selección de Irán se congregaron en las inmediaciones del hotel donde se hospeda en la ciudad mexicana de Tijuana para despedir al equipo antes de su viaje a Estados Unidos, donde disputó su primer partido de la Copa Mundial frente a Nueva Zelanda. EFE – Joebeth Terriquez

La propia selección publicó en sus redes sociales el recibimiento. La euforia es la misma con la que otras sedes mundialistas han recibido a selecciones como Portugal o Argentina. Jugadores que se acercan a firmar autógrafos, regalan camisetas, se toman selfies. Una pancarta en inglés, sostenida por un aficionado mexicano: «Irán, nunca andarán solos. México está con ustedes».

«Estamos muy orgullosos de que estén aquí en Tijuana. Compartimos colores —muestra la bandera iraní— y sentimientos también», afirmaba Lucy Rodríguez a medios mexicanos.

En otro video del recibimiento, Edson Bautista, con la playera de la selección mexicana puesta, lo dijo más simple: «Queremos que sientan el calor de México». Hay quienes corren hacia el autobús que transporta al equipo. Los despiden como a héroes. 

Un mundial en medio de la guerra

Desde el ataque armamentístico de finales de febrero contra Irán, los jugadores iraníes han tenido que lidiar con un sinfín de ajustes logísticos y frustraciones solo para poder competir.

En los casi cien años de historia del Mundial, Irán es el primer equipo que llega al torneo en conflicto armado con un país anfitrión. En mayo, estuvieron concentrados en el sur de Turquía, después viajaron a Tucson, Arizona, y ahora Tijuana, en México, la base a la que se trasladó en el último momento por las restricciones estadounidenses.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Un 2-2 entre Irán y Nueva Zelanda marca una jornada de sorpresas en el Mundial 2026
Imagen de portada: Un 2-2 entre Irán y Nueva Zelanda marca una jornada de sorpresas en el Mundial 2026 © France 24

 

En México lo han agasajado los locales; visitantes iraníes cruzaron la frontera para verlos; lo mismo hicieron políticos mexicanos de alto perfil, como el senador Gerardo Fernández Noroña, del partido gobernante Morena.

“La compañera presidenta Claudia Sheinbaum y nuestro pueblo están muy honrados de su presencia y los reciben con mucho cariño. Les deseamos mucho éxito porque ya están haciendo historia deportiva y para la humanidad”, afirmó Noroña durante su visita. 

“Creo que la situación que ellos pasaron en EE. UU. es algo muy triste y me da mucho gusto que estén sintiendo el calor y el amor del Mundial a través de México”, repetía una joven mexicana concentrada a las afueras del hotel Marriott, donde está hospedada la selección. 

La Federación Iraní de Fútbol (FFI) anunció el viernes 19 de junio que presentó una queja ante la FIFA por las restricciones de viaje que enfrenta antes de cada partido en territorio estadounidense. Había solicitado viajar a Los Ángeles dos días antes del partido de este domingo 21 de junio contra Bélgica para que los jugadores pudieran aclimatarse y descansar. La petición fue rechazada.

«Estas restricciones son incompatibles con el principio de igualdad de condiciones para los equipos participantes y podrían afectar a la preparación técnica», indicó la federación en un comunicado, en el que además expresó su descontento y confirmó la protesta ante la FIFA por canales oficiales.

Leer tambiénIrán presentará una queja ante la FIFA por las restricciones de viaje para el Mundial

No es la primera vez. La semana pasada, antes del partido contra Nueva Zelanda, las autoridades estadounidenses solo permitieron a la selección viajar con un día de antelación. El trayecto entre Tijuana y Los Ángeles —204 kilómetros, un vuelo chárter que normalmente toma menos de una hora— se extendió a cinco horas por los controles de seguridad y migración, según relató el capitán del equipo, Mehdi Taremi. 

Irán regresó a México de inmediato después del encuentro, que terminó cerca de las 8 de la noche, hora del Pacífico, para evitar viajar al día siguiente.

Antes de que arrancara el Mundial, la FFI ya había denunciado que Washington revocó las entradas que le correspondían según las normas de la FIFA, en lo que describió como un intento de impedir la asistencia de aficionados iraníes a los partidos del equipo. Incluso, el jugador Mehdi Torabi tuvo que visitar el consulado estadounidense en Tijuana para tramitar una nueva, después del primer partido del torneo.

Miembros de la diáspora iraní portan pancartas durante una protesta frente al Estadio de Los Ángeles, antes del partido de fútbol del Grupo G de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Irán y Nueva Zelanda en Inglewood, California, EE. UU., el 15 de junio de 2026. Los manifestantes expresaron su oposición al Gobierno iraní.
Miembros de la diáspora iraní portan pancartas durante una protesta frente al Estadio de Los Ángeles, antes del partido de fútbol del Grupo G de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Irán y Nueva Zelanda en Inglewood, California, EE. UU., el 15 de junio de 2026. Los manifestantes expresaron su oposición al Gobierno iraní. © EFE – Ted Soqui

El secretario general de la selección iraní, Hedayat Mombeini, lo planteó el viernes a través de un intérprete: aseguró que Irán es el único equipo del Mundial que dispone apenas de 24 horas en las ciudades sede antes de jugar, una situación que considera injusta.

“Todas estas limitaciones tienen efectos negativos en la salud física y mental de nuestros jugadores”, afirmó. 

Pero el calendario de viajes de Irán, en el papel, no rompe la norma. El artículo 18.3 del reglamento de la Copa del Mundo 2026 exige que cada equipo viaje a la sede del partido un día antes del encuentro, dos días en casos excepcionales, y regrese a su base al terminar. 

La selección iraní para el Mundial ha estado entrenando en México.
La selección iraní para el Mundial ha estado entrenando en México. © Guillermo Arias / AFP

Lo que ha cambiado es el margen: las restricciones se mantienen pese al alto el fuego que Washington y Teherán acordaron tras meses de conflicto abierto, un acuerdo que ninguna de las dos partes considera consolidado —Irán acusa a Estados Unidos e Israel de violarlo, mientras Washington insiste en que sigue vigente—, y el formato del torneo no ayuda. En Qatar 2022 todos los estadios estaban a menos de 50 kilómetros del centro, lo que permitía a los equipos quedarse en un mismo hotel todo el campeonato. Con sedes repartidas entre tres países, esa cercanía ya no existe.

Leer tambiénMundial 2026: Nueva Zelanda e Irán empatan 2-2 en un partido antecedido por protestas

«El cuerpo también vive las emociones» 

Para Alejandro Tapia de Jesús, académico e investigador del Departamento de Salud de la Universidad Iberoamericana de México, competir a este nivel exige no solo físicamente, sino mental y emocionalmente, y todo eso depende de una logística. Cuando esa logística falla, explica, el cuerpo lo resiente primero en lo más básico: la recuperación.

Según el especialista, el alto rendimiento necesita procesos de recuperación estructurados, programados, monitoreados, y un traslado de una hora al hotel no es lo mismo que cruzar una frontera, hacer trámites migratorios y documentación. «Eso retrasa el momento en el que los jugadores —y también el cuerpo técnico, porque también vive las emociones— pueden empezar su descanso», explica Tapia. La postura misma durante un trayecto prolongado, dice, ya está modificando los procesos de recuperación y antiinflamación del cuerpo antes de que el partido siquiera comience.

Saleh Hardani y otros jugadores de la selección de fútbol de Irán llegan a la embajada canadiense en Ankara, Turquía, para adelantar procedimientos de visados. 21 de mayo de 2026.
Saleh Hardani y otros jugadores de la selección de fútbol de Irán llegan a la embajada canadiense en Ankara, Turquía, para adelantar procedimientos de visados. 21 de mayo de 2026. © Efekan Akyuz / Reuters

Pero lo físico es solo una parte. Para Tapia, lo que ocurre en la mente de los jugadores puede pesar tanto como el desgaste corporal, y ahí entra en juego la narrativa: la forma en que el equipo interpreta lo que le está pasando.

Según explicó a France 24, si los jugadores sienten que las circunstancias juegan en su contra, el cuerpo responde con una reacción defensiva —estrés que afecta la atención, la velocidad de reacción, la creatividad, la concentración. Pero si la lectura es otra —ver el obstáculo como algo que une al equipo—, la misma situación puede convertirse en motivación, euforia, cohesión. «Va a ser muy importante la narrativa que utilice el cuerpo técnico para orientar y dirigir a los jugadores en esta situación», dice el académico.

Archivo. Jugadores de la selección de fútbol de Irán llegan el domingo 7 de junio al Aeropuerto Internacional de Tijuana (México). La selección de Irán llegó la madrugada a la ciudad mexicana de Tijuana, donde establecerá su centro de operaciones previo a sus compromisos en la Copa Mundial que se disputará en Estados Unidos, en medio de las trabas logísticas y diplomáticas de Washington.
Archivo. Jugadores de la selección de fútbol de Irán llegan el domingo 7 de junio al Aeropuerto Internacional de Tijuana (México). La selección de Irán llegó la madrugada a la ciudad mexicana de Tijuana, donde establecerá su centro de operaciones previo a sus compromisos en la Copa Mundial que se disputará en Estados Unidos, en medio de las trabas logísticas y diplomáticas de Washington. © (EPA) EFE – Joebeth Terríquez

El médico explica que hoy los equipos de alto rendimiento no enfrentan esto como lo hacían los jugadores de mundiales en décadas pasadas. «El deporte se ve impactado, atravesado por diversas ciencias», dice Tapia: neurociencia, nutrición, psicología, medicina. Ese cruce se traduce en tecnología que monitorea en tiempo real el estrés y la fatiga de cada jugador, incluida la fatiga que no es física, sino psicológica. 

“Habrá equipos que no tienen que viajar esas dos horas y otros equipos que sí. Entonces, ese factor, pues aunque los profesionales lo tienen considerado y generen herramientas, pues está jugando un tanto”, aseguró. 

Aficionados sostienen un cartel que dice "42.000 #MasacreDeIrán" durante el partido de fútbol del Grupo G de la Copa Mundial entre Irán y Nueva Zelanda en Inglewood, California, cerca de Los Ángeles, el lunes 15 de junio de 2026.
Aficionados sostienen un cartel que dice «42.000 #MasacreDeIrán» durante el partido de fútbol del Grupo G de la Copa Mundial entre Irán y Nueva Zelanda en Inglewood, California, cerca de Los Ángeles, el lunes 15 de junio de 2026. © Mark J. Terrill

Para Tapia, estas circunstancias, geopolíticas y logísticas, deberían tratarse como un asunto de salud de los atletas, no solo como un problema organizativo. Lo que hace falta, plantea, es evidencia: estudios comparativos que midan cuánto cambia el rendimiento de un equipo cuando tiene que trasladarse de urgencia frente a cuando no. Solo así, dice, los organismos que toman decisiones podrán igualar las condiciones con datos, no con buena voluntad. «No solo compite el jugador y su cuerpo técnico», resume. «Compite también la logística, compite también el contexto, compite también la subjetividad colectiva», agregó. 

«Hay lo que se conoce como entrenamiento invisible: todo lo que no se ve en el gimnasio o en la cancha, pero que está relacionado con el descanso, con la calidad del sueño, con la interacción social con familiares y personas cercanas», explica Tapia y esto, afirma, termina decidiendo cómo llega un jugador a la siguiente jugada. 

El estreno de Irán en el torneo, el empate 2-2 ante Nueva Zelanda, no estuvo exento de tensión fuera de la cancha. Cientos de opositores al régimen de Teherán protestaron ese lunes en Los Ángeles, coincidiendo con el partido, ondeando la antigua bandera de Irán, la del león con la espada, anterior a la revolución islámica de 1979, y coreando consignas como «¡Nunca más ayatolás!» y «¡Libertad para Irán!». Durante el partido también hubo abucheos y algunas pancartas contra el equipo. 

Aficionados sostienen un cartel que dice "42.000 #MasacreDeIrán" durante el partido de fútbol del Grupo G de la Copa Mundial entre Irán y Nueva Zelanda en Inglewood, California, cerca de Los Ángeles, el lunes 15 de junio de 2026.
Aficionados sostienen un cartel que dice «42.000 #MasacreDeIrán» durante el partido de fútbol del Grupo G de la Copa Mundial entre Irán y Nueva Zelanda en Inglewood, California, cerca de Los Ángeles, el lunes 15 de junio de 2026. © Mark J. Terrill

“Parece que el capital económico es más fuerte que todas estas reglas»: Jorge Negroe

La FIFA sostiene que el fútbol debe mantenerse separado de la política. El caso de Irán demuestra lo difícil que es sostener esa separación cuando un país en guerra es, al mismo tiempo, la sede del torneo. Las propias reglas de la FIFA establecen que ningún país en conflicto bélico activo puede participar, explica Jorge Negroe, académico especializado en ciencias sociales y políticas.

«Si se siguieran las reglas de acuerdo con como se deberían seguir, anularía la participación de Estados Unidos y quizás hasta le quitaría la sede», dice. 

El conflicto entre Washington e Irán arrancó con fuerza hace apenas un par de meses. Estados Unidos, dice Negroe, dejó claro desde entonces que no quería que los jugadores iraníes durmieran en su territorio, y manejó la situación como un asunto de seguridad nacional. Irán llegó a considerar no asistir al Mundial. Ninguna de las dos salidas se concretó.

“Un viaje así que implica un cruce de fronteras es un asunto desgastante porque, si nos pusiéramos en un caso extremo, la decisión de pasar o no dependería del agente fronterizo. Si el agente fronterizo estadounidense quisiera, pues no pasan los jugadores o no pasa algún jugador, como ya ha sucedido con un árbitro por ahí que no pudo llegar”, recordó. 

Un avión que transporta a la selección nacional de fútbol de Irán llega al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) antes del primer partido del equipo durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, en Los Ángeles , California, EE. UU., el 14 de junio de 2026.
Un avión que transporta a la selección nacional de fútbol de Irán llega al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) antes del primer partido del equipo durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, en Los Ángeles , California, EE. UU., el 14 de junio de 2026. © Reuters- Arafat Barbakh

Desde la Casa Blanca, la lectura es distinta. Andrew Giuliani, director del grupo de trabajo encargado de la organización del Mundial, aseguró el viernes en una rueda de prensa en Seattle que el esquema de viajes se acordó con el propio equipo iraní y con la FIFA desde hace semanas, tras meses de conversaciones.

No descartó, sin embargo, que las restricciones se flexibilicen de cara al tercer partido del grupo, previsto en Seattle el 26 de junio contra Egipto. “Todo está en constante evolución, se puede hablar de ello y, por supuesto, queremos garantizar un juego limpio en el terreno”, declaró, citado por el Daily Telegraph. 

l seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, observa durante una sesión de entrenamiento previa al partido de fútbol de su selección contra Bélgica, correspondiente al Grupo G del Mundial, el martes 16 de junio de 2026, en Tijuana, México.
l seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, observa durante una sesión de entrenamiento previa al partido de fútbol de su selección contra Bélgica, correspondiente al Grupo G del Mundial, el martes 16 de junio de 2026, en Tijuana, México. © Gregory Bull / AP

¿Por qué México como sede?

Para Negroe, la respuesta está en el discurso oficial de neutralidad que el Gobierno mexicano ha cultivado: un país que no asume los compromisos bélicos de Washington y que, hacia afuera, se presenta como promotor de la paz.

«México es un país neutral que no asume los compromisos bélicos de Estados Unidos, y por eso se ofrece como lugar de asilo para Irán», dice el académico, aunque matiza, hacia el exterior. 

Hincha Reza Mansoor ondea una bandera nacional iraní delante del hotel de concentración de Irán en el Mundial 2026. En Tijuana (México), el 9 de junio de 2026
Hincha Reza Mansoor ondea una bandera nacional iraní delante del hotel de concentración de Irán en el Mundial 2026. En Tijuana (México), el 9 de junio de 2026 © Guillermo ARIAS / AFP

El caso iraní no es aislado. Negroe lo ubica en un mapa más amplio de tensiones entre deporte y geopolítica —las sanciones a Rusia, el debate sobre Israel, los boicots olímpicos, las restricciones migratorias—. Y apunta una asimetría que considera central: “Si se aplicara la misma lógica con la que se sancionó a otros países en conflicto, los primeros sancionados deberían ser Israel y Estados Unidos”, afirmó.

El secretario general de la federación iraní, Hedayat Mombeini, fue más allá en sus críticas y lo enmarcó como una falla del propio sistema que rige el torneo: «Quienes no pueden aplicar las reglas de la FIFA no deberían solicitar la organización de un Mundial, y la FIFA tampoco debería concedérsela. Este es un punto oscuro en la historia de las Copas del Mundo», aseguró. 

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Imagen de portada: © France 24

Por su parte, Negroe lo compara con el caso de Rusia, a quien el Comité Olímpico Internacional tampoco ha excluido del todo, bajo una lógica que, dice, responde más a conveniencia que a principios. “Parece que el capital económico es más fuerte que todas estas reglas. Porque estamos viendo a la FIFA romper sus propias reglas con tal de proteger sus bolsillos», concluyó. 

Por ahora, más allá del conflicto internacional, la selección iraní sigue cruzando fronteras para cumplir su calendario. El domingo enfrenta a Bélgica en Los Ángeles; el 26 de junio cierra la fase de grupos en Seattle contra Egipto. Esta vez, antes de medirse a sus rivales en la cancha, el equipo ya tuvo que ganarle terreno a algo mucho más grande que el fútbol, y lo hizo, por ahora, con una ciudad fronteriza mexicana de su lado.

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.