Salud
Dormir mal podría estar destruyendo tu cabello sin que lo notes, advierte especialista
María Teresa Herranz ( Foto: Vicente Vicéns / AGN)
SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- La falta de sueño no solo deja cansancio, ojeras o dificultades de concentración. También podría estar afectando silenciosamente la salud del cabello y del cuero cabelludo, según advierten especialistas del centro médico Hospital Capilar.
De acuerdo con los expertos, dormir mal de forma prolongada altera procesos hormonales, metabólicos e inflamatorios que terminan impactando directamente sobre los folículos pilosos.
“La salud capilar se regula por hormonas, por el estado de inflamación corporal, la nutrición diaria y el estrés, y la falta de sueño puede alterar todos estos sistemas”, explicó la doctora Teresa Herranz.
La especialista aclara que una semana de mal descanso no suele provocar caída inmediata del cabello, pero sí advierte que el déficit crónico de sueño durante meses puede empeorar una predisposición previa a la alopecia.
Los médicos señalan que el problema funciona como un “efecto dominó” dentro del organismo.
Cuando una persona duerme poco, el cuerpo incrementa la producción de cortisol —la hormona del estrés— y reduce los niveles de melatonina, hormona relacionada con la regulación del sueño y la protección capilar.
Además, la falta de descanso afecta la hormona del crecimiento, altera la sensibilidad a la insulina y modifica el equilibrio hormonal relacionado con la salud del cabello.
Según Hospital Capilar, también aumenta la inflamación sistémica y el estrés oxidativo, dos factores asociados a enfermedades del cuero cabelludo como dermatitis seborreica y algunos tipos de alopecia inflamatoria.
Otro de los efectos más importantes ocurre durante el sueño profundo.
Los especialistas recuerdan que es precisamente durante esas horas cuando el organismo activa gran parte de los mecanismos de reparación celular necesarios para regenerar tejidos dañados por el sol, la contaminación y otros factores externos.
Sin un descanso adecuado, esos procesos se debilitan.
La doctora Herranz también advierte sobre un fenómeno conocido como efluvio telógeno, una caída difusa del cabello relacionada con episodios prolongados de estrés físico o emocional.
“El aumento del estrés oxidativo genera un cabello más fino y quebradizo”, señaló la especialista.
Los expertos incluso subrayan que dormir bien es fundamental después de un injerto capilar.
Según explican, el descanso favorece la cicatrización, reduce la inflamación y ayuda a que los folículos implantados se adapten correctamente tras la cirugía.
Por el contrario, el insomnio o el mal descanso podrían dificultar la recuperación y aumentar molestias como picazón, ansiedad o manipulación involuntaria de la zona intervenida.
Para proteger la salud capilar, Hospital Capilar recomienda dormir entre siete y nueve horas diarias, evitar pantallas antes de dormir, mantener horarios regulares, realizar ejercicio físico y crear un ambiente oscuro y silencioso durante la noche.
Los especialistas aseguran que las primeras mejoras en el cabello pueden comenzar a notarse entre dos y tres meses después de mejorar los hábitos de sueño, aunque los cambios más evidentes suelen requerir al menos seis meses de descanso adecuado y sostenido.
También recomiendan consultar con un especialista si la caída del cabello persiste, especialmente para descartar problemas de sueño como insomnio o apnea obstructiva.
Fuente original: Hospital Capilar y declaraciones de la doctora Teresa Herranz.
