Economicas
Familias ricas reorientan inversiones hacia cinco polos económicos globales

Oficinas familiares gestionan más de US$6 billones y diversifican riesgos en reconocimiento a la emergente multipolaridad global
Las familias más ricas del planeta están rediseñando sus estrategias de inversión para adaptarse a un escenario económico global cada vez más diversificado. Según deVere Family Office, las oficinas familiares que administran patrimonios multimillonarios están aumentando su exposición a mercados emergentes y regiones de rápido crecimiento, convencidas de que el poder económico mundial se distribuirá entre varios centros de influencia durante las próximas décadas.
La tendencia involucra a un sector que actualmente administra más de US$6 billones en activos a nivel global y que podría superar los US$9 billones antes de finalizar la década, de acuerdo con estimaciones de la industria. El movimiento refleja una visión de largo plazo sobre dónde se concentrarán las oportunidades de crecimiento, innovación y generación de riqueza en el futuro.
Cinco polos concentran la atención de los grandes patrimonios
La transformación del orden económico mundial está obligando a los inversionistas más sofisticados a replantear sus estrategias de asignación de capital reconociendo cinco polos económicos globales.
Según explica, Nigel Green, director ejecutivo de deVere Group, aunque Estados Unidos mantiene su liderazgo como la mayor economía del mundo y conserva una posición dominante en áreas como la inteligencia artificial y la innovación tecnológica, y China continúa siendo una pieza clave para la manufactura y las cadenas globales de suministro, el análisis de los grandes patrimonios ya no se limita a estas dos potencias.
Las oficinas familiares observan ahora cinco grandes centros de influencia económica: Estados Unidos, China, India, el Golfo Pérsico y el Sudeste Asiático donde al aparecer América Latina no presenta atractivos para competir y atraer grandes capitales. Las citadas regiones concentran una parte cada vez mayor del crecimiento mundial, los flujos de inversión y la creación de riqueza.
India acelera su ascenso económico
Uno de los mercados que más interés genera entre los inversionistas es India, que recientemente superó al Reino Unido para convertirse en la quinta economía más grande del mundo.
Las proyecciones apuntan a que el país asiático podría ocupar el tercer lugar mundial antes de que concluya la década. Además, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento económico superior al 6 % este año, situándolo entre las economías de mayor expansión a nivel global.
El atractivo de India se sustenta en factores como su tamaño demográfico, el crecimiento del consumo interno y el desarrollo de nuevos sectores productivos que atraen inversiones internacionales.
Sudeste Asiático y Golfo ganan protagonismo
El informe destaca también el avance de países como Indonesia, Vietnam y Filipinas, impulsados por la expansión de sus clases medias, el fortalecimiento del consumo doméstico y el aumento de la inversión extranjera directa.
La población combinada del Sudeste Asiático supera actualmente los 680 millones de habitantes, convirtiendo a la región en uno de los mayores mercados laborales y de consumo del planeta.
Por su parte, las economías del Golfo Pérsico continúan fortaleciendo su influencia financiera internacional. Los fondos soberanos de la región administran más de US$4 billones en activos, mientras centros financieros como Dubái y Abu Dabi atraen cada vez más capitales, empresarios y familias con grandes patrimonios.
Los Emiratos Árabes Unidos se mantienen además entre los principales destinos mundiales para la migración de millonarios, reforzando su posición como centro global de riqueza.
Economías emergentes impulsarán el crecimiento mundial
Las previsiones citadas por deVere Family Office indican que las economías emergentes y en desarrollo representarán cerca del 70 % del crecimiento mundial en los próximos años.
De igual manera, datos del Banco Mundial señalan que estos mercados ya generan alrededor del 60 % del Producto Interno Bruto global medido por paridad de poder adquisitivo, una participación que ha aumentado de manera constante durante las últimas décadas.
Para Nigel Green, una de las principales preocupaciones de las grandes fortunas es evitar la excesiva concentración geográfica de sus inversiones. Por ello, cada vez más familias están complementando sus posiciones tradicionales con activos vinculados a regiones beneficiadas por tendencias demográficas favorables, reformas económicas, proyectos de infraestructura y una creciente demanda de consumo.
Un cambio estructural en marcha
De acuerdo con deVere Group, este proceso no implica un abandono de los mercados tradicionales, sino una adaptación a un nuevo equilibrio económico internacional.
La firma considera que el avance hacia un mundo multipolar ya está influyendo en la forma en que se movilizan algunos de los mayores fondos de inversión privada del planeta y que la próxima etapa del crecimiento global estará distribuida entre más regiones que en las últimas décadas.
La evolución de estos cinco grandes polos económicos será observada de cerca por inversionistas institucionales, gestores patrimoniales y grandes fortunas, que buscan posicionar sus capitales en los mercados con mayor potencial de expansión a largo plazo en un escenario global cada vez más diversificado.
