Connect with us

Internacionales

Fujimori y Sánchez cierran sus campañas mientras Perú se dirige a un balotaje con posible empate técnico

Published

on

Después de una campaña extensa y signada por la agresividad, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez encabezaron en la noche del jueves 4 de junio los últimos actos proselitistas antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, que se celebrará el domingo 7 de junio.

Tanto la derechista de Fuerza Popular como el izquierdista de Juntos por el Perú centraron sus mensajes finales en la promesa de devolver la estabilidad al país latinoamericano, que, como producto de una crisis institucional marcada por destituciones presidenciales en el Congreso, ha tenido a nueve presidentes en diez años.

En un acto multitudinario en los exteriores del Estadio Monumental de Lima, Fujimori, que busca la Presidencia por cuarta vez luego de tres intentos fallidos, se mostró como la garante de una «reconciliación nacional», en contraposición a su rival, al que acusa de buscar la «división».

La candidata presidencial Keiko Fujimori ondea la bandera civil peruana junto a sus hijas durante el cierre de su campaña electoral, previo a la segunda vuelta presidencial, en Lima, Perú, el 4 de junio de 2026.
La candidata presidencial Keiko Fujimori ondea la bandera civil peruana junto a sus hijas durante el cierre de su campaña electoral, previo a la segunda vuelta presidencial, en Lima, Perú, el 4 de junio de 2026. © Ángela Ponce / Reuters

«Esta elección nos va a permitir elegir el rumbo: si es que queremos avanzar en unidad o retroceder y quedarnos atrapados en el odio, el insulto y la venganza. Nosotros representamos progreso, ellos representan retroceso. Nosotros representamos reconciliación, ellos los que buscan es dividir a todos los peruanos», subrayó la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), condenado a prisión por violaciones a los derechos humanos y corrupción bajo su gobierno.

Apelando a un tono conciliador, la candidata derechista apeló a los indecisos, que resultan decisivos en una elección tan pareja, y los instó a «elegir más allá de nuestras diferencias» por «el futuro y nuestro país».

«En las últimas décadas, nuestro país se quedó atrapado en sus heridas, y yo sé que sería más fácil de nuestra parte quedarnos simplemente en el insulto y la crítica. Lo difícil es ponernos de acuerdo, dar un paso hacia el diálogo y el consenso, pero entendí que el verdadero liderazgo justamente se forja en tender esos puentes en los abismos más profundos, en tender esa mano», insistió.

«Podemos ser pobres pero no somos corruptos»

Por su lado, en el céntrico Campo de Marte de la capital peruana, Sánchez aseguró que, si es electo, buscará restablecer el equilibro de poderes frente a lo que ve como una supremacía del Congreso que, bajo el liderazgo de su contrincante Keiko Fujimori, ha contribuido al «caos» y a «desmoronar la democracia» con sucesivas vacancias presidenciales desde 2016.

El candidato presidencial Roberto Sánchez saluda a sus simpatizantes durante el cierre de su campaña electoral, previo a la segunda vuelta presidencial, en Lima, Perú, el 4 de junio de 2026.
El candidato presidencial Roberto Sánchez saluda a sus simpatizantes durante el cierre de su campaña electoral, previo a la segunda vuelta presidencial, en Lima, Perú, el 4 de junio de 2026. © Alessandro Cinque / Reuters

El aspirante izquierdista, que reivindica al depuesto expresidente Pedro Castillo (encarcelado por el intento de ‘autogolpe’ en 2022) y utiliza su tradicional sombrero andino, aseguró que pretende convocar a un referendo para edificar «una nación con soberanía para todos los peruanos», que sea «la voz del pueblo» y diga «basta ya, se acabó el caos» causado por quienes se han «apropiado de la democracia».

En ese sentido, señaló que Keiko Fujimori intenta presentarse como «la señora del orden», pero que en realidad su partido Fuerza Popular aprobó las llamadas «leyes procrimen» y legisló para «exonerar del pago de impuestos a sus amigos».

«Abajo el fujimorismo, abajo la corrupción, porque vamos a saber derrotarlo, podemos ser pobres pero no somos corruptos», expresó ante sus seguidores.

Consciente también de la necesidad de atraer a votantes indecisos, Sánchez recibió antes de su cierre de campaña el respaldo de varios excandidatos presidenciales de distintas vertientes ideológicas «en defensa de la democracia», a quienes invitó a participar de su último acto y a unir esfuerzos para impulsar los cambios que él propone.

Leer tambiénBalotaje en Perú: ¿cuáles son las propuestas de Keiko Fujimori y de Roberto Sánchez?

Perú vislumbra un escenario de empate técnico en el balotaje

Aunque en Perú no se permite la difusión de encuestas una semana antes de la votación, un sondeo para clientes privados realizado por la encuestadora Ipsos reveló este jueves un potencial escenario de empate técnico entre Fujimori y Sánchez de cara al balotaje.

El estudio, realizado el miércoles 3 de junio a unas 1.200 personas, recogió un crecimiento de Sánchez en relación con encuestas anteriores y lo sitúa con una intención de voto del 43,8%, adelantando por muy poco a Fujimori, que tiene un 43,2%.

La diferencia de 0,6 puntos porcentuales se encuentra dentro del margen de error de 2,5% de la encuesta, que también arrojó un 6,4% de votos en blanco y un 6,6% de indecisos. Esto, en votos válidos, daría una mínima distancia a Sánchez (50,3%) sobre Fujimori (49,7%).

Así, la segunda vuelta presidencial se encaminaría a definiciones similares de las dos elecciones previas, en las que Pedro Pablo Kuzcynski y Pedro Castillo derrotaron a Keiko Fujimori por apenas 40.000 votos.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

© France 24

También supone, de nuevo, un desafío para el escrutinio, luego de que la primera vuelta se viera ensombrecida, primero, por irregularidades y retrasos en la entrega de material electoral (que forzó a reprogramar un día después la votación en algunos centros de Lima), y segundo, por un lento recuento y denuncias sin pruebas de fraude, impulsadas principalmente por el ultraderechista Rafael López Aliaga.

Para evitar que se repitan los problemas e intentar contrarrestar la desconfianza que reina entre los ciudadanos, las autoridades electorales aseguran haber tomado varias medidas, entre ellas, la contratación de una nueva empresa responsable de la distribución de las papeletas y la creación de un nuevo comité para identificar riesgos.

Leer tambiénRenuncia cuestionado jefe de organismo electoral de Perú mientras sigue en vilo el balotaje

De todas maneras, y aunque exista un recuento preliminar informático de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el próximo presidente de Perú no se conocería hasta alrededor de un mes después del balotaje.

«Hemos tenido una carga procesal sin precedentes en esta primera vuelta. Estimamos que va a ser menor considerando que son dos organizaciones políticas que están compitiendo, así que estimamos que en no menos de un mes, o quizás en un mes, estaríamos ya proclamando los resultados, o antes dependiendo de la carga procesal que tengamos», explicó días atrás el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, quien señaló que las demoras pueden variar en función de las solicitudes de revisión de actas observadas.

La inseguridad, en el centro de las preocupaciones

A la hora de emitir su sufragio, los peruanos tendrán en mente el aumento de la delincuencia, en particular de asesinatos y extorsiones, como su principal preocupación, según han revelado diversos sondeos.

Para los expertos, el incremento del poder del crimen organizado en Perú se debe a las ganancias que grupos criminales con décadas de experiencia obtienen de la minería ilegal de oro en los Andes y la Amazonía, con exportaciones que en 2025 alcanzaron las 100 toneladas, cifra casi idéntica a las ventas al extranjero del oro extraído de manera legal.

Frente a esto, Fujimori se presenta con propuestas de «mano dura» y «orden» frente al crimen, con propuestas como el despliegue de militares para apoyar a la Policía o la expulsión de migrantes que cometan delitos.

De su lado, Sánchez se ha enfocado en la necesidad de enfrentar la corrupción política y fortalecer la democracia y el sistema de justicia, frente a lo que denuncia como la complicidad de las élites políticas con la criminalidad.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Soldados cruzan la Carretera Panamericana en el barrio Chino, en las afueras de Ica, Perú, el martes 31 de enero de 2023, un día después de que las fuerzas de seguridad levantaran un bloqueo intermitente impuesto por manifestantes antigubernamentales. Los manifestantes exigen elecciones inmediatas, la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, el cierre del Congreso y la liberación del presidente Pedro Castillo, quien fue destituido y arrestado en diciembre por intentar disolver el Congreso.
Soldados cruzan la Carretera Panamericana en el barrio Chino, en las afueras de Ica, Perú, el martes 31 de enero de 2023, un día después de que las fuerzas de seguridad levantaran un bloqueo intermitente impuesto por manifestantes antigubernamentales. Los manifestantes exigen elecciones inmediatas, la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, el cierre del Congreso y la liberación del presidente Pedro Castillo, quien fue destituido y arrestado en diciembre por intentar disolver el Congreso. AP – Guadalupe Pardo

Pese a que el Ministerio de Economía estimó en julio pasado que la delincuencia le cuesta a los peruanos unos 5.000 millones de dólares anuales, la economía peruana se ha mantenido bastante fuerte pese a la inseguridad y la inestabilidad política. Su posición como segundo mayor productor mundial de cobre le ha permitido registrar un crecimiento superior al 3 % en 2024 y 2025.

En ese rubro, Fujimori ha hecho hincapié en clásicas fórmulas neoliberales para garantizar la estabilidad económica y el respeto a la propiedad privada (insinuando que su rival no lo haría), mientras que Sánchez ha intentado tranquilizar a inversionistas señalando que respetará los contratos existentes, pero promete revisar otros acuerdos mineros, aumentar el salario mínimo y reformar la Constitución. 

Por último, en términos de política exterior, la candidata derechista de Fuerza Popular se ha comprometido a atraer inversión estadounidense y fortalecer lazos con Washington, al igual que otros gobiernos conservadores o de extrema derecha de la región.

En tanto, el aspirante izquierdista de Juntos por el Perú remarcó que el país, importante proveedor de minerales críticos tanto para China como para Estados Unidos, debe permanecer abierto a socios internacionales, aunque bajo condiciones más justas, a la vez que ha abogado por la protección del medio ambiente y una mejor redistribución de la riqueza minera.

Leer tambiénElecciones en Perú: ¿Darán el voto en blanco y nulo la sorpresa en el balotaje?

Con EFE, Reuters y AP

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.