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La ola de calor se mueve al este de Europa: Alemania y Suiza vuelven a batir récord de temperaturas
La histórica ola de calor que causó estragos en Europa Occidental, con temperaturas inéditas para el mes de junio en Francia y Reino Unido, se desplaza hacia el este de Europa, sofocando a países que también rompen récords en sus mercurios.
Es el caso de Alemania. Este sábado 27 de junio, la estación meteorológica de Drewitz (este del país) detectó un pico de 41,5 ºC sobre las 16:30 (hora local), según los datos preliminares del Servicio Meteorológico Alemán (DWD), superando el récord de 41,3 ºC establecido el viernes en Saarbrücken, al suroeste del territorio.
Suiza, por su parte, hilvanó su tercer día consecutivo de registros para junio. MeteoSwiss contabilizó, sobre las 13:30 (hora local), 39º en los termómetros de la estación meteorológica de Basilea/Binningen, rompiendo la plusmarca de la víspera, de 38,8 ºC, en el mismo lugar.
Más aún, República Checa y Dinamarca alcanzaron las mayores temperaturas históricas desde que se tienen registros.
El servicio meteorológico checo (CHMI) registró 40,6 ºC en Doksany, al norte de Praga, sobrepasando los 40,4 ºC de Dobrichovice, en agosto de 2012.
En tanto, el Instituto Meteorológico Danés anunció un pico de 37 °C en Odum, al norte de Aarhus, poco después de haber informado un récord de 36,6 ºC al norte de Odense, lo que convirtió al sábado 27 de junio en «el día más caluroso jamás computado desde que comenzaron los registros en 1874».
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Un fin de semana sofocante en Alemania
«La ola de calor alcanzará su punto álgido este fin de semana, con temperaturas superiores a los 40 grados en algunas zonas de Alemania», declaró Karsten Brandt, meteorólogo del portal de pronósticos meteorológicos Donnerwetter.de.
Como consecuencia del calor, los organizadores del Campeonato Europeo Ironman de triatlón de larga distancia, que se celebra este domingo en Fráncfort, han acortado los recorridos de ciclismo y carrera a pie.
Ante la posibilidad de daños en la infraestructura, como el desprendimiento de carreteras y la hinchazón de las vías del tren, algunos de los principales proveedores de servicios públicos han intentado reducir el tráfico.
Asimismo, la compañía ferroviaria nacional alemana Deutsche Bahn ha ofrecido a sus clientes la opción de cancelar sin cargo las reservas de viajes de larga distancia hasta principios de la próxima semana.
La empresa afirma que su infraestructura está sometida a una presión considerable debido a la exposición al sol y al riesgo adicional que suponen para las señales, las vías y el tendido eléctrico las tormentas y los incendios forestales.
Algunas zonas de Alemania, principalmente en el suroeste, ya han experimentado un junio mucho más caluroso de lo habitual, aunque se prevé que el calor más intenso comience a disminuir este fin de semana, y se esperan fuertes tormentas hacia el final del domingo.
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La canícula remite, pero sus efectos seguirán por «varios días» en Francia
En Francia, decenas de personas, tanto jóvenes como mayores, fallecieron durante la ola de calor. Desde el 18 de junio, las autoridades han registrado 74 muertes por ahogamientos, según indicó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, en una entrevista con Le Parisien.
Esos fallecimientos se produjeron «principalmente en cuerpos de agua no autorizados ni supervisados: ríos, arroyos y estanques, en particular», explicó, añadiendo que también hubo «ahogamientos en piscinas privadas».
«Existe un fenómeno de inmersión repentina en agua fría, a veces por sobreesfuerzo. Estamos viendo muchas muertes por ataques cardíacos», agregó.
La gravedad de las consecuencias se traduce en que las dos funerarias de París, ubicadas en Batignolles y Ménilmontant, «no tienen más capacidad disponible» desde el sábado a la mañana y están «redirigiendo la atención a los suburbios cercanos», según declaró a la agencia AFP Elisabeth Charrier, delegada general de la Federación Nacional de Funerarias.
Del mismo modo, la AP-HP, red de gestión de los hospitales públicos de la capital francesa, indicó que la atención en los servicios de urgencias se mantuvo excepcionalmente alto por segundo día consecutivo, con cerca de 3.000 visitas en 24 horas, un nivel un 36% superior al de un día regular.
Por este motivo, la oficina del primer ministro Sébastien Lecornu advirtió que «si bien la ola de calor está remitiendo, sus efectos en la presión del sistema sanitario persisten» y «se mantendrá en un nivel elevado durante varios días» debido a casos de «deshidratación, descompensación, retrasos en las hospitalizaciones».
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Las temperaturas superiores a los 40 °C han interrumpido el transporte ferroviario y la generación de energía, provocado la prohibición del alcohol al aire libre, el cierre de escuelas y el aplazamiento de eventos al aire libre.
Para este domingo, Météo-France anunció que 24 departamentos del país permanecerán en alerta roja y otros 41 estarán bajo el código naranja.
La ola de calor se desplaza a Europa central y los Balcanes
En toda Europa, grandes monumentos culturales han tenido que cerrar, la agricultura se ha visto afectada y algunos hospitales han tenido dificultades para hacer frente a la situación.
Según el Monitor Climático de Reuters, la ola de calor ha elevado las temperaturas hasta 18 °C por encima de su promedio estacional, y está siendo impulsada por un fenómeno conocido como bloqueo Omega.
Este patrón meteorológico atrapa una masa de aire caliente sobre las regiones durante largos periodos, con aire más frío en sus márgenes.
La demanda de ventiladores eléctricos se ha disparado y los fabricantes asiáticos de aire acondicionado han reportado un auge en las ventas en Europa. Esto se suma a que la mayoría de las viviendas en el norte de Europa no están construidas para mitigar el calor, sino para retenerlo.
El actual fenómeno de temperaturas extremas, el primero de varios que se vaticinan para este verano europeo, comenzará a desplazarse a finales de mes, afectando a Europa Central y los Balcanes, según la Organización Meteorológica Mundial.
Un estudio del grupo de científicos de World Weather Attribution concluyó el viernes que la ola de calor habría sido «virtualmente imposible» sin el cambio climático provocado por el hombre, lo que ha hecho que las temperaturas nocturnas de esta semana sean 100 veces más probables que hace tan solo dos décadas.
Con Reuters y AFP
