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«La pelota vuelve a casa, ¿nuestros hijos cuándo?»: el reclamo por los desaparecidos en México previo al Mundial
Las imágenes aparecieron cerca del Estadio Azteca, a días de que el mundo pose sus ojos en México. Fotos de rostros, nombres y fechas. Y una pregunta que ningún partido de fútbol ni selección va a responder: “¿dónde están?»
Mientras la FIFA y las autoridades nacionales ultiman detalles para recibir a millones de personas de todo el planeta que llegarán al país para el Mundial de fútbol —que comienza el 11 de junio con el partido inaugural entre México y Sudáfrica en ese mismo estadio—, decenas de familias aprovecharon la atención global para visibilizar lo que el Estado, dicen, lleva mucho tiempo ignorando: una crisis de desapariciones que implica a 130.000 personas.
La mayoría desapareció desde 2006, cuando el gobierno del por entonces presidente Felipe Calderón lanzó la guerra contra el narcotráficoque terminó por desangrar al país.
«Estamos aquí para recibir a este Mundial que para ellos —las autoridades— quizás pudiera ser celebrar algo. Para nosotras no. Para nosotras es seguir visibilizando esta crisis humanitaria que nos acoge a muchas familias«, dijo a France 24 Daniela González, integrante de «Una luz en el camino», un colectivo de familiares de personas desaparecidas en México, enfocado en la búsqueda, difusión de fichas y acompañamiento a víctimas.
Un grito frente al estadio
Las imágenes que pegaron en los alrededores del Azteca no necesitaban mucha explicación: ‘No regresó a casa’, decía una. ‘México pierde por goleada’, otra.
«Así como es importante el Mundial para la Ciudad de México, así también deben ser de importantes las personas que nos hacen falta», dijo a la AFP Gabriel Díaz, quien busca a su hermana desaparecida.
La acción no fue casual. La mayor cita del fútbol trae cámaras, periodistas de todo el mundo, turistas, audiencias. Exactamente lo que estas familias necesitan y pocas veces tienen: atención internacional.
«Previo a las acciones del Mundial estamos visibilizando para que los turistas que vienen a esta ciudad vean que sí tenemos una crisis de desaparición, y que tengan mucho cuidado, porque si los desaparecen, no los van a encontrar«, advirtió a France 24 Vanesa Gómez, madre de una joven que desapareció en 2025.
Una crisis que no para
Las más de 130.000 personas registradas como desaparecidas es una cifra oficial, lo que implica que el número real podría ser mucho mayor. Muchas familias nunca denuncian, ya sea por miedo a represalias, amenazas, desconfianza en las instituciones o por creer de antemano que la denuncia no llevará a ninguna parte.
Desde que Felipe Calderón (2006 – 2012) inició la guerra contra el narcotráfico hace casi dos décadas, el número de desaparecidos no hizo más que crecer. Distintos partidos políticos asumieron el poder en los últimos años y la cifra continuó en alza.
«A este gobierno no le importan nuestros desaparecidos, no le importan las personas marginadas», dijo un activista presente en la protesta en los alrededores del Estadio Azteca sobre el mandato de la izquierdista Claudia Sheinbaum.
Las familias que buscan saben que la presión tiene que venir de afuera, porque desde adentro, aseguran, no llega. Por eso el Mundial se convirtió en una oportunidad que no podían dejar pasar.
«Un álbum mundialista» con rostros de desaparecidos
Desde Jalisco, uno de los estados mexicanos más golpeados por la crisis, el colectivo «Luz de Esperanza» encontró otra forma de llamar la atención.
El Gobierno mexicano reporta 15.000 personas desaparecidas en esa región, pero organizaciones locales estiman que la cifra real se acerca a 25.000 y advierten que sigue creciendo.
El colectivo nació en 2021, formado por familias que buscan a sus familiares: rastrean campo, organizan eventos y sostienen una red de apoyo entre quienes comparten la lucha.
Para este Mundial, lanzaron un álbum de figuritas —al estilo Panini— con los rostros de quienes siguen desaparecidos. Las estampas presentan a personas con la camiseta de la selección de México, junto a su nombre y apellido, la fecha en que desaparecieron y el estado donde fueron vistos por última vez.
Las imágenes se muestran en redes sociales y espacios públicos, con el mismo mensaje de las pancartas frente al Azteca, pero en otro formato: «Que el Mundial no borre lo que falta».
Siete años buscando
Ceci Flores tardó siete años en encontrar a su hijo. Lo halló muerto. Los restos de Marco Antonio aparecieron en marzo, en el desierto del estado de Sonora, durante una jornada de búsqueda que ella misma encabezó. Había sido secuestrado en 2019, presuntamente por un cartel del narcotráfico.
«En el caso de mi hijo, fue un cartel el responsable de su desaparición. Él tenía una tienda donde vendía bebidas y comida; también vendía drogas, pero no trabajaba para el cartel», explicó Flores a France 24.
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Su historia no es una excepción. Ante la falta de respuestas oficiales, miles de familias en México salieron a buscar por su cuenta. Flores fundó uno de los colectivos de madres buscadoras más visibles del país: recorren fosas clandestinas, desiertos y terrenos aislados enfrentando no solo el miedo y la violencia, sino también el abandono del estado.
La mayoría de los casos están vinculados a los carteles, aunque organismos de Derechos Humanos también documentaron la participación o complicidad de agentes estatales en algunas desapariciones.
El fútbol y la ausencia
México será sede de varios partidos del Mundial junto a Estados Unidos y Canadá. El Estadio Azteca volverá a estar en el centro del mundo. Es el mismo donde Diego Armando Maradona anotó sus inolvidables goles contra Inglaterra y levantó la Copa frente a Alemania en 1986. Historia pura.
Ahora, en sus inmediaciones, hay fotos de personas que no están. Y madres que gritan lo que ninguna madre debería tener que gritar.
«La pelota vuelve a casa, ¿y nuestros hijos cuándo?».
Con AFP y medios locales
