Salud
Más allá de la pantalla: los desafíos físicos y mentales que enfrentan los jugadores de esports
Dra. Jane Konidis, médica fisiatra y directora de Medicina para Videojuegos y Esports en Mayo Clinic
CLEVELAND, OHIO,EE.UU./ DIARIO DE SALUD.- A simple vista, competir en videojuegos puede parecer una actividad exenta de esfuerzo físico. No hay carreras, saltos ni contacto corporal como ocurre en deportes tradicionales. Sin embargo, detrás de cada partida profesional existe una exigencia constante que involucra coordinación motora, velocidad de reacción, concentración extrema y largas jornadas frente a pantallas.
La expansión global de los esports ha llevado a especialistas en medicina deportiva y rehabilitación a estudiar cada vez más los efectos físicos y psicológicos que esta disciplina puede generar en quienes la practican de forma intensiva.
«La exigencia de los esports es extremadamente alta», explicó Jane Konidis, médica fisiatra y directora de Medicina para Videojuegos y Esports de Mayo Clinic a diariodesalud.com.do
Según la especialista, mientras un jugador principiante puede realizar unas 50 acciones por minuto, los competidores avanzados alcanzan entre 500 y 600 acciones en el mismo período. Esta demanda repetitiva genera una carga física que, aunque menos visible, puede resultar significativa para el organismo.
El enemigo más frecuente: la fatiga visual
Uno de los problemas de salud más comunes entre los jugadores competitivos es la fatiga visual.
Un estudio publicado en la revista científica BMJ Open Sport & Exercise Medicine encontró que hasta un 56% de los jugadores de esports experimenta síntomas relacionados con el cansancio ocular.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran:
- Ojos secos o irritados.
- Visión borrosa.
- Dolores de cabeza.
- Sensación de cansancio ocular.
- Molestias alrededor de los ojos.
La causa principal suele ser la exposición prolongada a pantallas sin descansos adecuados.
Para reducir este riesgo, los especialistas recomiendan aplicar la denominada regla 20-20-20: cada 20 minutos, dirigir la mirada hacia un objeto situado a unos 20 pies (aproximadamente seis metros) durante al menos 20 segundos.
Esta sencilla estrategia ayuda a disminuir la tensión acumulada en los músculos oculares.
Manos y muñecas: las más castigadas
Aunque los videojuegos no implican grandes desplazamientos, sí exigen movimientos repetitivos de alta precisión.
Teclados, ratones, controles y dispositivos especializados obligan a realizar cientos de movimientos por minuto, una situación que puede derivar en lesiones por sobreuso.
Entre las afecciones más frecuentes se encuentran:
- Síndrome del túnel carpiano.
- Tendinitis.
- Epicondilitis lateral o «codo de tenista».
- Dolor crónico de muñecas.
- Inflamación de tendones y articulaciones.
«Los movimientos finos repetitivos generan una carga considerable sobre las extremidades superiores», explican especialistas consultados por Mayo Clinic.
Por esta razón, los profesionales recomiendan realizar ejercicios de calentamiento antes de jugar y pausas activas durante las sesiones prolongadas.
El impacto de permanecer sentado durante horas
La postura sostenida es otro de los desafíos físicos asociados a los deportes electrónicos.
Permanecer sentado durante largos períodos puede provocar dolores cervicales, tensión en la espalda baja y debilidad muscular progresiva.
Uno de los problemas menos conocidos es la llamada «amnesia glútea» o síndrome del glúteo muerto, una condición en la que los músculos glúteos pierden activación debido al sedentarismo prolongado.
Los expertos aconsejan complementar las sesiones de juego con ejercicios como:
- Sentadillas.
- Puentes de glúteos.
- Caminatas.
- Estiramientos de cadera.
- Rutinas de fortalecimiento muscular.
Además, recomiendan mantener una actividad física regular fuera del entorno competitivo.
El sueño también entra en juego
La exposición constante a la luz azul emitida por pantallas puede alterar los ritmos circadianos, los mecanismos biológicos que regulan el ciclo sueño-vigilia.
Este problema puede agravarse en jugadores profesionales que participan en torneos internacionales y deben adaptarse a distintos husos horarios.
Diversos estudios han relacionado la alteración del sueño con disminución del rendimiento cognitivo, fatiga, cambios en el estado de ánimo y mayor riesgo de enfermedades metabólicas.
La salud mental bajo presión
La dimensión psicológica de los esports también ha despertado el interés de los especialistas.
La presión competitiva, las largas jornadas de entrenamiento y la exposición constante a entornos altamente exigentes pueden favorecer síntomas de ansiedad, estrés y depresión en algunos jugadores.
Aunque la mayoría de los competidores desarrolla estrategias de adaptación saludables, expertos subrayan la importancia de brindar apoyo psicológico y herramientas para manejar la presión asociada al rendimiento.
¿Existe riesgo cardiovascular?
Uno de los aspectos más llamativos es la aparición de casos aislados de tromboembolismo venoso asociados a periodos extremos de inmovilidad.
Esta condición, conocida informalmente como «trombosis del jugador», ocurre cuando se forman coágulos sanguíneos debido a largos periodos sin movimiento.
No obstante, Konidis aclara que estos episodios son excepcionales.
«Los casos reportados generalmente corresponden a personas con adicción severa a los videojuegos que permanecieron sentadas durante cuatro o cinco días consecutivos o que ya presentaban factores médicos de alto riesgo», señaló.
Los esports también necesitan medicina especializada
A medida que la industria de los videojuegos competitivos continúa creciendo, la medicina deportiva ha comenzado a desarrollar protocolos específicos para esta población.
Según Mayo Clinic, la evaluación de un jugador profesional debe incluir análisis de visión, postura, movilidad, coordinación motora y salud mental.
«Los principios básicos que aplicamos a otros atletas deberían aplicarse también a los atletas de esports, aunque con una evaluación adaptada a sus necesidades específicas relacionadas con la visión, las extremidades superiores y los movimientos finos», afirmó Konidis.
La prevención se basa en una combinación de pausas regulares, actividad física, ergonomía adecuada, sueño de calidad y hábitos saludables.
Lo que antes era considerado únicamente entretenimiento se ha convertido en una disciplina altamente competitiva que exige preparación física y mental. Y aunque los esports se desarrollen frente a una pantalla, cada vez hay más evidencia de que el cuerpo también juega.
