Economicas
Nvidia moviliza US$500,000 millones para financiar infraestructura de IA como si fueran bienes inmuebles
Así lo sostiene Nigel Green quien alerta sobre el creciente endeudamiento detrás del auge tecnológico
Nvidia, considerada la empresa más valiosa del mundo, impulsa un modelo de financiación que podría movilizar más de US$500,000 millones de capital de terceros para infraestructura de inteligencia artificial, una estrategia que el director ejecutivo de deVere Group, Nigel Green, compara con estructuras de endeudamiento que antecedieron a la crisis financiera de 2008.
Las declaraciones se producen después de que Nvidia anunciara alianzas estratégicas con instituciones financieras seleccionadas para facilitar el financiamiento de proyectos de infraestructura de inteligencia artificial (IA). El mecanismo contempla utilizar los chips como activos que pueden respaldar préstamos, una práctica que, según Green, requiere especial vigilancia debido a la rápida depreciación de las GPU.
El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, sostuvo en una entrevista que esta sería la primera ocasión en que los chips tecnológicos pasan a convertirse en una clase de activo susceptible de inversión.
Green indica, en un comunicado remitido a DiarioDigitalRD, que la empresa tecnológica acaba de convertir sus chips en un mercado hipotecario, tratando la computación de la misma manera que los prestamistas tradicionalmente tratan los bienes inmuebles comerciales o las autopistas de peaje.

Green considera que este cambio representa una transformación importante, pero también plantea riesgos. Según explica, los chips tradicionalmente no han sido considerados activos rentables a largo plazo debido a que pierden valor con rapidez cuando aparecen nuevas generaciones de tecnología.
La preocupación aumenta al considerar el nivel de endeudamiento de las grandes compañías tecnológicas. De acuerdo con la información difundida por deVere, estas empresas han solicitado aproximadamente US$250,000 millones en préstamos solo durante este año, varias veces por encima de su endeudamiento anual habitual.
La incorporación de otros US$500,000 millones en financiación, advierte Green, elevaría considerablemente el nivel de apalancamiento del sector, sustentado en la expectativa de que la infraestructura de IA genere suficientes beneficios para justificar esas obligaciones financieras.
El ejecutivo de deVere establece un paralelismo con los años previos a la crisis financiera de 2008, cuando los préstamos eran estructurados, apalancados y vendidos bajo la expectativa de que los activos utilizados como respaldo conservarían o aumentarían su valor.
Green aclara que se trata de activos y mercados diferentes, pero considera que existe una similitud en la estructura: un volumen significativo de deuda respaldado por activos cuyo valor futuro presenta incertidumbre.
No obstante, el ejecutivo evita anticipar un fracaso del modelo. Reconoce que, si la adopción de la IA continúa acelerándose y los centros de datos generan los ingresos previstos por Nvidia, el esquema podría funcionar y permitir importantes beneficios para algunas empresas.
También considera razonable el planteamiento de Huang de que la informática se está convirtiendo en una infraestructura comparable con la electricidad o internet.
El principal riesgo, sostiene Green, está en la incertidumbre sobre la vida útil y el valor futuro de las GPU. Para los inversionistas, recomienda analizar cuidadosamente dónde colocan su dinero y diferenciar entre la propiedad de infraestructura capaz de generar rendimientos duraderos y la exposición a deuda respaldada por activos tecnológicos que podrían perder valor rápidamente.
El ejecutivo exhorta además a los inversionistas a consultar con asesores financieros y comprender con precisión los riesgos asociados a cada componente de las operaciones vinculadas al crecimiento de la inteligencia artificial.
