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Ucrania inicia la primera fase de negociaciones para su adhesión a la UE, pero el proceso será largo
Ucrania inició oficialmente este lunes 15 de junio las negociaciones para su adhesión a la Unión Europea, un proceso que exigirá a su gobierno comprometerse con años de reformas políticas, incluso mientras continúa luchando contra la invasión rusa.
Con la denominada Conferencia Intergubernamental celebrada en Luxemburgo, los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de los Veintisiete dio inicio formalmente a las conversaciones con Ucrania y la vecina Moldavia para la adhesión a un primer conjunto de leyes de la UE.
El progreso de Ucrania estuvo estancado durante casi dos años debido al veto del líder nacionalista húngaro Viktor Orbán, pero su derrota electoral ante su rival Peter Magyar en abril allanó el camino.
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La eurocomisaria de Ampliación, Marta Kos, lo calificó de «lunes histórico» y afirmó que este es «el mayor paso hacia la adhesión de Ucrania desde diciembre de 2023», algo que también aplica para Moldavia, que también fue designada formalmente como candidata en esa fecha.
«Han cumplido y ya era hora de que hiciéramos esto», insistió Kos.
Asimismo, el viceprimer ministro de Ucrania para la Integración Europea y Euroatlántica, Taras Kachka, celebró que Bruselas y Kiev por fin «han cruzado el Rubicón» y describió la reunión en Luxemburgo «como una liturgia».
«Hoy ha ocurrido este milagro cristiano: el clúster -como se conocen los bloques temáticos que agrupan los 35 capítulos técnicos de adaptación a la legislación europea- está abierto», afirmó.
Un largo camino por delante
Pero a pesar de la expectativa —y las súplicas de Kiev para que se avance rápidamente cuatro años después de solicitar la adhesión tras la invasión rusa—, esto no significa que el país, devastado por la guerra, vaya a unirse al bloque pronto.
En términos puramente prácticos, aún queda una enorme carga de trabajo por delante para alinear las leyes, instituciones y normas de Ucrania con las de la UE, a pesar de los importantes avances ya logrados por Kiev, incluso en medio de su conflicto con Rusia.
Esto implica negociar a través de 35 «capítulos» que abarcan desde el medio ambiente y la agricultura hasta la justicia y la seguridad, agrupados en seis «grupos».
El que se abrió este lunes es el clúster de Fundamentos, que también será el último en cerrarse y es considerado central en todo el proceso. Abarca lineamientos sobre el Estado de derecho, el poder judicial, los derechos fundamentales y la lucha contra la corrupción.
Según Kos, los integrantes de la UE le marcaron a Kiev que su lista de reformas pendientes incluye una judicatura independiente, una contratación pública transparente y salvaguardas más sólidas contra la corrupción y el crimen organizado.
Pero, como siempre en la UE, la cuestión también es profundamente política y existen innumerables puntos en los que cualquier Estado miembro que lo desee puede frenar en seco a Kiev.
«Este es un proceso largo. Ucrania está en guerra. Tiene problemas con el crimen organizado que resolver. Sería el tercer país más grande de la UE», declaró a la agencia AFP un diplomático europeo bajo condición de anonimato.
«La perspectiva de una adhesión de Ucrania a corto plazo nunca fue realista», advirtió.
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El húngaro Magyar, por ejemplo, ha prometido un referendo sobre la inclusión de Kiev si Ucrania completa todas las negociaciones «en los próximos 10 a 15 años».
Más allá de esto, parece existir una mayor disposición a moderar las ambiciones de Kiev, y cada vez se habla más de posibles alternativas.
¿Miembro ‘asociado’?
El ministro de Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, aseguró que otros países reticentes a la ampliación se habían escudado en la negativa de años de Hungría, bajo el liderazgo de Viktor Orbán.
«Ahora que Orbán se ha ido, muchos han salido de su sombra, y veremos si logramos la unidad en torno a la ampliación», sostuvo Tsahkna.
El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó en abril que era evidente para todos que la «adhesión inmediata de Ucrania a la UE es, por supuesto, imposible».
Merz propuso entonces que Ucrania se convirtiera en ‘miembro asociado’ de la UE sin derecho a voto, mientras Kiev completa el largo proceso de ingreso.
Este plan ha generado escepticismo en Ucrania, que teme que cualquier solución provisional la deje permanentemente en una situación intermedia.
El presidente Volodímir Zelenski ha insistido en que la inclusión de Ucrania debe ser «completa, con plenos derechos».
Sin embargo, existe una tendencia generalizada a reformar el proceso de adhesión a la UE, mientras Ucrania, Moldavia y otros países aspirantes llaman a la puerta.
Seis países, entre ellos Alemania y Francia, han instado al bloque a debatir la limitación del derecho al voto en cuestiones clave para los nuevos miembros y el fortalecimiento de las garantías del Estado de derecho.
Montenegro y Albania, ambos países de los Balcanes Occidentales, son los candidatos más cercanos a la adhesión, y la incorporación masiva de nuevos miembros podría hacer ingobernable a la UE.
Para Ucrania y sus partidarios, admitir a Kiev es de fundamental interés para el bloque, y la UE debe enviar una señal clara sobre la hoja de ruta.
La apertura de las negociaciones trajo consigo un «apoyo político y moral significativo» al país, declaró Zelenski el viernes. «Ucrania está haciendo lo necesario, y es importante que la UE también cumpla su palabra», escribió en redes sociales.
El ministro de Asuntos Exteriores lituano, Kestutis Budrys, afirmó que desea que el bloque se prepare para aceptar a Ucrania para 2030, si el proceso se completa para entonces.
«Esto es algo que nos corresponde decidir a nosotros, a la UE, y este es el momento adecuado para hacerlo, ahora mismo», sentenció.
Con AFP, AP y EFE
