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Una oleada de drones ucranianos deja nueve muertos y más de 60 heridos en Rusia
Dos enormes almacenes de Wildberries, la principal cadena rusa de tiendas en línea —conocida como el Amazon ruso—, fueron blanco de los ataques nocturnos de Ucrania: uno en la ciudad de Kotovsk, en la región de Tambov, a unos 360 kilómetros de la frontera con Ucrania, y otro en la ciudad de Elektrostal, a unos 50 kilómetros al oriente de Moscú. Ambas instalaciones quedaron en llamas tras los impactos.
«Siete empleados murieron cuando drones enemigos atacaron un centro logístico de Wildberries» en Kotovsk, anunció el gobernador de Tambov, Evgeny Pervyshov, quien informó de 25 heridos, de los cuales ocho han sido hospitalizados en estado grave.
«Se puede decir con seguridad que esto ha sido un planificado atentado terrorista contra la población civil», denunció Pervishov en Telegram, donde precisó que 28 drones fueron interceptados antes de impactar. «Si hubieran logrado su objetivo, el número de víctimas civiles podría haber sido mucho mayor», afirmó.
El gobernador añadió que el ataque tenía como objetivo causar «un gran número de víctimas», ya que los explosivos que portaban los drones llevaban metralla, que fue extraída de los cuerpos de las víctimas. La defensora del pueblo ruso, Yana Lantratova, definió los ataques como «crímenes de guerra».
Un segundo almacén de Wildberries en Elektrostal, en la región de Moscú, ocasionó la muerte de una persona y 37 heridos, explicó el gobernador moscovita, Andrei Vorobiov.
El mandatario regional también reportó un incendio en una infraestructura petrolera en la ciudad de Noginsk, que dispone de 24 depósitos de combustible. Además, aseguró que los drones ucranianos obligaron a evacuar un hospital de maternidad cercano y un edificio residencial.
Imágenes y vídeos difundidos por medios rusos en línea mostraban un incendio voraz en las instalaciones de Elektrostal, con enormes columnas de humo que se elevaban sobre ellas, mientras que Tatyana Kim, fundadora de Wildberries, declaró en la mañana del sábado que la conflagración en Kotovsk ya había sido extinguida.
El sábado por la tarde, otra persona murió y una más resultó herida en un ataque con drones ucranianos contra la región rusa de Belgorod, según las autoridades locales.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó en redes sociales que la ofensiva «tuvo efecto en tres zonas del territorio ruso», y aseguró que las instalaciones golpeadas servían «para suministrar componentes prohibidos para la producción de drones y equipos de navegación» para el ejército ruso.
Zelenski adjuntó a su publicación un vídeo de varios clips que muestran espesas y colosales nubes de humo negro sobre los blancos alcanzados. Las fuerzas especiales ucranianas también ejecutaron ataques contra objetivos en el mar de Azov y «en territorio ocupado», según el mandatario ucraniano.
El Estado Mayor de Ucrania precisó que también atacó dos buques cisterna, dos grúas flotantes y un remolcador en los mares Negro y de Azov, embarcaciones que se utilizaban para transportar petróleo, combustible y carga militar.
Paralelamente, informó de un impacto contra el buque patrullero ruso del Proyecto 10410 Svetlyak en Kerch, describiéndolo como el segundo buque de esa clase golpeado en dos días, así como un puente ferroviario sobre el río Bila cerca de Sabivka, en la región ocupada de Lugansk.
El mayor ataque contra la región de Moscú
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus defensas aéreas interceptaron durante la noche 379 drones ucranianos en 19 regiones del país, así como en Crimea, anexionada ilegalmente en 2014, el mar de Azov y el mar Negro.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, señaló que «la mayoría» de drones dirigidos contra la capital «fueron derribados por las defensas aéreas cuando aún estaban lejos y 64 fueron destruidos cuando se acercaban a Moscú».
Un mes después del mayor ataque ucraniano contra la capital rusa, la región homónima sufrió el ataque con «las consecuencias más graves» desde el inicio de la guerra en febrero de 2022, en palabras del gobernador regional, Andrei Vorobiov.
Sobianin cifró en casi 1.900 los drones ucranianos lanzados contra la capital rusa en la última semana, 207 de ellos en las inmediaciones de la urbe de 13 millones de habitantes.
Ucrania ha intensificado sus ataques contra el territorio ruso en los últimos meses, centrándose especialmente en infraestructuras logísticas y de hidrocarburos, en un intento por reducir los ingresos del Kremlin destinados a la guerra.
La revancha de Kiev
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se refirió a los últimos ataques de su Ejército como «sanciones de largo alcance», que justificó como una respuesta a los bombardeos rusos contra la «infraestructura civil, ciudades y comunidades».
Entre las agresiones más recientes ordenadas por el Kremlin están los ataques contra los centros de distribución de la compañía Nova Poshta, la empresa privada de logística y mensajería más grande de Ucrania que, según Rusia, es utilizada para el ensamblaje de drones. Las tropas de Moscú destruyeron el mayor y más innovador de sus centros de distribución en todo el país.
Mientras Kiev apunta todo su arsenal contra la periferia de la capital rusa, las fuerzas del Kremlin intentan responder, aunque con menos letalidad. Ucrania reportó este sábado una víctima fatal y trece heridos por los ataques ordenados por Rusia.
El objetivo fue un barco que enarbolaba la bandera de Antigua y Barbuda, el cual fue alcanzado en el mar Negro. Una persona falleció y tres resultaron heridas, según informó el gobernador de la región de Odessa, Oleg Kiper.
Además, una familia de cinco miembros en la región de Chernihiv, cuatro personas a bordo de una embarcación con bandera de las Islas Marshall y un hombre en Jersón también resultaron heridos, reportaron los Ministerios del Interior y de Transportes, así como las autoridades locales.
Con Reuters, AFP y AP
