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Drones y francotiradores: Trump anuncia un «complejo militar» en el arco del triunfo de Washington
Un «complejo militar de primer nivel» y, al mismo tiempo, arco del triunfo. Así anunció el presidente estadounidense, Donald Trump, la transformación de uno de sus proyectos urbanísticos insignias en Washington, en una publicación del 20 de septiembre en su red social, Truth Social.
La modificación para otorgarle funciones de defensa a una estructura que inicialmente se concibió como decorativa se produjo «a petición expresa de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, y por motivos de seguridad nacional», señaló el republicano.
¿Cómo quedan los planes para el arco del triunfo?
«De las 59 ciudades y capitales más importantes, Washington, D.C., es la única en el mundo que no cuenta con un arco del triunfo», recordó Donald Trump en su publicación en Truth Social, antes de augurar que el proyecto concebido bajo su Administración será «el más grandioso de todos».
La infraestructura de 76 metros de altura tendrá la capacidad de albergar drones y francotiradores tanto en el techo como en la plaza, y podrá almacenar grandes cantidades de munición para francotiradores, detalló el presidente.
El monumento, construido de hormigón armado revestido de granito, estará coronado por una figura femenina alada de color dorado —nombrada como la Dama de la Libertad—, que estará flanqueada por dos águilas doradas con las inscripciones «Una nación bajo Dios» y «Libertad y justicia para todos», según los planes iniciales difundidos por la Casa Blanca.
El arco estaría rodeado por una plaza pavimentada con bolardos de seguridad, cámaras e iluminación arquitectónica. El acceso al monumento se podrá realizar a través de seis escaleras y cinco ascensores.
El informe evaluativo del Servicio de Parques Nacionales de junio de 2026 prevé que la ejecución del proyecto durará entre dos y tres años, con excavaciones, cimentaciones profundas de hasta unos 22 metros, grúas colosales y jornadas de trabajo de hasta 20 horas diarias.
El inicio de la construcción del arco estaba previsto para septiembre, pero el proyecto aún no ha recibido la aprobación final de la Comisión de Planificación del Área de la Capital Nacional, pese a que la entidad aprobó el emplazamiento y los planos preliminares en su reunión de julio. Se espera que la comisión retome el asunto este otoño.
¿Por qué el plan del arco del triunfo genera polémica?
El anuncio de Donald Trump de los nuevos planes para el arco del triunfo coincide con los problemas legales que enfrenta el plan urbanístico, al igual que otros de sus proyectos.
Si bien el arco recibió la aprobación preliminar de la Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos, cuyos miembros fueron designados por Trump, un grupo de tres veteranos y un historiador de la arquitectura presentaron una demanda, argumentando que el proyecto debe ser aprobado por el Congreso.
Los veteranos justificaron que la construcción destruiría la histórica línea visual entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington.
A principios de septiembre, la jueza federal Tanya Chutkan ordenó al gobierno de Trump que notificara con 48 horas de antelación antes de iniciar cualquier actividad en el emplazamiento del arco del triunfo. El fallo se comunicó un día después de que el Departamento del Interior anunciara sus planes para reanudar pronto las obras del arco, a pesar de las impugnaciones legales y la falta de aprobación definitiva por parte de la autoridad de planificación gubernamental.
Paralelamente, expertos en aviación han expresado su preocupación por la seguridad debido a su proximidad al Aeropuerto Nacional Ronald Reagan.
No obstante, la Administración Federal de Aviación declaró la semana pasada que el arco no supondría un peligro para las aeronaves, siempre que mantuviera una «llama eterna» en la parte superior.
Este pronunciamiento supuso la eliminación de uno de los obstáculos para la construcción del monumento, propuesto por Trump para conmemorar el 250º aniversario de la nación.
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¿Qué otros proyectos de obras de Trump están bajo escrutinio?
La iniciativa de levantar el arco del triunfo entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington no es el único proyecto urbanístico impulsado por Trump para transformar el entorno de la Casa Blanca y la capital estadounidense.
Entre las ambiciones del republicano están la construcción de un suntuoso salón de baile en el ala este de la Casa Blanca, el cambio de nombre y la renovación del Centro Kennedy, la restauración del estanque reflectante del Monumento a Lincoln y la reconstrucción de un campo de golf en East Potomac Park, lo que podría reducir significativamente el acceso del público a los senderos para correr y andar en bicicleta.
La polémica gravita sobre todas estas iniciativas, bien sea por sus elevados costos, su ejecución defectuosa o los efectos adversos para los residentes de Washington.
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La construcción del salón de baile en la sede presidencial, valorado en unos 400 millones de dólares, obligó a la demolición del ala este de la Casa Blanca, un proyecto defendido por Trump bajo la misma justificación de seguridad nacional esgrimida para levantar el arco del triunfo, pese a que el republicano no mencionó ninguna amenaza puntual que respaldara la iniciativa.
A finales de marzo, un juez federal ordenó la paralización de las obras al considerar que podría requerir la autorización del Congreso. Sin embargo, un tribunal de apelaciones suspendió en abril temporalmente el dictamen del juez y, a finales de agosto, el Tribunal Supremo dio luz verde para la continuación de los trabajos mientras el litigio se dirime en los tribunales.
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Otro de los planes controvertidos de Trump fue el llenado del estanque reflectante del Memorial Lincoln, de 618 metros de largo y 50 de ancho.
Dos días después de su apertura, un brote de algas pintó el agua de verde y el revestimiento azul oscuro que debía dar el efecto espejo comenzó a desprenderse.
Aunque Trump atribuyó los desperfectos a hechos de vandalismo, la justicia ha absuelto a los cuatro detenidos tras considerar que no hay pruebas para inculparlos, pero sí hay indicios de que se debió a una instalación defectuosa.
Con AP, Reuters y EFE
