Salud
El hábito cotidiano que podría deformar tus ojos y llevarte incluso a un trasplante de córnea
Las gotas para los ojos pueden aliviar la picazón. milorad kravic/E+ vía Getty Images
SPRINGFIELD, ILLINOIS, EE.UU./ DIARIO DE SALUD.— Aunque muchas personas lo hacen de forma automática para aliviar la picazón o la irritación, frotarse los ojos podría convertirse en un hábito peligroso para la salud visual, según advierten oftalmólogos de la Universidad de Illinois (EE.UU.) en un artículo publicado por The Conversation.
Los especialistas explican que esta acción, aparentemente inofensiva, no solo puede aumentar el riesgo de infecciones, sino también provocar lesiones progresivas en la córnea capaces de comprometer seriamente la visión.
La principal causa de la picazón ocular es la conjuntivitis alérgica, una reacción inflamatoria que ocurre cuando sustancias como el polvo, el polen o los ácaros desencadenan la liberación de compuestos irritantes sobre la superficie del ojo.
“El resultado suele ser enrojecimiento, hinchazón y pequeñas protuberancias que generan una intensa necesidad de rascarse”, señalan los autores del artículo.
Sin embargo, la conjuntivitis alérgica no es el único problema asociado a este síntoma. Los especialistas indican que el ojo seco, la blefaritis y ciertas dermatitis de los párpados también pueden provocar molestias persistentes.
Uno de los riesgos más preocupantes vinculados al frote constante es el queratocono, una enfermedad ocular progresiva en la que la córnea pierde grosor y comienza a deformarse.
Cuando esto ocurre, la superficie transparente del ojo adopta una forma irregular que provoca visión borrosa, sensibilidad a la luz y astigmatismo severo.
Los oftalmólogos advierten que, en casos avanzados, el daño puede ser tan importante que algunos pacientes terminan necesitando lentes especiales o incluso un trasplante de córnea.
Además del queratocono, frotarse los ojos también puede causar abrasiones corneales, pequeñas hemorragias subconjuntivales y facilitar infecciones oculares al tocarse con las manos contaminadas.
Para reducir la necesidad de frotarse los ojos, los expertos recomiendan aplicar compresas frías, utilizar gotas lubricantes y evitar la exposición a alérgenos ambientales.
En situaciones relacionadas con alergias, sugieren además tratamientos tópicos con antihistamínicos o estabilizadores de mastocitos bajo supervisión médica.
Los especialistas subrayan que la picazón ocular persistente nunca debe considerarse normal.
“Si los síntomas continúan o empeoran, es fundamental consultar con un oftalmólogo para identificar la causa y evitar daños permanentes”, concluyen.
