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Salud

Investigación vincula carnes procesadas y nitratos del agua con mayor riesgo de demencia

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Dr catherine bondonno Diario de Salud

Dra. Catherine Bondonno de la Universidad Edith Cowan

SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- Los nitratos están presentes de forma natural en muchos alimentos y también pueden encontrarse en el agua potable y en productos procesados.

Durante años, la atención científica se centró principalmente en la cantidad consumida. Sin embargo, una nueva investigación liderada por la Universidad Edith Cowan (ECU) de Australia y el Instituto Danés de Investigación del Cáncer (DCRI) apunta a que el origen de estos compuestos podría ser incluso más importante que la cantidad ingerida.

El estudio siguió a más de 54.000 adultos daneses durante un período de hasta 27 años, convirtiéndose en una de las investigaciones más amplias realizadas hasta la fecha sobre la relación entre nitratos, nitritos y salud cerebral.

Los investigadores analizaron la alimentación de los participantes y compararon la exposición a nitratos provenientes de diferentes fuentes con la aparición posterior de demencia, incluida la demencia de inicio temprano.

Los resultados revelaron una diferencia notable entre los nitratos presentes en las verduras y aquellos procedentes de alimentos de origen animal.

Las verduras aparecen como un posible factor protector

Según los investigadores, las personas que consumían mayores cantidades de nitratos procedentes de vegetales presentaban un menor riesgo de desarrollar demencia.

La profesora asociada Catherine Bondonno, investigadora de la Universidad Edith Cowan y una de las autoras del estudio, explicó que la clave podría estar en la combinación de nutrientes presentes en las verduras.

«Cuando consumimos vegetales ricos en nitratos, también estamos consumiendo vitaminas y antioxidantes que se cree que ayudan a que el nitrato forme el compuesto beneficioso óxido nítrico, al tiempo que impiden la formación de N-nitrosaminas, que son cancerígenas y potencialmente dañinas para el cerebro», señaló Bondonno.

El óxido nítrico es una molécula que desempeña funciones importantes en el organismo, incluyendo la regulación del flujo sanguíneo y el mantenimiento de la salud cardiovascular, factores que también influyen en el funcionamiento cerebral.

Los investigadores estimaron que los beneficios observados se asociaban a una ingesta equivalente aproximadamente a una taza diaria de espinacas tiernas u otras verduras ricas en nitratos.

El otro lado de la balanza: carnes procesadas y productos animales

El panorama fue diferente cuando los científicos analizaron los nitratos y nitritos procedentes de alimentos de origen animal.

Los participantes con mayor consumo de carnes rojas y procesadas mostraron un mayor riesgo de desarrollar demencia.

Según Bondonno, esto podría explicarse por la ausencia de antioxidantes protectores presentes en los vegetales y por la existencia de otros compuestos que favorecen la formación de sustancias potencialmente perjudiciales.

«A diferencia de las verduras, los alimentos de origen animal no contienen estos antioxidantes. Además, la carne también contiene compuestos como el hierro hemo, que puede aumentar la formación de N-nitrosaminas. Creemos que esta es la razón por la que el nitrato de diferentes fuentes tiene efectos opuestos en la salud cerebral», explicó.

Las N-nitrosaminas han sido objeto de numerosas investigaciones debido a su potencial relación con diversos problemas de salud, incluidos algunos tipos de cáncer.

La sorpresa del estudio: el agua potable

Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fue la asociación observada entre los niveles de nitrato presentes en el agua potable y el riesgo de demencia.

Se trata de la primera vez que una investigación de estas características identifica una posible relación entre ambos factores.

Los resultados mostraron que incluso exposiciones prolongadas a concentraciones relativamente bajas podrían estar asociadas con un aumento del riesgo.

En Dinamarca y en la Unión Europea, el límite regulatorio actual para nitratos en agua potable se sitúa en 50 miligramos por litro.

Sin embargo, los investigadores observaron asociaciones con niveles tan bajos como 5 miligramos por litro.

«El agua no contiene antioxidantes que puedan bloquear la formación de N-nitrosaminas. Sin estos compuestos protectores, el nitrato presente en el agua potable puede formar N-nitrosaminas en el organismo», indicó Bondonno.

No obstante, la investigadora subrayó que los resultados no deben interpretarse como una recomendación para reducir el consumo de agua.

«Nuestros resultados no implican que la gente deba dejar de beber agua. El aumento del riesgo a nivel individual es muy pequeño y beber agua sigue siendo mucho más saludable que consumir bebidas azucaradas», enfatizó.

¿Qué significa esto para la prevención de la demencia?

La demencia es una enfermedad compleja influida por numerosos factores, incluidos la genética, el envejecimiento, las enfermedades cardiovasculares y diversos hábitos de vida.

Por ello, los investigadores advierten que los hallazgos deben interpretarse con prudencia.

El estudio es observacional, lo que significa que puede identificar asociaciones estadísticas, pero no demostrar una relación directa de causa y efecto.

Aun así, los resultados refuerzan una tendencia observada en numerosas investigaciones previas sobre nutrición y salud cerebral.

Los patrones alimentarios ricos en verduras, frutas y alimentos frescos suelen asociarse con mejores resultados cognitivos a largo plazo, mientras que las dietas con alto contenido de carnes procesadas y alimentos ultraprocesados se relacionan con un mayor riesgo de enfermedades crónicas.

Una pieza más en el rompecabezas de la salud cerebral

Los autores consideran que el trabajo aporta una nueva perspectiva sobre la importancia de la calidad de los alimentos y no solo sobre los nutrientes aislados.

El estudio sugiere que la fuente de los nitratos podría desempeñar un papel clave en la salud cerebral y que los mismos compuestos pueden tener efectos muy diferentes dependiendo del contexto nutricional en el que se consuman.

Aunque serán necesarias nuevas investigaciones para confirmar estos hallazgos, los científicos consideran que el mensaje práctico sigue siendo coherente con décadas de evidencia científica.

«Comer más verduras y menos carne roja y procesada es un enfoque sensato, según nuestros hallazgos y décadas de investigación sobre dieta y salud», concluyó Bondonno.

Mientras la búsqueda de estrategias para prevenir la demencia continúa siendo una prioridad mundial, estudios como este ofrecen nuevas pistas sobre cómo decisiones cotidianas relacionadas con la alimentación podrían influir en la salud del cerebro a lo largo de la vida.

Fuente de la noticia:

Materiales proporcionados por la Universidad Edith Cowan . www.diariodesalud.com.do


Referencia:

Catherine P. Bondonno, Pratik Pokharel, Dorit Wielandt Erichsen, Liezhou Zhong, Jörg Schullehner, Cecilie Kyrø, Kirsten Frederiksen, Peter Fjeldstad Hendriksen, Frederik Dalgaard, Lauren C. Blekkenhorst, Stephanie R. Rainey‐Smith, Samantha L. Gardener, Torben Sigsgaard, Ole Raaschou‐Nielsen, Anne Tjønneland, Jonathan M. Hodgson, Christina C. Dahm, Anja Olsen, Nicola P. Bondonno. Ingesta de nitrato de fuente específica y demencia incidente en el estudio danés sobre dieta, cáncer y salud . Alzheimer , 2025; 21 (12) DOI: 10.1002/alz.70995

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