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Salud

Lo que revela un estudio con más de 110.000 mujeres sobre Ozempic y el cáncer de mama

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Elizabeth McDonald Diario de Salud

Dra. Elizabeth McDonald, MD, PhD, profesora de Radiología en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania

SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- En pocos años, los medicamentos que actúan sobre el receptor GLP-1 han revolucionado el tratamiento de la diabetes tipo 2 y el manejo de la obesidad.

Fármacos como Ozempic y Wegovy, basados en semaglutida, o Mounjaro y Zepbound, que contienen tirzepatida, se han popularizado por su capacidad para reducir el apetito, mejorar el control metabólico y promover una pérdida de peso sostenida.

Sin embargo, la atención de la comunidad científica ya no se centra únicamente en sus efectos sobre el peso corporal.

Diversos estudios observacionales han comenzado a sugerir que estos medicamentos podrían estar asociados con un menor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer.

Ahora, una investigación presentada durante la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) y publicada en JCO Oncology Practice aporta nuevos datos sobre una posible relación entre estos tratamientos y la reducción del riesgo de cáncer de mama.

Más de 110.000 mujeres bajo análisis

El estudio fue liderado por investigadores de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania y analizó los historiales clínicos electrónicos de 111.646 mujeres de entre 45 y 80 años con sobrepeso u obesidad que se sometieron a estudios de imagen mamaria dentro del sistema de salud Penn Medicine entre 2022 y 2025.

Entre las participantes, más de 15.000 tenían antecedentes documentados de uso de medicamentos GLP-1, mientras que más de 96.000 no habían utilizado este tipo de tratamiento.

Para minimizar posibles sesgos, los investigadores también desarrollaron una cohorte emparejada en la que compararon mujeres con características similares en cuanto a edad, índice de masa corporal, raza, densidad mamaria y presencia de diabetes.

Los resultados mostraron una tendencia consistente.

Las mujeres que utilizaban medicamentos GLP-1 presentaban aproximadamente un 30 % menos de probabilidades de desarrollar cáncer de mama en comparación con quienes no recibían estos tratamientos.

En algunos análisis, la reducción observada alcanzó incluso el 35 %.

Un hallazgo prometedor, pero aún no definitivo

Los investigadores insisten en que los resultados deben interpretarse con cautela.

Al tratarse de un estudio observacional, los datos permiten identificar asociaciones, pero no demostrar que los medicamentos sean la causa directa de la reducción del riesgo.

La doctora Elizabeth McDonald, profesora de Radiología de la Facultad de Medicina Perelman y especialista en imagen mamaria del Centro Oncológico Abramson, destacó la importancia de continuar investigando.

«Si bien nuestro estudio fue observacional y no confirma de manera definitiva una asociación entre los medicamentos GLP-1 y la reducción de la incidencia de cáncer de mama, sí se suma al creciente conjunto de evidencias que sugieren que vale la pena investigar estos fármacos para bajar de peso como posibles herramientas de prevención del cáncer», afirmó McDonald.

La especialista señaló que los resultados representan una señal alentadora, aunque todavía insuficiente para modificar las recomendaciones clínicas actuales.

¿Por qué podrían influir en el riesgo de cáncer?

Una de las explicaciones más evidentes tiene relación con la pérdida de peso.

El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo bien establecidos para el desarrollo de cáncer de mama, especialmente después de la menopausia.

Reducir el exceso de tejido adiposo puede disminuir procesos inflamatorios, alterar favorablemente el metabolismo hormonal y mejorar diversos factores relacionados con el riesgo oncológico.

Sin embargo, los investigadores sospechan que el fenómeno podría ser más complejo.

Los medicamentos GLP-1 también parecen actuar sobre mecanismos biológicos vinculados a la inflamación crónica, la regulación metabólica y algunos procesos epigenéticos que controlan la actividad genética de las células.

Actualmente, los científicos estudian si estos efectos podrían influir directamente en la aparición y progresión de ciertos tumores.

Un nuevo frente para la investigación oncológica

La posibilidad de que medicamentos originalmente diseñados para la diabetes puedan desempeñar un papel en la prevención del cáncer ha despertado un notable interés en la comunidad médica.

Según McDonald, estos tratamientos ofrecen una oportunidad única para explorar nuevas estrategias preventivas.

«Los medicamentos GLP-1 resultan interesantes desde la perspectiva de la investigación oncológica porque no fueron diseñados para la terapia del cáncer, pero sí afectan a muchos objetivos y vías diferentes asociados con el desarrollo del cáncer, por lo que estamos deseosos de estudiarlos en este contexto», explicó.

La investigadora y su equipo ya trabajan en el diseño de un ensayo clínico multicéntrico que permita evaluar de forma más rigurosa si estos medicamentos pueden reducir efectivamente la incidencia de cáncer de mama en mujeres consideradas de alto riesgo.

Más allá de la detección temprana

Actualmente, las principales estrategias para reducir la mortalidad por cáncer de mama se basan en la detección precoz mediante mamografías y resonancias magnéticas, así como en intervenciones preventivas específicas para mujeres con alto riesgo genético.

Aunque medicamentos como el tamoxifeno han demostrado capacidad para disminuir la incidencia de la enfermedad en determinados grupos, muchas pacientes rechazan su uso debido a los posibles efectos secundarios.

En ese contexto, la posibilidad de que medicamentos ya ampliamente utilizados y conocidos puedan contribuir a la prevención del cáncer representa una línea de investigación especialmente atractiva.

Una esperanza que requiere más evidencia

Los investigadores reconocen que todavía quedan numerosas preguntas sin respuesta.

El estudio no analizó diferencias entre medicamentos específicos como Ozempic, Wegovy, Mounjaro o Zepbound, ni evaluó la duración del tratamiento, los subtipos tumorales o la influencia de factores genéticos hereditarios.

Todas estas variables serán objeto de futuros análisis.

Aun así, los resultados se suman a una creciente evidencia que apunta a posibles beneficios adicionales de los medicamentos GLP-1 más allá del control de la diabetes y la obesidad.

«En definitiva, queremos encontrar mejores opciones para prevenir el cáncer de mama», afirmó McDonald. «Ha sido alentador ver que las tasas de supervivencia del cáncer de mama han mejorado en las últimas décadas, y nos encantaría ver los mismos avances en la prevención».

Por ahora, los expertos coinciden en que es demasiado pronto para considerar estos medicamentos como herramientas preventivas contra el cáncer.

Sin embargo, la investigación abre una puerta que hace apenas unos años parecía impensable: que algunos de los fármacos más populares para perder peso puedan convertirse también en aliados en la lucha contra una de las enfermedades más frecuentes entre las mujeres en todo el mundo.

Fuente:

Materiales proporcionados por la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania . www.diariodesalud.com.do


Referencia :

Elizabeth S. McDonald, Laura B. Gillis, Peter Gabriel, Kham Xapakdy, Anthony Young, Abigail Doucette, Mitchell D. Schnall, John B. Buse, Etta D. Pisano. Los agonistas del GLP-1 se asocian con una reducción significativa de la incidencia de cáncer de mama en mujeres . JCO Oncology Practice , 2026; DOI: 10.1200/OP-26-00485

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