Internacionales
Absuelto en Malta el magnate señalado de ordenar la muerte de la periodista Daphne Caruana Galizia
El principal sospechoso de ordenar la muerte de la periodista de investigación maltesa Daphne Caruana Galizia, el empresario Yorgen Fenech, fue absuelto en el juicio que se le siguió por complicidad en asesinato y por el cargo menor de asociación criminal para cometer asesinato.
Fenech, expresidente del conglomerado Tumas Group y una de las mayores fortunas de Malta, llegó al juicio en libertad bajo fianza concedida en febrero de 2025, tras haber pasado más de cinco años en prisión preventiva desde su arresto en noviembre de 2019 a bordo de su yate.
El empresario fue arrestado cuando intentaba abandonar Malta a bordo de su yate de lujo, una detención que desencadenó la mayor crisis política de la historia reciente del país.
El jurado votó 8-1 a favor de exonerar a Fenech de ambos cargos, luego de ocho horas de deliberación y de varias semanas de un juicio que se inició por la delación de uno de los involucrados en el crimen.
El taxista Melvin Theuma, un intermediario confeso en la trama que llevó a la muerte de la periodista, señaló la responsabilidad de Fenech a cambio de un indulto presidencial en 2019.
Keith Schembri, quien fuera jefe de Gabinete del ex primer ministro Joseph Muscat y un antiguo aliado de Fenech en el Gobierno, sostuvo durante el juicio que el empresario: «Dijo cosas que me hicieron creer que podría haber sido él quien lo hizo».
Fenech, por su parte, se declaró no culpable y, a su vez, acusó a Schembri, quien no fue investigado con relación al crimen.
El empresario no ofreció declaraciones, mientras la multitud congregada frente al juzgado le gritaba insultos. Su abogada, Gianella de Marco, celebró que “estas personas (en referencia al jurado) se dieron cuenta de quién miente”.
La familia de la periodista emitió un comunicado en el que señaló que lamentó que «nueve años después del brutal asesinato de Daphne, los fracasos institucionales que permitieron su asesinato siguen sin ser abordados ni reformarse».
«Justicia duradera significa que nadie debería enfrentarse jamás a los mismos riesgos. Nuestro país no supo proteger la vida de Daphne. Le debe evitar que se pierdan más vidas”, agregó el pronunciamiento.
“Una sombra negra en el auto”
Daphne Caruana Galizia se había ganado una reputación de acuciosa periodista de investigación y bloguera, pero fue su hijo Matthew, ingeniero de software y periodista de datos, quien la introdujo en el tema que finalmente le costó la vida.
Matthew estaba cargando archivos en una base de datos, como parte de la investigación de los ‘Papeles de Panamá,’ premiada con un Pulitzer, cuando descubrió una serie de documentos relacionados con el país de ambos, Malta, que compartió con su madre.
Ella detectó, gracias a esos materiales el registro de empresas ‘offshore’ y cuentas bancarias vinculadas a estas, que una firma contable estaba ayudando a crear para Schembri y el entonces ministro de Energía Konrad Mizzi.
Posteriormente, la filtración de miles de correos electrónicos de la empresa Eletrogas, que acababa de ganar una millonaria licitación para reformar el caótico sistema energético nacional, la condujo hasta uno de sus propietarios, Fenech.
Daphne planeaba formar un grupo de periodistas, similar al que investigó los Papeles de Panamá, para determinar la naturaleza de la colaboración entre Fenech, los funcionarios Schembri y Mizzi, y el Gobierno del entonces primer ministro Muscat.
Pero el 16 de octubre de 2017, un dispositivo acoplado al asiento del conductor del auto de Daphne acabó con su vida a pocos metros de su casa.
«La bocina sonaba, no paraba. Miré a través del fuego y vi una sombra negra en el auto. Pensé: ‘Esa es mi madre’. Miré alrededor para ver si había algo que pudiera usar para abrir la puerta. Entonces vi una pierna en el suelo. Pensé: nada, se acabó”, declaró durante el juicio su hijo Matthew.
Matthew creó entonces el Proyecto Daphne, una iniciativa colaborativa que concluyó en 2021 el trabajo que la mujer había iniciado y trató de arrojar luz sobre su asesinato.
En 2022, los hermanos George y Alfred Degiorgio se declararon culpables de haber cometido el crimen y actualmente purgan una pena de 40 años de cárcel.
En 2025, Jamie Vella y Robert Agius, acusados de suministrar la bomba que mató a Caruana Galizia, fueron sentenciados a cadena perpetua por complicidad en el asesinato.
Otro hombre, Vincent Muscat, se declaró culpable en 2021 por haber cumplido un papel en la trama, a cambio de una reducción de condena, que finalmente fue de 14 años de prisión.
El taxista Theuma fue considerado el hombre clave en el plan, porque supuestamente fue el encargado de conectar a Fenech con el resto de la red criminal.
Según su testimonio, el empresario le dijo que necesitaba matar a Caruana Galizia porque ella iba a «revelar información sobre el tío Ray», en referencia a Ray Fenech, pariente suyo y director del conglomerado hotelero Grupo Tumas.
Theuma entregó a la Policía grabaciones de sus conversaciones con Fenech y testificó durante el juicio, procediendo según los términos del acuerdo que le garantizó un indulto presidencial.
La muerte de Caruana Galizia desató una ola de protestas contra el Gobierno de Muscat, ante la percepción pública de que el ex primer ministro intentaba proteger a su círculo político, lo que finalmente lo llevó a renunciar en 2020.
Con AP y Reuters
