Internacionales
El 4 de julio: ¿qué tan unido está el EE. UU. de Trump en la celebración de sus 250 años?
Estados Unidos celebra este 4 de julio de 2026 los 250 años de la declaración de independencia del Imperio Británico.
A lo largo y ancho de la unión americana se esperan grandes celebraciones con fuegos artificiales, desfiles y guirnaldas blancas, rojas y azules en esta icónica fecha, que también es un día festivo.
Pero más allá de las celebraciones, muchos estadounidenses cuestionan el momento por el que transita el país y el significado de pertenecer a la primera democracia moderna del continente americano.
La postura del segundo Gobierno Trump y la carrera electoral para las elecciones legislativas hacen que la ciudadanía esté dividida sobre los temas centrales del futuro de la nación.
Esto en un momento en el que Estados Unidos es protagonista de los focos de la atención mundial por diversos motivos. De un lado, su participación activa en la guerra con Irán y la puesta en marcha de operaciones militares en el extranjero como la extracción de Nicolás Maduro de Venezuela; y del otro la realización del Mundial de Fútbol de la FIFA, que está en desarrollo en plenas celebraciones del 4 de julio.
Una celebración con una nación dividida
“La vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” es una frase escrita en el acta de independencia por Thomas Jefferson y esboza los valores soñados por los padres fundadores de Estados Unidos para el futuro de la nación.
Y 250 años después, muchos ciudadanos dudan que la voluntad de aquellos que fundaron el país se cumpla a cabalidad.
Según una encuesta de Reuters/Ipsos, uno de cada cinco estadounidenses afirma que no celebrará el Día de la Independencia este año, incluyendo una cuarta parte de los demócratas y el 8% de los republicanos.
Además, dos de cada cinco no creen que el país sobreviva otros 250 años.
“Hay muchos puntos de controversia”, señaló a la agencia AP Christina Zhou, una asistente de investigación de 25 años de Cambridge, Massachusetts. Aunque señala que “siguen ocurriendo muchas cosas maravillosas”.
Sin embargo, algunos quieren celebrar los dos siglos y medio sin tintes políticos, únicamente conmemorando el mensaje de los hombres que decidieron que trece colonias americanas ya no debían hacer parte de la monarquía británica.
En una conversación con la agencia Reuters, Dick Creter, cuya organización sin fines de lucro America Celebrates está organizando los festejos en New Hope, Pensilvania, dijo que varias personas habían solicitado garantías de que el programa sería apartidista.
«Creo que dejar pasar la celebración de nuestro 250 aniversario sin sumarle un nuevo significado, independientemente de la postura política de cada uno, es un error», aseveró.
“Actualmente, Estados Unidos es un país muy dividido, con muchos odios de un lado al otro lado, con mucha desconfianza. Algo muy diferente a cuando yo nací en los años 60 y éramos un país muy optimista”, señala a France 24, Michael Shifter, expresidente de la organización Diálogo Interamericano.
Trump: ¿la semilla de la discordia?
La segunda Administración del presidente Donald Trump ha estado cargada de agudas críticas a sus contradictores demócratas y al movimiento social autodenominado ‘No Kings’, que se ha organizado para cuestionar su Gobierno.
Es así como el jefe de Estado se ha puesto así mismo en el centro de las celebraciones que ocurrirán el sábado 4 de julio.
En 2025, la Casa Blanca creó Freedom 250, una asociación público-privada, para organizar los eventos conmemorativos de independencia de este año.
El evento principal de Freedom 250 es la Gran Feria Estatal Americana, una exposición de dos semanas en el National Mall.
Trump dará un discurso en la feria el 4 de julio, lo que le ha sido merecedor de críticas por intentar acaparar el protagonismo de la celebración.
“Pero esta celebración no se siente como una celebración de Estados Unidos, sino más bien una celebración de Trump», declaró a Reuters el profesor universitario Tabitha Dell’Angelo, de 56 años.
Un estudio llevado a cabo por el diario ‘The New York Times‘, que hace un promedio de las principales encuestas de aprobación del mandato de Trump, indica que actualmente la gestión del mandatario tiene un 58% de desaprobación frente a un 39% de aprobación para este mes.
Otra investigación de ‘The Economist‘ señala que los principales puntos de disconformidad ciudadana con el Gobierno republicano radican en la inflación, los precios y el mercado laboral.
«Casi lo veo como si estuviera de luto», afirmó a Reuters la activista afroamericana Doreen Stratton, refiriéndose al próximo Día de la Independencia. Justamente la población negra estadounidense es el grupo étnico con más reticencia hacia la Administración Trump, según los análisis de ‘The Economist’.
Aunque a la otra orilla, los partidarios del presidente aseguran que celebrarán normalmente la histórica fecha.
«Esta es una celebración de 250 años de historia, del mayor experimento en la historia del mundo», dijo el partidario de Trump, Jim Worthington a Reuters.
En diálogo con France 24, el experto Michael Shifter advierte que lo que ocurrió el 6 de enero de 2021, cuando partidarios del ala más radical del trumpismo irrumpieron en el Capitolio, fue un parteaguas para la democracia del país y un símbolo del compromiso del hoy jefe de Estado con las instituciones edificadas sobre la Constitución.
“El no reconocer resultados verificados marcó un punto de inflexión, porque fue la primera vez que pasó algo así en nuestra historia”, señala el antiguo dirigente de Diálogo Interamericano.
La importancia del 4 de julio
Varios historiadores estadounidenses advierten que las celebraciones del aniversario 250 de la independencia del país no deben pasar meramente como un evento comercial o político, sino que se debe revisar cómo se cuenta lo ocurrido en 1776 y los años posteriores.
“Soy muy consciente de lo mal que la gente juzga su propio momento histórico», sostiene Beverly Gage, profesora de la Universidad de Yale, a Reuters. «A algunos de los momentos de crisis más profundas en Estados Unidos les siguieron momentos de cambios profundos», añadió la académica.
Una encuesta realizada por el Marist Institute junto a NPR y PBS arroja que buena parte de la población de Estados Unidos cree que el país ya no sigue la línea de los padres fundadores.
“El 53 % de los demócratas cree que el país se ha alejado mucho de los ideales de quienes fundaron la Unión mientras que el 48 % de los independientes y el 42 % de los republicanos se mostraron de acuerdo con esa opinión”, dice el documento.
“La declaración de independencia debería representar los valores y principios de la nación de libertad, de aceptar personas de todo el mundo. Eso es lo que yo me acuerdo de cuando celebramos los 200 años hace 50, creo que ahora, el clima es muy diferente” señala Michael Shifter.
Con Reuters, AP y medios locales
