Salud
La rutina matutina que los odontólogos están replanteando para proteger el esmalte dental
La doctora Verónica Andrea Vázquez, especialista en ortodoncia
SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- Lavarse los dientes después de desayunar ha sido durante años una de las recomendaciones más repetidas en materia de higiene bucal. La rutina parece lógica: comer primero y cepillarse después para eliminar restos de alimentos y mantener una boca limpia.
Sin embargo, algunos odontólogos sostienen que esta práctica podría no ser la más adecuada para proteger la salud dental desde primeras horas de la mañana.
Diversos especialistas señalan que el primer cepillado del día debería realizarse inmediatamente después de despertar y antes de consumir cualquier alimento o bebida. La razón principal tiene que ver con los cambios que experimenta la boca durante las horas de sueño.
Lo que ocurre en la boca mientras dormimos
Durante la noche, la producción de saliva disminuye de forma natural.
La saliva cumple una función fundamental en la protección de la cavidad oral, ya que ayuda a controlar el crecimiento bacteriano, neutralizar ácidos y eliminar residuos.
Cuando su producción se reduce durante el descanso nocturno, las bacterias encuentran condiciones favorables para multiplicarse.
Una ortodoncista de la Clínica Monlleó, en Valencia, explicó que este fenómeno provoca la formación de una capa bacteriana que se acumula en dientes y encías mientras dormimos.
“Mientras dormimos se acumulan muchas bacterias, por eso hay que cepillarse los dientes al despertarse para eliminarlas”, afirmó la especialista en un video difundido por la clínica a través de redes sociales.
Según explica, eliminar esta carga bacteriana antes del desayuno ayuda a evitar que los microorganismos entren en contacto con los alimentos ingeridos a primera hora del día.
¿Cepillarse antes o después del desayuno?
Para muchos especialistas, la respuesta ideal sería ambas cosas.
La ortodoncista reconoce que la falta de tiempo suele dificultar esta práctica en la rutina diaria de la mayoría de las personas.
“No tenemos tiempo por la mañana, va todo muy deprisa y tenemos que salir corriendo”, señaló.
Aun así, considera que el escenario más favorable para la salud oral sería realizar un cepillado antes del desayuno y otro posteriormente.
“Deberíamos cepillarnos antes y después del desayuno, pero nos conformamos con las típicas tres veces, con suerte”, comentó.
La “fiesta ácida” que preocupa a los odontólogos
La doctora Verónica Andrea Vázquez, especialista en ortodoncia, comparte una visión similar sobre los efectos de desayunar sin haber realizado una limpieza previa de la boca.
La odontóloga explica que durante la noche las bacterias se acumulan debido a la menor producción de saliva y que el desayuno puede convertirse en una fuente de alimento para esos microorganismos.
“Desayunar sin antes cepillar tus dientes, alimentas más a las bacterias que a ti. Bacterias más desayuno es igual a una fiesta ácida para tus dientes”, advirtió la especialista.
Según explica, cuando los alimentos entran en contacto con las bacterias acumuladas, estas producen ácidos capaces de afectar progresivamente el esmalte dental.
El papel del esmalte y la importancia del tiempo
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es el momento en que se realiza el cepillado después de comer.
Muchos alimentos y bebidas, especialmente aquellos con componentes ácidos, modifican temporalmente el pH de la boca.
Cepillarse inmediatamente después del desayuno podría aumentar el riesgo de desgaste del esmalte en determinadas circunstancias.
Por esta razón, la doctora Vázquez recomienda esperar al menos 30 minutos antes de realizar la higiene bucal si se decide cepillarse después de comer.
El objetivo es permitir que la saliva neutralice la acidez y restablezca el equilibrio natural del entorno oral.
“Neutralizar el pH de tu boca y así proteger tu esmalte”, explicó la especialista al justificar esta recomendación.
Una rutina sencilla con impacto en la salud bucal
Los expertos coinciden en que la salud oral depende en gran medida de hábitos diarios aparentemente simples.
El cepillado adecuado, el uso de hilo dental, las revisiones periódicas con el odontólogo y una alimentación equilibrada continúan siendo los pilares fundamentales para prevenir caries y enfermedades de las encías.
Aunque el debate sobre el mejor momento para cepillarse sigue generando interés, los especialistas destacan que eliminar las bacterias acumuladas durante la noche puede representar una ventaja adicional para la protección de los dientes.
Por ello, cada vez más odontólogos recomiendan comenzar la mañana con el cepillo de dientes antes de sentarse a desayunar.
“Despierta tus dientes antes que tu estómago, te lo van a agradecer”, concluyó la doctora Verónica Andrea Vázquez.
