Economicas
Las cincos naciones que encabezan la estructura fiscal para relocalización internacional
Emiratos Árabes Unidos, Antigua y Barbuda, Paraguay, Hong Kong y Bahamas lideran el estudio de Global Citizen Solutions
LONDRES.— La estructura de un sistema tributario puede tener un peso comparable al de las tasas nominales para las personas que evalúan cambiar de país de residencia, según un nuevo estudio de Global Citizen Solutions (GCS), que comparó las condiciones fiscales de 48 jurisdicciones para ciudadanos internacionalmente móviles.
El informe, elaborado por la Global Intelligence Unit (GIU) y titulado Tax Optimization for Global Citizens (Optimización Fiscal para Ciudadanos Globales), evaluó cada jurisdicción mediante 11 indicadores agrupados en tres pilares: Carga Fiscal, Estructura Fiscal e Inversión Migratoria, con ponderaciones de 42,5 %, 42,5 % y 15 %, respectivamente.
Los Emiratos Árabes Unidos ocuparon el primer lugar de la clasificación general al combinar un impuesto sobre la renta personal de 0 %, un impuesto al consumo de 5 % y ausencia de cargos al momento de la salida. Antigua y Barbuda, Paraguay, Hong Kong y Bahamas completaron los cinco primeros puestos.

La estructura fiscal cambia el resultado
El estudio señala que una tasa impositiva baja no necesariamente implica una posición fiscal favorable para una persona que obtiene ingresos en distintos países. Como ejemplo, Uruguay aplica una tasa del 36 %, pero obtuvo el mayor puntaje en Estructura Fiscal de las 48 jurisdicciones analizadas y alcanzó el puesto 12 en la clasificación general.
En contraste, Hungría, con una tasa del 15 %, quedó en el puesto 31 debido a que grava a sus residentes fiscales sobre la renta mundial y ofrece menos alivios para quienes llegan al país.
Según el informe, dos mecanismos explican buena parte de las posiciones elevadas en estructura fiscal: sistemas cuya base tributaria no alcanza los ingresos extranjeros, como ocurre en Uruguay, Panamá y Hong Kong, y modelos que gravan esos ingresos únicamente cuando son remitidos, como en Malta y Mauricio.
También existen regímenes preferenciales sobre sistemas que normalmente gravan la renta mundial, como en Chipre, Portugal e Italia.
Siete países combinan fiscalidad y calidad de vida
El análisis identifica siete jurisdicciones que combinan una posición fiscal situada en la mitad superior de la muestra con una ubicación entre las 50 primeras del mundo en calidad de vida: Malta, Chipre, Uruguay, Costa Rica, Mauricio, Suiza y Portugal.
El estudio señala que ninguna de ellas alcanza esa combinación mediante un impuesto sobre la renta personal de cero. En cambio, recurren a estructuras territoriales, sistemas basados en remesas o regímenes preferenciales.
En materia de salida, 31 de las 48 jurisdicciones no aplican impuestos de salida, incluidas todas las jurisdicciones de América Latina y el Caribe analizadas. De las 17 que sí los contemplan, 11 aplican un cargo amplio con posibilidad de diferimiento, mientras cinco utilizan mecanismos más limitados.
Estados Unidos aparece como el país con mayor carga fiscal de la muestra tanto por tasa como por estructura. El informe destaca además que los ciudadanos estadounidenses continúan sujetos a obligaciones fiscales sobre su renta mundial aunque se relocalicen.
En materia sucesoria, el estudio señala diferencias importantes: Francia aplica hasta 60 % de impuesto a la herencia, Japón hasta 55 % y Alemania hasta 50 %, mientras ninguna de las 13 jurisdicciones líderes del índice aplica este gravamen.
El impuesto al patrimonio neto solo aparece en ocho de las 48 jurisdicciones, con tasas que van desde 0,1 % en Uruguay hasta 3,5 % en España.
El informe concluye que las condiciones fiscales deben analizarse según el perfil de cada persona. Emprendedores, jubilados y profesionales que trabajan a distancia pueden enfrentar necesidades distintas en materia de ganancias de capital, sucesión, consumo y tratamiento de ingresos extranjeros.
