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México: la búsqueda interminable de las madres de desaparecido

En esta edición de Los Observadores, ponemos el foco en la incansable búsqueda que realizan las madres de personas desaparecidas en México, una labor marcada por el dolor, la incertidumbre y la falta de respuestas institucionales. En un país con más de 133.000 desaparecidos, muchas familias recorren por su cuenta fosas clandestinas, desiertos y terrenos aislados en busca de sus seres queridos, enfrentándose no solo al miedo y la violencia, sino también al abandono del Estado.
Siete años después de la desaparición de su hijo, una madre mexicana encontró sus restos óseos en el desierto del estado de Sonora, en el norte de México. Se trata de Ceci Flores, una reconocida activista que encabeza uno de los colectivos de búsqueda de desaparecidos más visibles del país.
Ceci Flores localizó los restos de su hijo, Marco Antonio, durante una jornada de búsqueda realizada en marzo. El joven había sido secuestrado en 2019 presuntamente por un cartel del narcotráfico.
Las desapariciones son una crisis persistente en México. Según cifras oficiales, más de 133.000 personas permanecen desaparecidas en el país, aunque organizaciones civiles advierten que el número real podría ser mayor debido al subregistro y a las denuncias que nunca llegan ante las autoridades.
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La mayoría de los casos están vinculados a la violencia de los cárteles de la droga, aunque organismos de derechos humanos también han documentado la participación o complicidad de agentes del Estado en algunas desapariciones.
“En el caso de mi hijo, fue un cartel el responsable de su desaparición. Él tenía una tienda donde vendía bebidas y comida; también vendía drogas, pero no trabajaba para el cartel”, explicó Flores.
Ante la falta de respuestas oficiales, miles de familias en México han emprendido sus propias búsquedas. En ese contexto, Ceci Flores fundó un colectivo integrado por madres buscadoras que recorren fosas clandestinas y zonas desérticas para intentar encontrar a sus hijos e hijas desaparecidos.
