Internacionales
¿Por qué EE. UU. sanciona a Cuba mientras negocia con La Habana?

Mientras Estados Unidos endurece el tono contra Cuba con nuevas sanciones y posibles acciones judiciales contra Raúl Castro, Washington mantiene al mismo tiempo canales de comunicación abiertos con La Habana. ¿Qué explica esta aparente contradicción? ¿Se abre paso una negociación discreta o crece el riesgo de una nueva escalada política en la región? Lo analizamos en El Debate de France 24.
Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba atraviesan un momento de alta tensión marcado por una combinación de presión económica y acercamientos diplomáticos. A las sanciones se suma la evaluación de un posible proceso judicial contra Raúl Castro, mientras la Casa Blanca insiste en considerar a La Habana como una amenaza para la seguridad nacional.
En paralelo, se ha conocido una reciente visita del director de la CIA a la isla, un gesto que contrasta con el endurecimiento del discurso oficial. Tras ese encuentro, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, niega que el país albergue redes de espionaje o grupos terroristas y descarta cualquier plan ofensivo contra Estados Unidos, aunque advierte que Cuba responderá “con todos los medios posibles” ante una eventual intervención militar.
Leer tambiénEE. UU. arrecia la presión sobre Cuba con sanciones sobre líderes políticos y militares
Estos movimientos reabren el debate sobre el rumbo de la relación bilateral: ¿diálogo o confrontación?
En este contexto, Danny Shaw, licenciado en Sociología y Estudios Latinoamericanos, defiende la vía diplomática y cuestiona que Cuba represente una amenaza real para Washington. “El diálogo siempre es mejor. Ya nada más de guerra, ni económica ni militar”, afirma.
Sostiene además que las acusaciones sobre capacidades ofensivas son exageradas y recuerda que la isla enfrenta “una profunda crisis económica y social que limita cualquier posibilidad de representar un riesgo estratégico”. En su opinión, la salida pasa por “reducir las tensiones y abrir espacios de negociación”.
Desde otra perspectiva, Nick Gutiérrez, abogado, presidente de la Asociación Nacional de Hacendados de Cuba en el exilio y miembro del Partido Republicano, también rechaza la opción militar, aunque responsabiliza al gobierno cubano de la crisis en la isla. “Nadie quiere guerra, nadie quiere acción militar. Todos estamos a favor de liberar al pueblo de Cuba”, señala.
Sin embargo, cuestiona que se descarte el papel de Cuba en la región y acusa a La Habana de haber tenido una fuerte influencia política y militar en Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. A su juicio, ese vínculo habría permitido sostener al régimen cubano durante años.
También atribuye la crisis económica de la isla al modelo político vigente y asegura que Cuba ha incumplido compromisos financieros con diversos aliados internacionales a lo largo de las últimas décadas.
En conjunto, este vaivén entre presión pública y diplomacia refleja la complejidad de la política estadounidense hacia la isla, en un escenario donde la tensión se mantiene mientras la población cubana continúa enfrentando una profunda crisis.
Para analizar este panorama nos acompañan:
- Danny Shaw, licenciado en Sociología y Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Columbia, docente de la City University of New York y magíster en Asuntos Internacionales.
- Nick Gutiérrez, abogado, presidente de la Asociación Nacional de Hacendados de Cuba en el exilio y afiliado al Partido Republicano.
