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¿Qué le espera a Lindsay Clancy después de la nulidad del juicio por la muerte de sus hijos?
Un suspiro de sorpresa recorrió este 4 de septiembre la sala del tribunal federal de Plymouth, Massachusetts, cuando el juez William Sullivan anunció su decisión de declarar nulo el juicio que durante siete semanas se siguió a Lindsay Clancy, una enfermera obstétrica de 36 años que dio muerte a sus tres hijos y luego trató de suicidarse, en medio de lo que su defensa aseguró que fue un episodio de psicosis posparto.
El proceso, que ha sido televisado y ha captado la atención de todo Estados Unidos, ha avivado el debate sobre la atención a la salud mental posparto, luego de que tanto Clancy como su familia directa, su exesposo e incluso su exsuegra denunciaran que no había recibido la atención adecuada a su dolencia de salud mental, a pesar de que “estaba suplicando ayuda”.
El abogado de Clancy, Kevin Reddington, consideró la anulación del juicio como un triunfo para la defensa, porque significó que la Fiscalía no había logrado convencer al jurado, más allá de toda duda razonable, de que la mujer debía ser responsabilizada penalmente y sentenciada a una pena que casi seguramente sería de por vida, sin posibilidad de salir bajo palabra, por asesinato en primer grado.
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Sin embargo, el defensor fustigó a un miembro del jurado, que según su acusación fue el responsable de que no se hubiera podido alcanzar una decisión unánime.
«Saben que fueron robados, por un hombre, por cualquiera que fuera su agenda, que robó siete semanas de la vida de estos otros jurados», aseguró Reddington, dirigiéndose a los otros 11 miembros del jurado.
Reddington intentó un recurso ante un tribunal superior para excluir a un miembro del jurado, que según él mostró prejuicios hacia las personas con problemas de salud mental, pero su apelación fue rechazada.
Incluso el presidente Donald Trump, consultado al respecto en la Oficina Oval, tuvo algo que decir sobre este dramático caso que ha sacudido a la opinión pública en todo el país.
«Es una tragedia horrible», lamentó el mandatario. «Hizo algo horrible, horrible. No puede ser peor. Pero descubrirás cuál es el precio a pagar. Habrá un precio».
¿Qué significa la decisión?
Lo que está en discusión no es si Lindsay Clancy mató o no los niños de cinco y tres años, además de un bebé de ocho meses, en enero de 2023. Aunque no declaró durante el juicio, su defensa no ha negado que ella los estranguló con cintas elásticas de hacer ejercicio.
Pero Reddington sostiene que la mujer actuó en medio de un episodio de psicosis posparto, un raro padecimiento de salud mental que se presenta en uno o dos de cada 1.000 partos, y se caracteriza por desconexión de la realidad, alucinaciones, delirios y un grave trastorno del sueño. Por ello, según la lógica de la defensa, Clancy no puede afrontar responsabilidad penal.
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A lo largo del juicio, la madre, la hermana, la suegra, amigas, compañeros de trabajo y el exesposo de la mujer atestiguaron que había atravesado por graves problemas de salud mental que la habían vuelto ansiosa, paranoica y suicida, y que no recibió la ayuda médica adecuada para su cuadro.
«Se sentía mal. Tenía insomnio. Estaba perdiendo el apetito. Estaba muy ansiosa y triste», dijo Susan Clancy, suegra de Lindsay y muy cercana a ella. «Estaba suplicando ayuda”.
«¿Qué hiciste?», le preguntó en un momento el abogado Reddington a Jennifer Tufts, una de las psiquiatras que atendió a Clancy. «Tenías una mujer que te decía que se sentía sin esperanza”.
Lindsay recibió 13 prescripciones diferentes para lo que los especialistas estimaron que era depresión posparto o ansiedad posparto, luego de atenderla, casi siempre en breves citas de 20 minutos a través de plataformas de telemedicina, con una sola internación y 30 ajustes en las dosis o en la medicación a lo largo de cuatro meses.
La parte acusadora, mientras tanto, argumentó que la mujer era plenamente consciente de sus actos, pues planeó la forma de sacar a su esposo de la casa para poder quedarse a solas con los niños el día que los mató.
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La fiscal Jennifer Sprague aseguró que las críticas al sistema de salud eran solo una “distracción”, para desviar la atención del hecho de que planeó asesinar a los niños porque eso le facilitaría suicidarse luego.
«Estaba deprimida. Estaba agotada. Había terminado. No quería intentarlo más. Se sintió dañada», afirmó Sprague. «Pero esos niños, esos niños eran su factor protector. Esos niños le impedían acabar con su miseria”.
¿Qué viene ahora?
Lindsay Clancy, que quedó paralizada de la cintura para abajo cuando saltó al vacío en un intento de suicidio luego de matar a los niños, regresó al hospital psiquiátrico donde ha estado ingresada desde 2023.
Ahora, deberá esperar por la decisión de la Fiscalía, que definirá las acciones a tomar en el futuro, pero en ningún caso quedará exonerada.
La parte acusadora tiene la potestad de solicitar un nuevo juicio con los mismos cargos, pero con un jurado diferente y con la misma perspectiva para Clancy: cadena perpetua si es hallada culpable de asesinato en primer grado o internación en un hospital psiquiátrico estatal si resulta exonerada de los cargos penales.
El fiscal del condado de Plymouth, Timothy Cruz, afirmó que todavía su despacho todavía no ha decidido si solicitará un nuevo juicio.
El proceso que concluyó este viernes implicó interrogar a 80 testigos y promover 300 piezas de evidencias.
Crystal Lyons, exfiscal en Massachusetts, le dijo a la agencia AP que la Fiscalía no tiene la opción de no volver a juzgar a Lindsay Clancy: «Al final del día, fue una tragedia donde tres niños pequeños perdieron la vida», dijo.
Sin embargo, existe una segunda opción: que las partes lleguen a un acuerdo de culpabilidad, para evitar los gastos legales y la angustia emocional de un nuevo juicio.
«Es un estrés tremendo para ellos hacerlo de nuevo, y va a ser un circo aún mayor», declaró a AP el abogado defensor de Massachusetts, Joseph Perullo, que no participó en el caso.
Sin embargo, además del acuerdo de las partes, este recurso debería contar con la aprobación del tribunal.
Con AP y Reuters
