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Terremotos en Venezuela, Colombia e Indonesia: historias de mujeres que resisten

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Los terremotos que sacudieron Venezuela, Colombia e Indonesia dejaron miles de personas damnificadas y comunidades enteras enfrentadas a la pérdida y la incertidumbre. Pero entre los escombros también emergen historias de resiliencia, solidaridad y cuidado. En esta edición especial de Ellas Hoy, nuestros periodistas viajaron a las zonas afectadas para contar cómo las mujeres sobrevivientes se aferran a lo que queda, sostienen a sus familias y lideran los esfuerzos de ayuda y reconstrucción.

Las cifras después de los terremotos son desoladoras y la recuperación es un proceso lento y frustrante para quienes salieron con vida. En Venezuela por ejemplo, dos meses después del doble movimiento de tierra más de 20.000 personas siguen bajo techos temporales, sometidas al frío, la lluvia, el calor, el viento y la falta de servicios públicos. 

Frecuentemente, a poca distancia de los refugios, un paisaje de edificios derrumbados marca la urgencia de la reconstrucción que por ahora es incierta. El gobierno interino de Delcy Rodríguez asegura que ya se realizó la remoción de más de dos millones de toneladas de escombros y que la tarea no se completará en menos de un año.

FOTO DE ARCHIVO: Miembros del equipo de rescate eslovaco, acompañados por un perro de búsqueda y rescate, participan en las labores de rescate en un edificio derrumbado en el complejo residencial gubernamental Misión Vivienda, tras los terremotos del 24 de junio, en Los Cocos, estado de La Guaira, Venezuela, 1 de julio de 2026.
FOTO DE ARCHIVO: Miembros del equipo de rescate eslovaco, acompañados por un perro de búsqueda y rescate, participan en las labores de rescate en un edificio derrumbado en el complejo residencial gubernamental Misión Vivienda, tras los terremotos del 24 de junio, en Los Cocos, estado de La Guaira, Venezuela, 1 de julio de 2026. REUTERS – Leonardo Fernandez Viloria

Aún con el peso del luto por más de 6.500 muertos y un número aun indeterminado de personas desaparecidas, las mujeres siguen cuidando a los suyos. Muchas ni siquiera tienen tiempo para llorar, como Victory Calderón, que perdió a 23 miembros de su familia y descubrió que estaba en embarazo en plena emergencia. 

«Bueno, ellos a mí me enseñaron que tengo que seguir adelante. No les gustaba que yo llorara, que si me llegara a pasar algo, no me querían ver llorando y aquí estoy pues, en la lucha».

Ahora, esta sobreviviente de 22 años, vive junto a su esposo y a su hija en una de las carpas que enfilan los refugios de La Guaira. En conversación con France 24 aseguró que, aunque el futuro es incierto, se aferra a su gestación. «Llegó una bendición a mi vida, pues… la estoy creando en mi vientre y me siento feliz».

Victory Calderón, en un refugio de La Guaira, tiene dos meses de embarazo, mismo tiempo desde el doble terrermoto en Venezuela
Victory Calderón, en un refugio de La Guaira, tiene dos meses de embarazo, mismo tiempo desde el doble terrermoto en Venezuela © France 24

Arlene Bastardo está en el campamento César Nieves. Su vivienda aún está en la fase de evaluación, tras quedar justo en el medio de varias viviendas inhabitables y en riesgo de desplome. Para ella es urgente saber si podrá volver a su casa.

«La necesidad que tengo y todos mis vecinos es que hagan una inspección del suelo en toda la comunidad, en toda la zona. Esa es la de verdad el lo que nos preocupa nosotros».

Arlene Bastardo se acomoda como puede en una carpa con su hijo y su esposo, mientras espera la evaluación de su casa en La Guaira, después del doble terremoto
Arlene Bastardo se acomoda como puede en una carpa con su hijo y su esposo, mientras espera la evaluación de su casa en La Guaira, después del doble terremoto © France 24

Aunque Arlene no perdió familiares, llora a sus vecinas y conocidos que quedaron «tapiados» bajo las edificaciones caídas. Esas pérdidas sumadas a su situación de damnificada han minado su seguridad, pero no sus esfuerzos por mantenerse en pie. Cocina en una cocineta improvisada y se resguarda del clima en una carpa junto a su esposo y a su hijo de 15 años.

La historia se replica a lo largo del antiguo campo de golf de Tanaguarenas, símbolo de opulencia en los años 90 y que cambió un césped bien cuidado por lonas de plástico que albergan historias como la de Yelibeth Peña, quien sobrevivió con su hija. Su esposo y su hijo no tuvieron la misma suerte. Peña se desahogó con France 24:

«No es fácil llevarlo. Es despertar día a día sin tu hijo, tratar de llevar un dolor con el que no se puede vivir».

Ahora su anhelo es volver a tener una casa, donde pueda sepultar a su hijo en un jardín florecido y sentirse protegida con la hija que le queda. 

Yelibeth Peña sobrevive junto a su hija después de perder a su esposo y a su hijo en el doble terremoto de Venezuela
Yelibeth Peña sobrevive junto a su hija después de perder a su esposo y a su hijo en el doble terremoto de Venezuela © France 24

La violencia sexual, un riesgo real en las zonas de desastre

Alejandra Corao Castés, asesora regional de salud sexual y reproductiva del Fondo de Poblaciones de las Naciones Unidas, UNFPA, recordó que «las necesidades de las adolescentes y mujeres en situaciones de emergencia son muy particulares y urgentes».

En estas contingencias la mayoría de la atención generalmente se va a techo y alimento, pero «se descuida muchas veces la importancia de la atención en salud sexual y reproductiva. Y las mujeres van a seguir embarazándose, van a seguir teniendo hijos y pueden tener complicaciones».

Alejandra Corao Castes, Asesora Regional en Salud Sexual y Reproductiva Del Fondo De Población De Las Naciones Unidas conversa con France 24
Alejandra Corao Castes, Asesora Regional en Salud Sexual y Reproductiva Del Fondo De Población De Las Naciones Unidas conversa con France 24 © France 24

Corao Castes advierte además de los riesgos de violencia sexual que, como en Venezuela, son latentes en Colombia, que tuvo su propio terremoto el 10 de agosto. 

«Sabemos que aumenta exponencialmente en estos campamentos (y en el caso de Chocó) no hemos encontrado todavía un solo campamento en el cual no haya habido un caso de violencia sexual en toda la esfera, por supuesto, la violencia sexual este de alguna de adolescentes y mujeres». 

La representante contó que visitando las zonas de desastre se encontró con que son las mismas mujeres las que se organizan.

«Duermen en círculo alrededor de sus hijas y de sus hijos, de los hijos e hijas de la comunidad, duermen en círculo generando un aro protector para ellas y para los propios niños en la noche con turnos porque saben que el riesgo es altísimo».

La situación de las mujeres y de las niñas es motivo de especial preocupación para UNFPA porque son más propensas a convertirse en víctimas de violencia y discriminación en una emergencia humanitaria. «Los desplazamientos, los campamentos hacinados, la falta de privacidad y de iluminación, así como instalaciones sanitarias limitadas y sin separaciones incrementan los riesgos».

La doctora Laura Castaño hace voluntariado en el Parque La Libertad, una de las zonas más afectadas de Pereira, por el terremoto en Colombia
La doctora Laura Castaño hace voluntariado en el Parque La Libertad, una de las zonas más afectadas de Pereira, por el terremoto en Colombia © France 24

El papel de las voluntarias es fundamental para crear entornos protegidos. La doctora Laura Castaño se ha convertido en símbolo de cuidado. Hace voluntariado en el parque La Libertad, una de las zonas más vulnerables de Pereira y también una de las más castigadas por el terremoto. Se concentra en proteger primero a los más pequeños, en precarias condiciones sanitarias.

«Estamos ante una comunidad que tiene que bañar a sus niños con pañitos húmedos, porque aquí no hay agua».

Su objetivo es reubicar a las familias. «Yo he cogido algunos núcleos de familias, entonces la idea es conseguirles habitaciones, llevarlos hasta estas habitaciones cuando tienen niños, mirar las mamás de estos niños qué saben hacer para conseguirles trabajo».

También se necesitan insumos de todo tipo. Las ayudas siguen fluyendo desde lugares como la Casa de la Mujer de Pereira, donde las voluntarias entregan kits con enfoque de género y de salud sexual que van desde pañales y toallas higiénicas hasta implementos de aseo y nutrición.

La Casa de la Mujer de Pereira canaliza ayudas a los refugios después del terremoto en Colombia.
La Casa de la Mujer de Pereira canaliza ayudas a los refugios después del terremoto en Colombia. © France 24

Ruby Hincapié, una socia fundadora, lidera la recolección de donaciones. «Inicialmente se pensó en que fuera para mujeres, gestantes, para niños, niñas y se estaban pidiendo precisamente los kits de de aseo femenino, los kits para los niños, la leche».

Magda Calderón es estudiante de psicología. Se unió a los esfuerzos voluntarios por proteger la salud mental de niñas y niños en Pereira.
Magda Calderón es estudiante de psicología. Se unió a los esfuerzos voluntarios por proteger la salud mental de niñas y niños en Pereira. © France 24

Llegan las ayudas, pero también el acompañamiento. Al otro lado de la ciudad, Magda Calderón, estudiante de décimo semeste de psicología, atiende la salud emocional de niñas y niños pereiranos. Viajó desde el departamento de Antioquia para realizar actividades con las familias y que los más pequeños puedan procesar lo que les pasó, «acoplándolos a la nueva vida que tienen en este momento». 

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