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“Un sentimiento de vergüenza y humillación”: una familia haitiana culpa a ICE por el suicidio de un joven

Un estudiante modelo reclutado por una universidad gracias a sus habilidades deportivas, Pierre Damas Bel recibió cartas de recomendación de profesores y mentores dirigidas al juez que llevaba su caso de inmigración. Sin embargo, terminó arrollado en un aparente suicidio en una carretera de Ohio, un desenlace por el que su familia responsabiliza al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Bel llegó a Estados Unidos en 2024, luego de acogerse al programa CPB One, habilitado por el Gobierno de Joe Biden y posteriormente eliminado por el de Donald Trump, mediante el cual los migrantes podían programar citas en la frontera para aplicar por un asilo.
Su propósito era reunirse con su familia y continuar con sus estudios en Springfield, Ohio, una ciudad en la que la comunidad haitiana fue objeto de una feroz campaña de estigmatización durante la campaña presidencial de Trump, incluyendo señalamientos de que los migrantes se comían a las mascotas de sus vecinos.
Durante sus primeros años en la ciudad, ingresó a la Sociedad de Honor Nacional (un club escolar reservado a los mejores estudiantes) y al programa JROCT, una versión del Cuerpo de Marines para la escuela secundaria. Además, fue reclutado para el equipo de fútbol de su escuela y eso le valió un cupo para estudiar fisiología y neurociencias en la Universidad de Wright State.
El derrumbe de los planes
La agresiva política antinmigración de la Administración Trump cambió todo para el joven de 20 años. Perdió la protección que el TPS proporcionaba a los haitianos (unas 300.000 personas que ahora están expuestas a la deportación) y el 29 de julio, el ICE le instaló un monitor de tobillo que debía llevar mientras avanzaba su proceso en las cortes de inmigración.
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En dos oportunidades intentó infructuosamente que la agencia le retirara el dispositivo, pues no le permitía usar ni el uniforme deportivo ni el militar.
En publicaciones en redes sociales, habló sobre el acoso al que sus compañeros de estudio lo sometían por llevar el grillete electrónico.
«Yo vine a este país para conseguir una educación. No vine aquí para cometer un crimen o hacer daño a nadie. Aun así, ahora camino las calles de Estados Unidos con un monitor GPS en mi pierna, con un sentimiento de vergüenza y humillación que nunca imaginé que experimentaría», escribió en Instagram, en una publicación en la que muestra el voluminoso dispositivo.
«Yo vine aquí a estudiar, a construir mi futuro y vivir una mejor (vida), no a ser tratado como un criminal. Así que ahora, ¿Cómo se supone que vaya a jugar en los deportes universitarios con un monitor GPS en mi pierna?», se preguntó en sus redes sociales.
El 31 de agosto, Bel estacionó su auto en la interestatal 70 y caminó hacia el tráfico, después de una angustiosa videollamada a su padre, en la que le confesó: “No me encuentro bien, no estoy pensando bien”.
Su familia cree que la trágica decisión fue instigada por la presión emocional de haber perdido sus protecciones migratorias, pero también por el monitor en su tobillo. «Después de que a mi hijo le pusieran un dispositivo en el tobillo, sintió que le trataban como un animal», dijo su padre, Pierres Ronal Bel, en un comunicado. “Lo acosaban mucho”.
Un estudiante modelo
El medio ‘NBC4’, que reportó la historia del joven haitiano, dijo que el ICE se había negado a comentar sobre las circunstancias de su muerte mientras el caso continuara bajo investigación, pero un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende la agencia, aseguró que la situación de Bel fue producto de “una elección”.
«Permanecer en el país ilegalmente, mientras luchas contra la expulsión, es una elección. Salir con un vuelo gratuito a casa y 2.600 dólares también es una opción. ICE seguirá utilizando la detención o alternativas a la detención según sea necesario para aquellos inmigrantes ilegales que permanezcan en violación de la ley”, señaló el vocero.
Bel esperaba que su solicitud de asilo fuera considerada en una corte de inmigración. Seis profesores, entrenadores y consejeros habían escrito cartas de recomendación para apoyar su caso.
“No hay nada ilegal ni criminal en Pierre Damas Bel, ni siquiera una multa de tráfico”, atestiguó su amiga y mentora Yora Lamarre, quien pertenece a la Red Comunitaria Haitiana.
«Estaba dispuesto a traducir para mí para que pudiera comunicarme y apoyar mejor a otros estudiantes”, relató un antiguo profesor entrevistado por ‘NBC4’.
Su entrenador Dwight Burgess confirmó que no había podido volver a jugar fútbol, dentro del programa por el que obtuvo su cupo universitario, debido al monitor en su tobillo.
«Pierre murió como consecuencia de la política. Y es nuestra política migratoria la que le costó la vida», dijo el pastor Carl Ruby de la Iglesia Cristiana Central de Springfield en una conferencia de prensa.
El gobernador de Ohio, Mike DeWine, un republicano que ha criticado activamente la decisión de Trump de dar por terminado el TPS para los haitianos, calificó la muerte de Bel como “una tragedia horrible”.
Con EFE y medios locales
