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Alemania recorta impuestos sobre los combustibles antes de las cruciales elecciones del domingo
Un alivio a los consumidores antes de dos elecciones regionales que serán cruciales para el futuro del canciller alemán Friedrich Merz.
La coalición gobernante de conservadores y socialdemócratas, junto con líderes regionales, acordaron una serie de medidas para amortiguar el costo de los hidrocarburos, incluyendo una devolución de impuestos sobre el combustible, que se aplicará desde el 1 de octubre hasta finales de año.
Las medidas, similares a las adoptadas en mayo y junio pasado, se traducirán en una reducción del precio de la gasolina en 0,17 euros por litro: el paquete incluye una reducción de 0,14 euros en el impuesto sobre la energía y una rebaja adicional de 0,03 euros por el IVA.
El gobierno alemán también planea «mantener conversaciones con la industria petrolera con el objetivo de introducir, a más tardar el 1 de enero de 2027, un tope al precio del combustible similar al de Luxemburgo o Bélgica«, según declaró en un comunicado de prensa.
«Quienes dependen de sus automóviles a diario han llegado al límite. Estamos demostrando que (…) estamos ayudando a nuestros ciudadanos. Esta es una señal contundente para nuestro país», afirmó el canciller Friedrich Merz.
El Ejecutivo de Merz estima que, en total, los consumidores y las empresas alemanas verán reducidas sus facturas de combustible en aproximadamente 2.500 millones de euros en total. Según la declaración oficial, los 16 estados federados contribuyen con la mitad de esta reducción, es decir, 1.250 millones de euros.
El gobierno sostiene, asimismo, que seguirá vigilando de cerca la evolución de los precios y sus posibles consecuencias económicas, con el fin de ofrecer ayudas específicas, cuando proceda, a las personas y empresas más afectadas.
Ya el martes, el jefe del Ejecutivo germano había prometido ofrecer soluciones «pronto» para aliviar la carga de los alemanes que sufren el aumento vertiginoso de los precios del combustible. Posteriormente, diferentes ministros presentaron diversas opciones.
Al igual que el resto de Europa, Alemania está sufriendo las perturbaciones en el mercado global causadas por la guerra en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, situación que se ha visto agravada en los últimos días por el nuevo frente entre los hutíes proiraníes en Yemen y Arabia Saudita.
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Impopularidad récord
El reciente aumento en los precios del combustible representa un nuevo problema para Friedrich Merz, cuya popularidad se ha desplomado y cuya posición se ha debilitado aún más tras el reciente triunfo de la ultraderecha en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, el 6 de septiembre.
El domingo, su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), se prepara para más que probables reveses en dos elecciones regionales: las de Berlín y el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental (noreste).
Las perspectivas para Merz son sobre todo desalentadoras en esta última región, escasamente poblada y predominantemente rural, donde muchas personas dependen de sus automóviles para transportarse.
Allí se espera que el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) obtenga nuevamente importantes avances.
La primera ministra en funciones de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Manuela Schwesig, ha acusado al gobierno de Merz de permanecer impasible mientras los precios del combustible se disparan.
La candidata del Partido Socialdemócrata (SPD) ha pedido que se establezca un tope para el valor de los hidrocarburos basado en el modelo de Luxemburgo de un máximo nacional.
¿Impuesto de la UE?
El gobierno alemán también acogió con satisfacción, en su declaración, «los debates en el seno de la Unión Europea destinados a examinar medidas relativas al sector petrolero».
El viernes, el ministro de Finanzas alemán, el socialdemócrata Lars Klingbeil, defendió durante una reunión con sus homólogos europeos en Dublín la introducción de un impuesto de la UE sobre los beneficios extraordinarios de las compañías petroleras, impulsados por el conflicto en Medio Oriente.
Se trata de una propuesta que la Comisión Europea sigue rechazando.
En agosto, ya había planteado esta cuestión a los ministros de Finanzas de Italia, Austria, Polonia y Portugal, así como al titular de Economía español. Sin embargo, sus peticiones siguen sin respuesta.
El viernes, el ministro de Finanzas irlandés, Simon Harris, cuyo país ostenta la presidencia rotatoria de la UE, sostuvo que la medida más eficaz para combatir los altos precios del combustible sigue siendo, con diferencia, «la desescalada en Medio Oriente y la reapertura del estrecho de Ormuz».
Con Reuters y AFP
